A FEMA le tomó más tiempo de lo que esperaban el poder distribuir los 35 millones de platos de comida. (horizontal-x3)
A FEMA le tomó más tiempo de lo que esperaban el poder distribuir los 35 millones de platos de comida. (David Villafañe)

Washington - La Agencia federalpara el Manejo de Emergencias (FEMA) ha reconocido en un informe que no estuvo preparada para lidiar con una catástrofe como la causada por el huracán María en Puerto Rico y que subestimó las necesidades de alimentos y agua que se requerían para asistir a la isla.

El informe, divulgado esta noche por el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos. después de ser adelantado por The New York Times, indica que cuando la furia de los vientos del poderoso huracán comenzó a sentirse en Puerto Rico era deficiente la cantidad de abastos del almacén de FEMA, pues sus suministros habían sido destinados semanas antes a las Islas Vírgenes estadounidenses, donde el huracán Irma ya había hecho estragos.

El informe dice que le tomó más tiempo de lo que esperaban el poder distribuir los 35 millones de platos de comida que afirman lograron entregar. Y que contó con miles de trabajadores menos de los que necesitaba para la temporada de huracanes. A su vez, reconoce que FEMA no pudo rastrear con eficiencia quienes necesitaban los alimentos y parte de la ayuda entregada.

El administrador de FEMA, Brock Long, indica en el informe -como ha declarado antes en el Congreso-, que los gobiernos locales tienen que depender menos de la asistencia de su agencia.

"La temporada de huracanes de 2017 demostró que todos los niveles de gobierno necesitan estar mucho mejor preparados con sus propios suministros”, indica el informe, que sostiene que el nivel de preparación de las autoridades de Puerto Rico para manejar la distribución de alimentos no estaba al nivel de las de Texas y Florida, que lidiaron con los huracanes Harvey e Irma, respectivamente.

Informe de FEMA sobre respuesta al huracán María by El Nuevo Día on Scribd

El colapso del sistema eléctrico y de hasta el 95% de las torres de celulares hizo extremadamente difícil para las agencias locales, territoriales o federales saber qué se necesitaba y en qué momento inmediatamente después de la tormenta, indicó Long.

El documento señaló que “María dejó (3.4) millones de residentes sin electricidad. La respuesta representó la misión sostenida más larga de entrega de alimentos y agua en la historia de FEMA”.

Además de reiterar los problemas de logística que supone para el gobierno federal responder a emergencias en Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, Long mantuvo que ninguna jurisdicción “tiene el personal y los recursos que va a necesitar para responder a un incidente catastrófico”.

La respuesta al huracán demostró la necesidad de tener gerentes de emergencia a todos los niveles para mejorar la colaboración con todos los sectores críticos relacionados con la infraestructura”, indicó Long en el informe.

Investigaciones periodísticas ya habían acentuado que la respuesta federal a la emergencia en Puerto Rico fue lenta e ineficiente, incluso cuando se compara con otros desastres como el huracán Harvey, en Texas.

El documento calcula que los huracanes Harvey, Irma y María causaron en total $265,000 millones en daños. En el caso de María, FEMA estimó los daños a Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, en $90,000 millones. Mientras, el gobierno de Puerto Rico ha estimado que requerirá hasta $125,000 millones para la reconstrucción de la isla.

Seguridad Interna, bajo cuya sombrilla está FEMA, publicó el informe esta noche después de que The New York Times adelantara un borrador con fecha de mayo pasado.

Según el diario, el informe final incluyó varios cambios. Por ejemplo, eliminó un párrafo en el que FEMA aceptaba había subestimado tanto las consecuencias de María que utilizó como estrategia un plan -de hace cinco años- para lidiar con terremotos y tsunamis.

“No hay dos desastres iguales y cada uno requiere que los primeros socorristas en el terreno, así como el apoyo federal, se adapten a las circunstancias y necesidades únicas en tiempo real. Con cada respuesta o esfuerzo de recuperación, aprendemos las lecciones que ayudan a construir una cultura nacional de preparación y dan forma al modo en que FEMA y la comunidad de manejo de emergencias responden y se recuperan de futuros desastres. El 2017 nos enseñó que necesitamos fortalecer aún más la capacidad de la nación para estabilizar rápidamente las líneas de vida críticas”, indicó la secretaria de Seguridad Interna, Kirstjen Nielsen, al divulgar el informe final.

En términos generales, el informe sostiene que la temporada de huracanes 2017 confirmó que FEMA necesita mejorar las opciones de vivienda, incluyendo explorar la posibilidad de tener autoridad para otorgar subvenciones.

Long, por su parte, dijo que FEMA necesita simplificar “el proceso de solicitud de asistencia”, para hacer más fácil el acceso a sus programas. 


💬Ver 0 comentarios