Manuel Natal, coordinador general del Movimiento Victoria Ciudadana, junto a Juan Dalmau, del Partido Independentista Puertorriqueño en una foto de archivo.
Manuel Natal, coordinador general del Movimiento Victoria Ciudadana, junto a Juan Dalmau, del Partido Independentista Puertorriqueño en una foto de archivo. (Xavier Araujo)

El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) se encaminan a exhortar a sus seguidores a votar por algunos de sus líderes fuera de líneas partidistas, como parte de un entendido político de cara a las elecciones de 2024.

El domingo, el comité central del PIP autorizó al liderato de la colectividad a “continuar y profundizar conversaciones” para lograr “acciones concertadas” en las próximas elecciones generales y, de ser necesario, llevar a cabo acciones legales o legislativas para conseguir ese fin. La autorización se produjo de forma unánime.

El lunes, el secretario general del PIP, Juan Dalmau, indicó que recurrirán a los tribunales, pues el Código Electoral de 2020 prohíbe las alianzas entre partidos. Dalmau indicó que, entre las tres opciones que tienen para poner en vigor posibles alianzas electorales, la más viable es un entendido político.

“Nosotros vamos a ir al tribunal, eso es algo que ya los abogados del PIP y de Victoria Ciudadana se han reunido. Lo otro es el (foro) legislativo para buscar una enmienda a la Ley (Electoral), pero sabemos que el liderato del Partido Popular y del PNP (Partido Nuevo Progresista) no lo va a avalar, así que creo que, al final del camino, va a depender del entendido político al que podamos llegar”, explicó el exsenador.

Un entendido político significa que cada uno de los candidatos exhortaría al electorado a votar por quienes favorezca fuera de líneas políticas. Dalmau dijo que, al momento, el diálogo continúa “para que, entre (el coordinador general del MVC) Manuel Natal y yo, pueda haber un entendido”.

El Nuevo Día supo que el junte de voluntades se producirá con Dalmau como candidato a la gobernación y Natal para la alcaldía de San Juan. Ambos aspiraron a esos cargos electivos en 2020. En esos comicios, Dalmau mantuvo la franquicia del PIP y logró 174,402 votos. Mientras, Natal alcanzó 42,962 votos, o un 33.87%, con lo que llegó segundo en la contienda.

“Estoy muy consciente de la responsabilidad que tengo, y cuando hablo con Manuel, no hablo por él, pero también está consciente de la responsabilidad”, dijo Dalmau.

Natal no estuvo disponible el lunes para entrevista con este medio, pero por escrito elogió la “apertura” del PIP.

“Desde Victoria Ciudadana, continuaremos fomentando la unión de las fuerzas del cambio para ponerle fin a la corrupción y constituir un gobierno honesto, competente y que funcione. Más allá de partidos o preferencias de status, poniendo a Puerto Rico primero mediante una Alianza de País”, afirmó.

Sobre el nivel de consenso entre el liderato del PIP en torno a las alianzas, Dalmau dijo que “tanto María de Lourdes Santiago y Rubén Berríos, todos están de acuerdo”.

Santiago dijo, por separado, que presentaron tres vías para lograr las alianzas, al reconocer que la legislativa y la judicial son las más escarpadas.

“El Partido Independentista recibe con mucho entusiasmo la oportunidad que tenemos de acciones concertadas con otras instituciones políticas, representar una auténtica opción de obtener el poder político en el país, del triunfo electoral”, dijo la senadora pipiola.

Agregó que tanto ella como su homólogo en la Cámara de Representantes, Denis Márquez, endosaron la medida del MVC que permitiría las candidaturas coaligadas.

“Se supone que, próximamente, empiecen las vistas públicas en el Senado para revisión del Código Electoral, pero sabemos que no hay mucha razón para tener mucha esperanza en ese proceso”, dijo.

La derogación del Código Electoral, aprobado en 2020, fue una promesa de campaña del Partido Popular Democrático, pero, en vez, se trabajaron enmiendas al estatuto, junto con el PNP, que hallaron un freno en la Cámara de Representantes.

Las alianzas electorales entre partidos están prohibidas por ley desde que se derogó esa disposición en el Código Electoral de 2009, pero no existe impedimento jurídico alguno para que una o más colectividades alcancen acuerdos con otras sobre temas puntuales. De hecho, en esa dirección se han expresado líderes del PIP y del MVC.

La posibilidad de lograr acuerdos entre dos o más partidos comenzó a tomar fuerza luego que, en los comicios generales de 2020, prevaleciera la pluralidad en los resultados electorales.

“La determinación que tomamos en el comité central está enmarcada en dos asuntos fundamentales: como parte del proyecto político de la descolonización de Puerto Rico y de sanear la corrupción. Con esos dos objetivos en mente, el partido entiende que continuar estas gestiones en búsqueda de acuerdos electorales con otros movimientos, partidos políticos y personas son fundamentales en estas circunstancias para adelantar ese propósito y derrotar el bipartidismo en Puerto Rico”, afirmó Márquez.

Ante ese cuadro, el exgobernador Alejandro García Padilla deploró el lunes las alianzas para partidos coaligados.

“O sea, hacer alianzas para trampas. Vamos a hacer alianzas para la segunda vuelta electoral. Vamos a hacer alianzas para despenalizar las drogas. Vamos a hacer alianzas para que darle incentivo que las fábricas vuelvan”, dijo en tono molesto.

“Esas son las trampas del partido estadista republicano. Las trampas que Gilberto Concepción de Gracia censuraba. Las trampas que Pedro Albizu censuraba”, agregó.

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