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Familiares de las víctimas de un accidente aéreo lloran a sus seres queridos en el lugar donde se estrelló un Boeing 737 Max 8 de Ethiopian Airlines con 157 personas a bordo, cerca de Bishoftu, al sureste de Adís Abeba, Etiopía, el 14 de marzo de 2019. (

Adís Abeba - Una delegación de Ethiopian Airlines ha viajado a París con las cajas negras del avión que se estrelló este domingo en Adís Abeba, un siniestro que causó 157 muertos, para que sean analizadas en Francia, informó este jueves la aerolínea etíope.

Miembros de la compañía etíope, que había reconocido que no tenía la capacidad de analizar las cajas negras, se han desplazado para entregarlas a las autoridades francesas, que serán quienes cooperen con la investigación sobre las causas del accidente aéreo.

El organismo francés de Investigación de Accidentes Aéreos (BEA) ya había informado a última hora de ayer de que las autoridades etíopes habían solicitado su ayuda para examinar esos aparatos que registran la actividad de los instrumentos del avión y las conversaciones de los tripulantes.

Y que las cajas serían trasladadas este jueves a la capital francesa desde Etiopía, donde se recuperaron el lunes del lugar del siniestro.

Las cajas negras pueden ser cruciales para aclarar la causa del accidente del Boeing 737 MAX 8 que se estrelló pocos minutos después de despegar del Aeropuerto Internacional Bole de Adís Abeba, con rumbo al Jomo Kenyatta de Nairobi.

Los 157 fallecidos pertenecían a 35 nacionalidades, sobre todo de Kenia, Etiopía y Canadá, además de 22 miembros de varias agencias de las Naciones Unidas y dos españoles.

La tragedia provocó que numerosos países prohibieran esta semana en su espacio aéreo el uso del Boeing 737 MAX 8 debido a las dudas que han surgido sobre su seguridad.

Las respuestas en firme sobre las causas del accidente podrían demorarse meses. La autoridad francesa encargada de investigar accidentes aéreos, BEA (por sus siglas en francés), dijo el jueves que analizará las “cajas negras”, los dispositivos de color naranja brillante que graban los datos de vuelo y las voces de cabina, que fueron recuperadas en el lugar del siniestro.

La agencia tiene experiencia en accidentes aéreos en todo el mundo, especialmente en aquellos con aeroplanos de Airbus, una empresa con sede en el país. Un funcionario de la BEA dijo a The Associated Press que los dispositivos ya estaban en Francia, pero no ofreció una estimación sobre cuánto podría durar el análisis.

En Adís Abeba, alrededor de 200 familiares enojados abandonaron una reunión informativa con responsables de Ethiopian Airlines señalando que no les ha dado la información adecuada. La empresa apuntó que abrió un centro de atención telefónica que estaba abierto 18 horas al día para solucionar las dudas, pero las familias sostienen que no están recibiendo las respuestas que necesitan. Entre los muertos hay 35 nacionalidades distintas.

Al lugar del accidente, en Hejere, a unos 50 kilómetros (31 millas) de Adís Abeba, siguen llegando familiares, muchos de ellos llorando o golpeándose el pecho mientras una excavadora se movía entre las pilas de escombros. El fuselaje de la aeronave estaba cubierto por un plástico azul.

Se suponía que la última versión del avión de Boeing más vendido de la historia le daría un fuerte impulso a las finanzas de la compañía durante años, pero se ha transformado en su mayor dolor de cabeza.

El accidente del domingo fue el segundo letal de un Boeing 737 Max 8 en menos de seis meses. 

En octubre de 2018, otro Boeing 737 MAX 8 de la compañía Lion Air se estrellara en Indonesia a los 12 minutos de despegar, según una de las cajas negras por fallos en el sistema automático, causando 189 muertos. 

Responsables de Lion Air habían dicho que los sensores de su avión proporcionaron información errónea en sus últimos cuatro vuelos, lo que activó la orden automática de inclinar el morro de la aeronave hacia abajo, algo que los pilotos del último viaje no pudieron revertir.

El director ejecutivo de la aerolínea etíope, Tewolde Gebremariam, señaló que sus pilotos habían recibido una formación específica para afrontar este problema.

"Además de la formación básica dada para los aviones tipo 737, se dio una formación adicional para la versión Max", dijo Tewolde. "Tras el accidente de Lion Air se plantearon dudas, por lo que Boeing envió más instrucciones que dijo que los pilotos debían conocer”.

Desde su estreno en 2017, Boeing ha entregado más de 350 Max en diferentes versiones que varían en tamaño. Docenas de líneas aéreas de todo el mundo compraron el avión por su eficiente consumo de combustible y su utilidad para vuelos de corta y media distancia.

La prohibición de volar con él tendrá un fuerte impacto financiero para el fabricante, al menos en el corto plazo, apuntó John Cox, un piloto veterano y director general de Safety Operating Systems. Pero Boeing se recuperará porque los aviones suelen volar hasta 40 años y cualquier corrección se efectuará rápidamente, agregó.

Las aerolíneas afectadas podrían llamar a la puerta de Boeing reclamando daños. Norwegian Airlines dijo que solicitará una compensación tras verse obligada a parar toda su flota y otras aerolíneas podríanseguir sus pasos, lo que supondría un elevado costo para el fabricante.

Boeing dijo en un comunicado que respalda la decisión de la FAA, aunque “continúa teniendo una confianza total” en la seguridad de los aviones.

Además, indicó que había recomendado suspender los vuelos de la flotilla Max tras consultas con el gobierno.


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