La recusación tradicional es un mecanismo que le permite a cualquier ciudadano someter evidencia de que otra persona ejerció su derecho al voto de forma ilegal. (Vanessa Serra Díaz)

El artista urbano René Pérez, conocido en el ambiente de la música urbana como Residente, celebró hoy, sábado, que su nombre fue removido de la lista de electores recusados de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), por lo que podrá participar en los venideros comicios generales del 3 de noviembre.

Sin embargo, ¿en qué consiste la recusación tradicional y por qué se utiliza?

De acuerdo con la Sección 4171 (Procedimientos anteriores a la elección; votación) del Capítulo 408 de la Ley Electoral del Estado Libre Asociado (ELA) de Puerto Rico, “todo elector que tenga motivos fundados para creer que una persona que se presente a votar lo hace ilegalmente... podrá recusar su voto por los motivos que lo hicieran ilegal a virtud de las disposiciones de este subtítulo”.

En palabras sencillas, la recusación tradicional es un mecanismo que le permite a cualquier ciudadano someter evidencia de que otra persona ejerció su derecho al voto de forma ilegal. Aunque la Sección 4171, Capítulo 8, antes mencionada también dispone que “dicha recusación no impedirá que el elector (recusado) emita su voto”, de probarse que la persona votó ilegalmente, su boleta será removida y no será adjudicada (contada) durante el proceso de escrutinio.

En el caso de Pérez, su nombre fue incluido en una lista de electores recusados que la CEE publicó el pasado 24 de julio en El Nuevo Día. Según el representante legal del artista ante la Comisión Local, Adrián González, el Partido Nuevo Progresista (PNP) lo recusó porque, supuestamente, no residía en Puerto Rico.

De acuerdo con el Artículo 5.16, “Recusaciones de electores”, del nuevo Código Electoral aprobado este año, la ley define siete situaciones por las que un ciudadano puede ser recusado:

  1. Que el elector no sea ciudadano de Puerto Rico o de Estados Unidos de América
  2. Que el elector no esté domiciliado en la dirección descrita en su solicitud a la fecha de inscripción o en el momento de la recusación
  3. Que el elector no haya cumplido 18 años de edad y que no los cumplirá en o antes del día de las siguientes elecciones generales
  4. Que el elector no sea la persona que alega ser en su solicitud de inscripción
  5. Que el elector haya fallecido
  6. Que el elector fuera declarado mentalmente incapaz por un tribunal
  7. Que el elector aparezca inscrito más de una vez en el registro general de electores

Una persona tiene un término de tres meses y 15 días (desde el 15 de enero hasta el 30 de abril del año de las elecciones generales) para someter una recusación, según el Código Electoral. Para los comicios de este año, el periodo de recusación culminó el 30 de junio.

No obstante, tanto la Ley Electoral como el Código Electoral contienen mecanismos que protegen a los ciudadanos de recusaciones infundadas. Por ejemplo, la Ley Electoral dispone que, en el caso de una recusación por edad, “será deber del recusador traer consigo y entregar a la Junta de Colegio un certificado de nacimiento o acta negativa que indique la ausencia de edad para votar de dicho elector”.

Dispone, además, que en una recusación por muerte “el recusador tendrá que proveer el certificado de defunción, y si la recusación es porque el elector aparece inscrito más de una vez... deberá presentar una certificación de la CEE a tales efectos”.

En cuanto al caso de Pérez, el Partido Nuevo Progresista (PNP) no envió a tiempo la notificación por correo certificado, como establecía el reglamento, por lo que el cantante ganó el caso.

En términos generales, la Ley Electoral sostiene que las papeletas de todo elector recusado, así como toda documentación evidenciaria deberá ser sellado en un sobre y entregado a la Junta de Colegio, que entonces entregará el sobre a la CEE, agencia que resolverá la controversia “a base de evidencia”. El elector recusado puede negar su recusación “bajo firma y juramento en el medio provisto por la CEE, pero si no lo negara su voto no se contará y no será adjudicado”.

Mientras, el Código Electoral dispone que para las situaciones del 1 al 4 “las recusaciones juramentadas deberán presentarse ante la Comisión local a la que pertnece el elector”. “Una vez el presidente de la Comisión local reciba la solicitud de recusación, señalará una vista dentro de los 10 días siguientes para escuchar la prueba que corresponda, debiéndose citar al elector recusado, al recusador y al cualquier otra persona que las partes solicitaren sean citadas. La validez de una recusación será decidida por acuerdo unánime de los miembros presentes de la Comisión local... y de no haber unanimidad, la recusación será decidida por el presidente de dicha Comisión local”.

Si la recusación es aprobada, el nombre de la persona es publicada en un anuncio de periódico junto con los nombres de las demás personas imposibilitadas de votar, como le ocurrió a Pérez.

Por último, los partidos políticos utilizan el mecanismo de recusación para evitar el “cruce de votos”, o detener la posibilidad de que un elector que votó en un precinto vuelva a someter una boleta en otro colegio electoral. La ley estipula que votar más de una vez es un delito grave que conlleva una pena de entre uno a tres años en prisión y/o una multa de hasta $5,000.