Jorge Javier Marrero, propietario de la empresa Yatea, fue arrestado en su casa por cargos de inducir a menores de edad a incurrir en conducta sexual ilegal y producción de pornografía infantil.

El magistrado Marcos López le fijó esta tarde una fianza de $200,000 a Jorge Javier Marrero Gerena, quien enfrenta cargos criminales a nivel federal por intentar involucrar a dos menores de edad en actos sexuales y solicitarles material pornográfico.

La fiscalía federal también le imputa intentar tener acceso a una menor de 13 años, también con la intención de cometer actos de índole sexual. Esa menor de 13 años resultó ser un agente encubierto. El cuarto cargo es por producción de pornografía infantil.

La fianza de$200,000 fijada por López tendrá que ser prestada en efectivo o garantizada con propiedades y el acusado, administrador de la empresa Yatea, solo podrá salir libre bajo fianza luego de que la Oficina de Servicios con Antelación a Juicio cumpla con una inspección de la residencia donde estaría bajo arresto domiciliario, ubicada en Arecibo y que es propiedad de su madre y su padrastro.

Debido a esta condición, se desconoce cuándo, exactamente, Marrero Gerena podría salir en libertad.

Marrero Gerena no podrá tener acceso alguno a la internet ni a menores de edad con la excepción de su hijo de 9 años, con quien solo podría reunirse de manera supervisada.

López tomó la determinación tras escuchar por espacio de hora y media las argumentaciones de la fiscal Jennifer Hernández Vega y la abogada de defensa Melanie Carrillo.

Por un lado, Hernández Vega enfatizó en cómo el propio informe antes del juicio reveló múltiples incongruencias sobre a cuánto dinero realmente tiene acceso Marrero Gerena y si tiene botes a su disposición. Incluso el hombre ha señalado que desconoce dónde está su pasaporte.

La fiscal, por ejemplo, señaló que existen incongruencias sobre el rol de Marrero Gerena en Yatea ya que se ha identificado en vídeos como Presidente de la empresa pero la defensa lo identifica como una especie de administrador, siendo el propietario un hermano que vive en Estados Unidos. Sí quedó claro en la vista de fianza, transmitida por medios electrónicos, que al menos hasta hoy Marrero Gerena tiene control de la cuenta donde se depositan los ingresos de la compañía.

Supuestamente existe la intención de él renunciar al control de esa cuenta, según alegó la defensa.

En cuanto a su residencia de Carolina, el informe antes del juicio reveló que la propiedad fue comprada en $1.3 millones, pero el propio Marrero Gerena, quien habló durante la vista, alegó que debe $1.2 milones y está siendo vendida por lo que debe. Su defensa argumentó que el hombre apenas genera unos $3,000 mensuales, siendo parte de ese ingreso el alquiler de una casa en La Parguera. La propiedad no la puede vender ya que no tiene título al haber sido construída sobre el agua.

También surgieron dudas sobre si tiene acceso o no a botes. La fiscalía planteó que sí ya que las naves son propiedad de Yatea, pero Carrillo argumentó que realmente están registradas a nombre de otras compañías, una de estas siendo Alpha One. Marrero Gerena tuvo algún tipo de participación en la compañía pero fue expulsado luego de que se supiera que era investigado.

La fiscalía también trajó a colación que la residencia de la familia de Marrero Gerena en Arecibo está ubicada a corta distancia de una escuela y de una iglesia. Igualmente, cerca de una panadería donde trabaja una hermana del acusado.

“No podemos perder de vista que el peso de la evidencia en este caso parecer ser grande... los cargos son preocupantes, serios y el acusado, de ser encontrado culpable, enfrentaría una larga condena. El Gobierno creo que ha levantado preguntas legítimas en cuanto a la situación del acusado”, dijo el magistrado Lopez quien, sin embargo, también tomó en consideración para otorgar la fianza que el Gobierno tardó cinco meses en radicar cargos, contando desde un allanamiento diligenciado en mayo.

Según López, esa aparente tardanza es incompatible con el argumento que presentó Hernández Vega sobre cómo el hombre en un riesgo de fuga.

De otra parte, Carrillo argumentó con éxito que su cliente tuvo todo ese tiempo para abandonar la jurisdicción, pero no lo hizo.

REVELAN DETALLES DE LA PRUEBA

Antes de tomar su determinación, López le pidió a Hernández Vega que prácticamente brindara un resumen de la prueba.

Hernández Vega contestó que en el caso, en que participó un agente encubierto que se hizo pasar por una adolescente de 13 años, el Gobierno cuenta con el chat en que presuntamente participó el acusados y el encubiertos.

“Las conversaciones fueron explícitas en su naturaleza y hubo un intento de interactuar de manera sexual. También pidió fotos”, dijo Hernández Vega al precisar que la solicitud fue de votos de la joven desnuda.

“Fue buen específico en su lenguaje”, dijo. “Y sugirió que ocurriera un encuentro”.

En el caso de una adolescente de 15 años, el acusado presuntamente interactuó con ella por Snapchat y le dijo que quería ser su benefactor. La fiscalía también cuenta con el testimonio de la presunta víctima.

Con la tercera presunta víctima, una adolescente de 16 años, el Gobierno también alega tener textos de conversaciones explícitas y prueba de que Marrero Gerena le solicitó a la menor que le enviara un vídeo de ella masturbándose. La joven envió un vídeo y fotos y de ahí surge el cargo producción de pornografía infantil.