La fiscalía radicará cargos por secuesto, asesinato y violación a la Ley de Armas.

Bayamón - Casi un mes después del secuestro de Rosimar Rodríguez Gómez, las autoridades sometieron este jueves cinco cargos contra Jay O’neill González Mercado por figurar como el principal sospechoso de asesinar a la joven de 20 años el pasado mes de septiembre.

Desde el Tribunal de Bayamón, la fiscal Gretchen Pérez Catinchi confirmó que se le encontró causa para arresto en cinco cargos: uno por asesinato en primer grado, un cargo por secuestro, dos cargos por violación a la Ley de Armas y un cargo por brindar información falsa a las autoridades.

“El abogado se allanó a la determinación de causa por todos los delitos”, dijo la fiscal en un aparte con la prensa.

El abogado que representa a González Mercado es Miguel Morales Schmidt.

Ficha de Jay González Mercado, imputado de secuestrar y asesinar a Rosimar Rodríguez Gómez.
Ficha de Jay González Mercado, imputado de secuestrar y asesinar a Rosimar Rodríguez Gómez. (ELNUEVODIA.COM)

La jueza Lorraine M. Biaggi Trigo le impuso a González Mercado una fianza $2,140,000, la cual no prestó, por lo que fue ingresado a la cárcel regional de Bayamón hasta el día de la vista preliminar que se señaló para el próximo 29 de octubre.

Por su parte, el capitán Ricardo Haddock, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Bayamón, aseguró que están completamente seguros que González Mercado es el principal sospechoso del crimen y que esperan que, durante la etapa judicial en su contra, el tribunal lo encuentre culpable por los hechos imputados.

Al tiempo, afirmó que la investigación del caso no queda aquí, sino que esperan poder continuar la pesquisa para dar con otras personas que pudieran estar relacionadas al crimen.

“Vamos a seguir las instrucciones de la fiscalía por si tenemos que hacer alguna corroboración, pero sí, la investigación continuará”, dijo Haddock.

Indicó, a su vez, que esperan que con el arresto de González Mercado puedan recibir más información de personas con conocimiento de este caso que puedan ayudar a la pesquisa.

“Entendemos que podemos recibir más confidencias, sobre todo porque si hay personas que no se atrevían porque el sospechoso estaba suelto, como ahora está arrestado, puede ser que tengan más confianza y nos digan algo”, expresó Haddock.

De acuerdo con la Policía, el secuestro de Rosimar se remonta al 17 de septiembre cuando a eso de las 9:22 p.m. González Mercado, en común y mutuo acuerdo con otras personas, engañó a la joven de 20 años y haciéndose pasar por su expareja, mediante mensaje de texto, le escribió y le solicitó su localización.

“Al llegar frente a la residencia donde se encontraba la perjudicada utilizó la fuerza e intimidación obligándola a abordar un vehículo Suzuki SX-4 color blanco en contra de su voluntad, secuestrando a la joven”, establece un informe de la Uniformada enviado a los medios.

Mientras, para el asesinato, según la Policía, llevaron a Rosimar hasta la carretera PR-165, kilómetro 20.1, en el sector El Caracol en Dorado, donde la ultimaron a balazos. Su cuerpo se encontró el 27 de septiembre, una semana después, cuando una llamada alertó a las autoridades de un cadáver en avanzado estado de descomposición en el mencionado lugar.

El Nuevo Día supo que el caso estaba tan adelantado que se iba a someter la semana pasada, pero algunos inconvenientes de último momento provocaron que se pospusiera. Precisamente, el pasado jueves, el director de la División de Crímenes del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC), Rolando Trinidad, anticipó a El Nuevo Día que “en cualquier momento” se radicarían los cargos.

En aquel momento, Trinidad reveló que los investigadores de la Policía ya habían entregado toda la evidencia de este caso al Departamento de Justicia y esperaban por el Ministerio Público.

Si te estoy diciendo que (el caso) está para radicarse, es que tenemos sospechosos”, adelantó Trinidad la semana pasada, cuando indicó que las fiscales a cargo del caso son Jessica Correa y Gretchen Pérez.

Agregó que “entendemos que sí, tenemos evidencia suficiente para iniciar un proceso en estos hechos. Esa es nuestra percepción y es la que hemos estado compartiendo con el Departamento de Justicia, que no ha dicho lo contrario”.

Las expresiones de Trinidad han sido las únicas emitidas por las autoridades desde que el Departamento de Justicia impuso una mordaza a la Policía entorno a la investigación del caso.

De hecho, al ser cuestionadas sobre si González Mercado tenía algún tipo de relación personal o cercana a Rosimar, las fiscales del caso indicaron que no emitirían comentario alguno.

Antes de que se ordenara una orden de mordaza, este medio supo que la Policía había entrevistado a varias personas, incluyendo a la expareja de Rodríguez Gómez en la Comandancia de Bayamón. Hasta el 28 de septiembre, la Policía había interrogado de 10 a 12 personas.

En el transcurso de esas entrevistas, la Policía obtuvo confidencias que los llevaron a encontrar un cuerpo en Dorado, que luego el Instituto de Ciencias Forenses (ICF) confirmó que eran los restos de Rodríguez Gómez.

Las confidencias también los llevaron a ocupar un vehículo que tenía las mismas descripciones ofrecidas por una prima de la joven cuando denunció el secuestro.

Trascendió que el automóvil Suzuki SX4, color blanca, fue ocupada en el área de Caimito y luego fue enviada al NCF, donde fue sometido a análisis. Una fuente de El Nuevo Día indicó que el carro habría sido lavado por dentro. Sin embargo, los investigadores forenses sí lograron recopilar evidencia que fue entregada a la Policía y la fiscalía.

En el vehículo se llegaron a levantar huellas dactilares y muestras de material genético que tendría que ser comparadas con la joven de 20 años y con material donado por algunos de los sospechosos en el crimen.

Marangeli Gómez Ortiz, tía de la joven, indicó a El Nuevo Día que a Rodríguez Gómez alguien se la llevó a la fuerza del frente de la casa donde vivía, en Sabana Seca, a eso de las 9:20 de la noche.

La joven recién llegaba a la casa cuando, supuestamente, recibió comunicaciones de su expareja, Joelys Soto, según informó la prima de Rodríguez Gómez a las autoridades.

“La prima le dijo que no se fuera y le contestó que no se iba. Entonces, ella estaba abajo, frente a la casa y la prima arriba, cuando oye un ruido. Miró y entonces ve que Rosimar está parada frente al carro”, relató Gómez Ortiz.

“Alguien le grita ‘quién cara... eres’. La montó a la fuerza y se la llevó”, añadió.

La prima intentó llamarla por teléfono, pero no recibió respuesta.

De acuerdo con la Policía, el asesinato de Rosimar Rodríguez es uno de los 34 feminicidios que se han desarrollado este año. Dos de los 34 asesinatos fueron contra mujeres menores de edad.