El juez Francisco Rosado Colomer dijo que su esposa es autónoma y él también. Lo acompaña en la imagen, la presidenta alterna, Jessika D. Padilla Rivera. ([email protected]) [email protected] teresa canino rivera ([email protected])

El presidente de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), Francisco Rosado Colomer, reconoció este martes que su esposa, Wanda Muñoz fue coordinadora electoral del candidato a la gobernación del Partido Nuevo Progresista (PNP), Pedro Pierluisi, hasta que él fue consultado para ocupar la dirección del ente electoral.

Mi esposa era comisionada del (precinto) 62 de Ponce por el PNP”, respondió Rosado Colomer a preguntas de El Nuevo Día.

Ella es autónoma. Yo soy autónomo y creo que ese ha sido el éxito de nuestra relación. Ella me deja ser y yo la dejo ser. Decidimos que este momento es importante. Ella decidió renunciar a todo lo que tenga que ver con asuntos electores sin que yo tenga que hacer ninguna consulta ética”, dijo el juez.

Rosado Colomer fue uno de cuatro jueces que sometió el comisionado electoral del PNP, Héctor Joaquín Sánchez, para que fueran analizados por el resto de los comisionados electorales para la presidencia y presidencia alterna de la CEE. Por unanimidad, los comisionados electorales escogieron a Rosado Colomer para presidir la CEE y a la jueza Jessika Padilla Rivera como presidenta alterna.

Preguntado por qué no reveló antes que su esposa fue coordinadora electoral de Pierluisi, el presidente de la CEE dijo que se limitó a contestar las preguntas que le hicieron los comisionados electorales. “Yo pensé que las preguntas que me estaban haciendo eran a Francisco Rosado”, dijo.

“Yo no puedo negar lo que es público. Yo no puedo negar que mi esposa fue comisionada”, afirmó.

Rosado Colomer declaró que una vez finalice, en verano del 2021, su presidencia en la CEE, regresará a su trabajo en la judicatura.

“A mí me gusta ser juez. Creo que esto es un viaje de ida y vuelta. Es importante para mí mantener el respeto que yo adquirí después de casi ocho años de juez. Según va pasando el tiempo de juez, la toga se va entallando”, sostuvo.

“Eso quiere decir que yo tengo que mantener mi vida en el claustro de la Judicatura, pero sin afectar de cierta medida a los que me rodean”, agregó.

Rosado Colomer ha dicho que aunque dio el paso para dirigir la CEE a solo dos meses de las elecciones generales, una de las cosas más difíciles para él fue salir del anonimato.