

23 de marzo de 2026 - 9:55 PM

Cuerpos que llegan a la orilla día tras día. Llamadas de familiares que quedan sin respuesta. Tiendas de campaña de migrantes abandonadas de la noche a la mañana.
Los migrantes que intentan llegar a Europa están desapareciendo en masa en lo que se conoce como “naufragios invisibles”, pero los gobiernos responsables de las labores de búsqueda y rescate están reteniendo información sobre lo que saben.
El inicio de 2026 se perfila como el comienzo de año más mortífero para quienes intentan cruzar el Mediterráneo —con un récord de 682 desaparecidos confirmados hasta el 16 de marzo— según la Organización Internacional para las Migraciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, el número real de muertes casi con certeza es mucho mayor.
Los grupos de derechos humanos tienen cada vez más dificultades para verificar las cifras, pues Italia, Túnez y Malta han restringido discretamente la información sobre rescates y naufragios de migrantes en la ruta migratoria más letal del mundo. Las noticias apenas llegan a los titulares, en parte porque la falta de transparencia impide a los periodistas confirmar los reportes.
“Es una estrategia de silencio”, dijo Matteo Villa, investigador especializado en migración y datos en el Instituto Italiano de Estudios Políticos Internacionales.
La organización Refugees in Libya y otros grupos de derechos humanos han estado dando la voz de alarma desde finales de enero, informando que más de 1,000 personas están desaparecidas después de que el ciclón Harry azotó la región. Sin embargo, las autoridades no han confirmado, negado ni corregido esos informes.

