

18 de octubre de 2026 - 3:07 PM


La indignación contra el alto costo de vida, el recorte al gasto público y el deterioro de los servicios gubernamentales en Francia llevaron a que cientos de miles de personas participaran de manifestaciones multitudinarias que se tornaron en violentos disturbios en todo el territorio.
Las protestas terminaron con incendios, enfrentamientos y saqueos a comercios. Según las autoridades francesas, varios grupos de encapuchados atacaron edificios públicos y monumentos. En toda la nación se han arrestado, al menos, 1,800 personas.
De acuerdo al gobierno, unas 550,000 personas participaron en las protestas en todo el país, mientras que los organizadores estimaron la asistencia en aproximadamente 800,000.
La expresión es de rechazo al gobierno del presidente francés, Emmanuel Macron, quien se dirigió esta tarde a sus constituyentes. En las últimas semanas, se han registrado una escalada en los enfrentamientos entre agentes y ciudadanos, durante manifestaciones de grupos estudiantiles en escuelas de todo el país.
“Nos mantendremos unidos frente a los sembradores del caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones e impiden que quienes expresan pacíficamente sus reivindicaciones puedan hacerlo”, escribió Macron en su cuenta de X, en la que advirtió que los causantes de los saqueos e incendios “serán perseguidos y castigados”.
Aucune place pour la violence dans notre République.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) October 17, 2026
Ceux qui ont cassé, attaqué les préfectures comme les commerces, pillé jusqu’à nos mairies, seront poursuivis et punis.
Aux forces de l’ordre, garantes du droit à manifester, je dis le soutien de la Nation.
Nous ferons tous…
Las protestas unieron a manifestantes estudiantiles, sindicalistas, políticos opositores y ciudadanos preocupados principalmente por el alza en el costo de vida, un reclamos que se sumó a las quejas estudiantiles sobre las condiciones educativas después de más de tres semanas de paros escolares.
Las tensiones se suman al proyecto presupuestario para 2027, que presentó el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, que propone un recorte de 43,000 millones de euros al gasto público para palear el elevado déficit y el aumento en el endeudamiento del Estado.
La movilización llevó a la reactivación de los “chalecos amarillos”, un movimiento que surgió en 2018 contra las injusticias sociales. Asimismo, se sumó el CGT, uno de los principales sindicatos de Francia, que reclamó “salarios y pensiones más altos, precios más bajos y la protección de los servicios públicos que cubran las necesidades de la población”.
Los estudiantes también llamaron a que sus simpatizantes se unieran a la demostración. En las últimas semanas, se han registrado miles de detenciones, cientos de heridos e incendios en escuelas, a medida que el inicio del nuevo curso escolar derivó en protestas estudiantiles a nivel nacional.
En los enfrentamientos en las escuelas se han registrado algunas lesiones espantosas sufridas por adolescentes han sido atribuidas a armas policiales de control de disturbios.
Si bien las manifestaciones se concentraron en París, también se registraron en otras ciudades como Marsella, Lyon, Burdeos, Rennes, Estrasburgo, Grenoble y Niza, entre otras.
Por ejemplo, en Limoges, una ciudad del centro de Francia, las llamas envolvieron la alcaldía del siglo XIX y provocaron el derrumbe de su techo. El prefecto de Haute-Vienne, Maurice Barate, dijo a la cadena de televisión LCI que el incendio -que ya está controlado- fue provocado intencionalmente y estuvo a punto de destruir el edificio.
En los alrededores de la plaza de la República, en París, las piedras del pavimento desprendidas, las vitrinas destrozadas y los cristales rotos evidenciaban el domingo por la mañana las consecuencias de los disturbios. Se reportaron saqueos y daños en los alrededores de la plaza y en otras zonas turísticas y comerciales del centro de la ciudad.
Una persona murió de un infarto, informó la Policía de París en un comunicado, sin ofrecer detalles. La Fiscalía de París señaló que abrió una investigación.
Las autoridades responsabilizaron por la violencia a “grupos radicales de extrema izquierda”. Al momento, se han registrado sobre 1,800 arrestos en toda Francia.
En el ocaso de su administración, Macron enfrenta una robusta oposición tanto de la ultraderecha como de la extrema izquierda.
Una de las muestras del estado político del país es que, de cara a los comicios presidenciales de 2027, la favorita en los sondeos es la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, y entre los mejores situados, muy detrás de ella, está el líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon.
Relacionado a las protestas, el mencionado líder izquierdista participó el sábado en la protesta de París. Asimismo, reiteró su apoyo a los movimientos estudiantiles y a los reclamos contra el alza en el costo de vida. No obstante, rechazó que se inste a escoger bancos.
“La elección es entre una población y su juventud, sumidas en una profunda crisis, y un Gobierno que siempre recurre a los mismos métodos: el deterioro y la violencia ciega. El Gobierno es el único responsable. No ha sabido garantizar el mantenimiento de la tranquilidad pública”, escribió en su cuenta de X.
Mientras, el manejo policial fue el flanco que atacó la derecha. Jordan Bardella, presidente del partido francés de extrema derecha Agrupación Nacional (RN), pidió a Macron que se disculpe y que deje el cargo.
El líder ultraderechista, que realizaba una visita a una comisaría de París para mostrar su apoyo a las fuerzas del orden tras la jornada de protestas, denunció ante los medios que “el dispositivo policial estuvo infradimensionado”.
Los disturbios en Francia se suman a las manifestaciones en España por la crisis de vivienda y en Italia por el incremento en el costo de vida.
Unos 1,000 manifestantes han pasado la última semana acampados en la Puerta del Sol de Madrid, uno de los espacios públicos más populares de la capital, después de que María del Carmen Abascal fuera desahuciada el 23 de septiembre de la vivienda en la que había vivido durante siete décadas en el centro de Madrid.
Los manifestantes afirman que no se marcharán hasta que el Gobierno adopte medidas concretas para proteger a los inquilinos. Manifestaciones similares se han registrado en otras ciudades a lo largo del territorio español.
En Italia, también se han reportados disturbios similares en oposición al gobierno de Giorgia Meloni y al costo de vida, que sigue en aumento. Este mismo domingo, hubo una concentración espontánea de cientos de jóvenes, en Milán, que derivó en disturbios y enfrentamientos con la policía, que ha respondido en varios momentos con cargas, gases lacrimógenos y cañones de agua.
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