Jensen Medina y su abogado Jorge Gordon Menéndez a su salida del tribunal de Fajardo.
Jensen Medina y su abogado Jorge Gordon Menéndez a su salida del tribunal de Fajardo. (Carlos Tolentino Rosario)

El Tribunal de Apelaciones declaró hoy, miércoles, ha lugar el recurso de certiorari y solicitud del Ministerio Público sobre la admisibilidad, como prueba, de una orden de compra sometida por Jensen Medina Cardona, acusado de asesinar a Arellys Mercado Ríos, de un vehículo Ram el 3 de julio de 2019 en el concesionario de Humacao de Benítez Auto Group.

El documento de 15 páginas se convirtió en el eje de controversia del juicio que se sigue en contra de Medina Cardona, pues la jueza Gema González Rodríguez determinó no admitir el documento ante las objeciones de los abogados de defensa.

El panel de jueces compuesto por Olga Birriel Cardona, Fernando Bonilla Ortiz y Nereida Cortés González encontró que González Rodríguez erró al no permitir que se admitiera el documento.

Dicho vehículo fue el que Medina Cardona condujo el pasado 18 de agosto de 2019 cuando, supuestamente, asesinó a Mercado Ríos en Villa Marina en Fajardo.

Durante el testimonio del gerente de ventas y finanzas del concesionario Benítez Chrysler, Rafael Bernal Martínez, los fiscales le presentaron el documento y el testigo confirmó que fue él quien lo preparó. Pese a que la defensa recibió la oportunidad de analizar el documento, objetó la acción porque no se habían establecido las bases para hacerlo y que los fiscales no “formularon preguntas dirigidas a determinar cuáles específicamente eran los documentos que Bernal Martínez manejaba”.

González Rodríguez declaró ha lugar la objeción de la defensa, por lo que el procurador general Fernando Figueroa Santiago sometió el recurso ante el Apelativo.

El panel resaltó que si bien existe la controversia de la autenticidad del documento de compra, y que la Regla 1002, conocida como la regla de “la mejor evidencia”, requiere que se presente el original, la Regla 1003 también establece que “un duplicado es tan admisible como el original, a no ser que surja una genuina controversia sobre la autenticidad del original o que, bajo las circunstancias del caso, sea injusto admitir el duplicado en lugar del original”.

“La parte que objete la admisibilidad de un duplicado debe establecer, prima facie, algún indicio de fraude o controversia en torno a la autenticidad del original, Salvo que otra cosa se disponga por ley especial, un tribunal no puede negarse a admitir un ’duplicado’ bajo el pretexto de que no es el ’original’”, escribió el panel de jueces en su sentencia.

La defensa de Medina Cardona argumentó, en contestación a la apelación, que existe una controversia real sobre la exactitud de la copia simple porque “la decisión sobre la admisibilidad del documento no es final ni firme; que Bernal Martínez no era el custodio de récord del concesionario y que, para la fecha de los hechos, apenas llevaba un año laborando en dicho lugar”.

Los abogados de Medina Cardona añadieron que Bernal Martínez no atendió personalmente a su cliente.

No obstante, el panel de jueces señaló que no surgió una controversia genuina sobre la autenticidad de las copias presentadas durante el testimonio de Bernal Martínez, solo planteamientos generales, “cuyo único reparo es el hecho de que el documento en controversia es una ’copia’ y no un original”.

“Siendo elló así, el foro a quo no tenía discreción para denegar la admisibilidad del documento en controversia por el mero hecho de ser una copa”, enfatizó el panel en su escrito.

“Por tanto, concluimos que el foro primario erró al no autorizar la admisibilidad del documento. Los siguientes elementos, en resumen, apoyan esta conclusión: el documento es un récord de negocio, el mismo fue autenticado mediante el testimonio de la persona que la preparó, dicho testigo (Bernal Martínez) estaba disponible para ser contrainterrogado sobre la admisibilidad del documento, y un duplicado es tan admisible como el original, siempre y cuando, como en este caso, no surjan controversias genuinas sobre su autenticidad”, recalcó el panel.

La jueza Birriel Cardona, no obstante, emitió un párrafo disidente a la decisión de la mayoría pues la determinación que pretende revisar el Ministerio Público no constituye una decisión final del Tribunal de Primera Instancia.

“Claramente, el Tribunal de Primera Instancia (TPI) no ha cerrado la puerta a que el Estado, mediante otra prueba, o hasta incluso con preguntas diferentes, pueda solicitar la reconsideración de la denegatoria en controversia. Suma a lo anterior, el hecho de que se informa que el Ministerio Público alteró el orden de la prueba y se pospuso la continuación del testimonio del señor Bernal Martínez. Por entender que la controversia es una prematura, denegaría la expedición del auto de certiorari”, explicó la magistrada.

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