En las semanas posteriores al ciclón, más de 20 cuerpos en descomposición llegaron a las costas de Italia y Libia, mientras que otros restos humanos fueron vistos flotando en medio del mar.
Para las familias de los migrantes desaparecidos, no saber su destino es desgarrador.
“Europa debería saber que estas personas que se ahogaron en el mar tienen familiares, tienen sueños, tienen pasiones”, dijo Josephus Thomas, un migrante de Sierra Leona y líder comunitario en la ciudad costera tunecina de El Amra, a la AP.
Incluso la agencia de migración de la ONU tiene cada vez más dificultades para verificar los casos de migrantes que mueren en los llamados “naufragios invisibles” debido a la creciente falta de información.
El año pasado, al menos 1,500 personas fueron reportadas como desaparecidas sin que la OIM pudiera confirmar su destino, dijo Julia Black, quien dirige el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la organización. El problema persiste en 2026.
“Hemos comenzado un nuevo conjunto de datos secundarios de lo que llamamos casos no verificables porque simplemente se han vuelto demasiados”, dijo Black. Para este año, ya tienen más de 400 desaparecidos que no han podido verificar.
Muchas organizaciones humanitarias que antes ayudaban a llenar los vacíos de información ya no pueden hacerlo debido a la ola global de recortes de fondos y a las restricciones impuestas por los gobiernos en la región.
“Hemos visto la restricción del acceso para los actores humanitarios, lo cual no es correcto. Y ahora estamos viendo incluso la restricción de la información”, añadió Black.
The Associated Press preguntó repetidamente a las autoridades de Túnez, Italia y Malta por qué no están compartiendo información relacionada con rescates de migrantes en el mar y cuáles son sus políticas. Ninguna respondió.
Con el paso de los años, las autoridades en el Mediterráneo han ido reduciendo gradualmente la información relacionada con migrantes. Pero su silencio fue aún más evidente a finales de enero, después de que el ciclón Harry provocara fuertes lluvias, vientos de 62 millas por hora (mph) y olas de hasta 30 pies de altura.
Cientos de personas habían partido desde la región costera de Sfax, en Túnez, y desaparecieron, según información recopilada por el grupo Refugees in Libya a partir de migrantes en Túnez y sus familiares en el extranjero.
El grupo reconoció que era difícil ser preciso “porque no existe un sistema central que registre salidas, pérdidas o rescates”, pero advirtió que el número de muertos probablemente era aún mayor.
“Estamos hablando de embarcaciones que nunca contabilizaron cuántos niños iban a bordo”, dijo a la AP David Yambio, fundador de Refugees in Libya.
La AP envió cinco solicitudes por correo electrónico a la guardia costera italiana en busca de información sobre las embarcaciones reportadas como desaparecidas y los esfuerzos de búsqueda, pero no recibió respuesta. Un funcionario que respondió por teléfono dijo que no tenían “más información verificada y confirmada sobre las circunstancias”. La AP también presentó una solicitud de acceso a la información, que sigue pendiente.
La guardia costera también se negó a comentar sobre una alerta emitida el 24 de enero en la que pedía a los barcos que navegaban entre la isla italiana de Lampedusa y Túnez que estuvieran atentos a ocho embarcaciones pequeñas en peligro con unas 380 personas a bordo. La alerta fue hecha pública por el periodista italiano Sergio Scandura.
Solo se conoce a un sobreviviente de las embarcaciones reportadas como desaparecidas durante el ciclón Harry. Fue encontrado flotando en el agua cuando un buque mercante lo rescató el 22 de enero. El hombre dijo a la tripulación que viajaba con otras 50 personas, algunos de cuyos cuerpos podían verse en el agua en un video del rescate. Gracias a su testimonio, sus muertes fueron incluidas en el recuento de la OIM.
Según el capitán, el sobreviviente fue evacuado a Malta. Las Fuerzas Armadas de Malta no respondieron a múltiples solicitudes sobre su participación o sobre informes de que recuperaron al hombre y los cuerpos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Túnez y la Guardia Nacional tunecina tampoco han respondido a múltiples solicitudes de información por correo electrónico y teléfono.
Frontex, una agencia de la Unión Europea que ayuda a los países con la vigilancia fronteriza, dijo a la AP que detectó ocho embarcaciones con unos 160 migrantes entre el 14 y el 24 de enero, cuando ocurrió el ciclón. Indicó que seis fueron rescatadas por autoridades italianas, pero el destino de las otras dos sigue siendo desconocido.
El 8 de febrero, migrantes rezaron y lloraron durante una ceremonia conmemorativa en los olivares cerca de Sfax, dando por hecho que sus seres queridos no podían seguir con vida tras tantos días sin noticias.
“Todos nosotros aquí estamos profundamente traumatizados, en una gran agonía”, dijo el doctor Ibrahim Fofana, un migrante en Túnez cuyos familiares están desaparecidos desde finales de enero, en un video compartido por Refugees in Libya. Pidió a las autoridades que identifiquen los cuerpos que llegaron a las costas de Italia.
Hasta mediados de 2024, las autoridades tunecinas compartían regularmente el número de migrantes interceptados en el mar, deseosas de demostrar a sus socios europeos que cumplían con un acuerdo de 2023 para frenar la migración a cambio de ayuda financiera. Sin embargo, ese acuerdo también fue seguido por una dura represión contra migrantes en tierra, que resultó en miles de personas detenidas o abandonadas en el desierto.
Organizaciones no gubernamentales como el Foro Tunecino por los Derechos Económicos y Sociales (FTDES), que solía recopilar y difundir informes sobre interceptaciones de migrantes, también se vieron afectadas por la represión.
En junio de 2024, el Ministerio del Interior de Túnez dejó de divulgar cualquier información sobre migrantes, alegando razones de seguridad, dijo Romdhane Ben Amor, portavoz de FTDES. Pero en su opinión, los motivos eran políticos, ya que las cifras no coincidían con la narrativa de que Túnez no actuaba como guardián de las fronteras de Europa.
La reducción de la información sobre rescates de migrantes en Italia es incluso anterior a la de Túnez. La guardia costera italiana solía proporcionar datos mensuales detallados sobre migrantes rescatados. Luego esos informes pasaron a ser trimestrales antes de desaparecer por completo en 2020, explicó Villa. En 2022, los informes anteriores también fueron eliminados del sitio web de la guardia costera.
Este año, la guardia costera italiana no ha publicado ningún comunicado relacionado con migración, a pesar de que casi 5,000 migrantes han llegado a las costas italianas, según estadísticas del Ministerio del Interior.
“Es claramente una estrategia política para suprimir la mayor cantidad posible de información al público”, concluyó Villa.
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