Jay O’Neill González Mercado, sospechoso del asesinato de Rosimar Rodríguez, a su salida del Tribunal de Bayamón.
Jay O’Neill González Mercado, sospechoso del asesinato de Rosimar Rodríguez, enfrenta cargos por asesinato en primer grado, secuestro, violación a la Ley de Armas y por brindar información falsa a las autoridades. (ELNUEVODIA.COM)

Jay O’Neill González Mercado regresará al tribunal de Bayamón mañana, lunes, para la vista preliminar por el asesinato de la joven Rosimar Rodríguez Gómez.

La vista iba a celebrarse el pasado 29 de octubre, pero se suspendió cuando su abogado, Manuel Morales Schmidt, argumentó ante la jueza Sylvia Díaz Solla que no estaba preparado para atender el proceso judicial.

El abogado planteó que estaba en proceso de realizar su propia investigación, mientras que solicitó que el Ministerio Público le entregara evidencia exculpatoria.

Alegó que uno de los testigos de cargo ha sido entrevistado en tres ocasiones por la Fiscalía y que su testimonio no ha sido consistente.

“Son contradicciones en cuanto a hechos que son importantes”, sostuvo Morales Schmidt, a su salida de la sala judicial.

Mientras, la fiscalía se opuso y la jueza declaró no ha lugar su moción debido a que no pido presentar ejemplos.

“Está especulando”, dijo Gretchen Pérez Catinchi, una de las fiscales del caso.

“Ese testigo va a declarar en la vista preliminar”, agregó la funcionaria, al plantear que es normal que los testigos se entrevisten más de una vez.

Además de ese testigo, la fiscalía también sentará a declarar a la prima de Rodríguez Gómez, quien fue la persona que denunció el secuestro, al indicar que vio el momento en que un hombre obligó a la joven a entrar al vehículo descrito como un Suzuki SX-4 color blanco.

El tercer testigo del Ministerio Público será el agente investigador de la Policía. En cambio, Pérez Catinchi señaló que por el momento no citarán para la vista preliminar a Jolenis Soto Adorno, la expareja Rodríguez Gómez, pese a que consideran que tiene “evidencia pertinente”.

Intentaron entrevistarla, pero se acogió a la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que dispone el derecho de una persona a no hacer declaraciones. Su abogado dijo a El Nuevo Día que Soto Adorno teme por su seguridad.

Contra González Mercado, de 20 años, pesan cinco cargos: uno por asesinato en primer grado, uno por secuestro, dos por violación a la Ley de Armas y uno por brindar información falsa a las autoridades.

Pérez Catinchi dejó claro que la investigación sigue abierta y que Gónzalez Mercado no es el único implicado en este caso.

“Él no fue el único involucrado”, respondió escuetamente.

No obstante, hasta ayer no se habían producido nuevos arrestos en relación a este caso.

Rosimar fue secuestrada el pasado 17 de septiembre frente a la residencia de su prima en Toa Baja. Su cuerpo fue hallado el domingo 27 de octubre, un día después de interrogar a dos personas y ocupar el vehículo en el que supuestamente la joven fue secuestrada.