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En el informe de Seguridad de Múnich se manifiesta la preocupación mundial en torno a la relación entre Corea del Norte y los Estados Unidos (AP).

Los expertos en seguridad rara vez se muestran optimistas. Los informes de seguridad tampoco tienen esa característica. Y precisamente eso ocurre con el último Informe de Seguridad de Múnich, que lleva por título "Hacia el abismo, ¿y de vuelta?", donde se habla de un nuevo incremento en la inseguridad.

El mundo estuvo más cerca que nunca de un gran conflicto armado durante 2017, escribe el presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Wolfgang Ischinger, en el prólogo. "Demasiado cerca", estima el experto, en referencia al ruido de sables entre Estados Unidos y Corea del Norte, la creciente rivalidad entre Arabia Saudita e Irán, así como la cada vez más notoria tensión entre la OTAN y Rusia.

El retiro de Estados Unidos

Como en los últimos tres años, el reporte prepara el terreno para la Conferencia de Seguridad que se realiza en la capital bávara y que comienza la próxima semana. 

En cierto modo, el último informe puede ser visto como una continuación del reporte de 2017. En febrero de ese año, los autores ya habían advertido que Estados Unidos podría, bajo el mandato de Donald Trump, despedirse de su rol como garante de la seguridad internacional y dar un giro hacia una política exterior nacionalista. Y eso fue precisamente lo que se constató: la retirada de Estados Unidos y la renuncia a su papel de líder.

Washington ahora muestra poco o nulo interés por las instituciones regionales o globales, así como por el establecimiento de normas que regulen las relaciones internacionales. Estados Unidos se despidió de una política basada en valores compartidos. Para ese país ahora solo cuentan los intereses comunes en puntos específicos. 

Esto se puede apreciar en un marcado desinterés por la diplomacia: el presupuesto para el Departamento de Estado se ha reducido drásticamente, al tiempo que se ha incrementado el gasto militar. El informe de seguridad cita al experto en política exterior estadounidense G. John Ikenberry, quien señala que "el país más poderoso del mundo ha comenzado a sabotear el orden mundial que él mismo creó".

¿Europeos desolados?

Para los europeos esto significa que deben preocuparse más de su propia seguridad. En el reporte se menciona una declaración de la canciller alemana, Angela Merkel, tras la visita a Alemania de Donald Trump, en mayo de 2017: "Se acabaron los tiempos en los que podíamos depender totalmente de los demás". Ahora, agregó la dirigente, los europeos deben "tomar su destino en sus propias manos".

Esto también significa un mayor gasto en armamento. Si todos los países de la Unión Europea y Noruega mantuvieran el llamado "objetivo del dos por ciento" y de hecho dedicaran el dos por ciento de su producción económica a las fuerzas armadas, el gasto militar crecería en torno a un 50% de acá a 2024, hasta llegar a los $386 mil millones. 

Pero para mejorar la eficiencia de los militares europeos se hace necesario que estén interconectados. Y al respecto, los autores del reporte hablan de una "brecha digital y de redes" que, para ser cerrada, requeriría del uso de todos esos recursos adicionales. También sería necesaria una consolidación de la industria de defensa europea.

De cualquier manera, el informe augura avances para la seguridad y defensa de Europa: ya 25 países han acordado coordinar su política de defensa y seguridad sobre la base de la Unión Europea y en el marco de la llamada Estructura de Cooperación Permanente (PESCO, por sus siglas en inglés). Francia y Alemania quieren desarrollar en conjunto una nueva generación de aviones de combate. Y el presidente galo, Emmanuel Macron, ha ganado respaldo con su idea de un ejército común europeo.

Cambio climático, conflictos, migración

En otros aspectos, el nuevo reporte también es una continuación del anterior, que dio amplia cobertura a los temas del clima y la migración. El nuevo deplora abiertamente que Estados Unidos se haya retirado del Acuerdo del Clima de París y que no considere el cambio climático como un riesgo a la seguridad en su último documento sobre la Estrategia de Seguridad Nacional.

El reporte recuerda que 2017, junto con 2015 y 2016, son los tres años más cálidos desde que comenzaron los registros, y enumera las tormentas catastróficas, sequías e inundaciones que marcaron los últimos años. Al mismo tiempo, destaca la relación existente entre los conflictos y el cambio climático. Éste es visto como un "refuerzo", dice el estudio. "La duración de numerosos conflictos de largo aliento fue una de las razones que impulsó el proceso migratorio, el desplazamiento y el hambre", dice el reporte en un capítulo dedicado a África y la migración.


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