Phillip Arroyo

Desde la diáspora

Por Phillip Arroyo
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Como independentista celebraré el 4 de julio

Mañana, martes, celebraremos todos el 4 de julio, fecha en que se conmemora la independencia de los Estados Unidos de América. Como independentista me uniré a la celebración. Es muy probable que estés preguntando, ¿cómo, un independentista celebrando el 4 de julio? Pues sí. Escuchaste bien. Debe ser motivo de celebración para todo independentista celebrar las fechas en que distintos países lograron obtener su derecho inherente a la libertad como país libre y soberano, a tenor con el derecho internacional.

El martes se cumplirán 241 años desde que un grupo de patriotas liderados por Thomas Jefferson y John Adams declararon la independencia de las originales 13 colonias y exigieron la liberación total de las garras de la corona inglesa. Dicha idea tenía muy poco apoyo del pueblo, pero sorpresivamente terminó convirtiéndose en el catalítico que catapultó a 13 pequeñas colonias no solo su independencia sino hacia lo que hoy se conoce como los Estados Unidos de America; el país más poderoso del mundo. 

Sin embargo, es poco lo que se discute en Puerto Rico sobre el proceso que llevó a ese grupo de patriotas a tomar una decisión tan radical como separarse de la corona inglesa que reinaba en aquel entonces sobre las 13 colonias en la costa este de Norte América y que eventualmente se convertiría en los Estados Unidos de America.

Según datos históricos, se alega que el abogado Thomas Jefferson fue el primer patriota en valientemente sugerir la idea de independizar a las 13 colonias del control británico liderado por la corona inglesa. Su sugerencia fue recibida con risas, mofas, epítetos y hasta acusaciones cuestionando su estado mental.

Si nos transportamos en el tiempo a esa época, ciertamente parecería una locura pensar que 13 colonias pequeñas en la costa este de Norteamérica podrían exigirle e imponerle condiciones a un país como Inglaterra, el más poderoso en aquel entonces, para que estos concedieran la independencia. Inglaterra y la corona inglesa poseía control absoluto sobre las 13 colonias; lo que significaba que toda decisión en torno al status actual y el futuro de las mismas solo lo decidía la corona inglesa y nadie más.  ¿Suena familiar, verdad? 

Hoy, el Congreso de los Estados Unidos, que luego del caso del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, "Citizens United vs FEC", es controlado por la "realeza" de los grandes intereses monetarios, son el equivalente de lo que era la corona inglesa en el 1776. 

A tenor con el artículo 4, sección 3 y cláusula 2 de la Constitución de los Estados Unidos, conocida como la "cláusula de propiedad", el congreso de la nación estadounidense tiene "poderes plenarios sobre su propiedad y puede disponer de ellas en cualquier momento". 

Mis estimados compatriotas, para el Congreso de los Estados Unidos, no somos un país o simple territorio; ni siquiera somos personas, somos su propiedad, de la misma manera que las 13 colonias originales en Norteamérica fueron propiedad de la corona inglesa en el 1776. 

¿No me crees? ¿Pregúntate por qué toda vista congresional relacionada a Puerto Rico en Washington, D.C. es discutida en el "Comité de Recursos Naturales" del Congreso? Si no fuéramos propiedad de los Estados Unidos, la lógica nos dicta que asuntos relevantes a Puerto Rico se discutiría en comités como el comité de reforma gubernamental, conocida en inglés como "Oversight and Government Reform Committee" o inclusive en el Comité de lo Jurídico, que podría analizar los casos insulares a profundidad y buscar la manera de acabar con la clasificación de "territorio no incorporado" del estatus colonial de Puerto Rico. Pero no. El Congreso de los Estados Unidos insiste en mantenernos como propiedad y por eso, las vistas en el congreso pertinentes a Puerto Rico son llevadas a cabo en el Comité de Recursos Naturales; el mismo que discute todo asunto relacionado a los bosques, parques, vida silvestre y propiedades federales. 

Acciones unilaterales por parte de la corona inglesa, particularmente donde se excluía a las poblaciones en las 13 colonias del proceso de decisiones, como lo fue decisiones en torno a contribuciones, llevó a un grupo minoritario de hombres patriotas a tomar pasos definitivos hacia la organizar de una revolución en contra de Inglaterra. Hoy, en Puerto Rico, a través de una ley llamada "PROMESA", aprobada por el congreso de los Estados Unidos unilateralmente e impuesta al pueblo puertorriqueño, una junta no electa y nombrada por el Congreso de los Estados Unidos dicta toda decisión fiscal y gubernamental en la isla, dejando así al gobernador Ricardo Rosselló como una simple figura cosmética o marioneta que saluda desde las ventanas en La Fortaleza para crear la ilusión de que aún existe "democracia" en la isla. 

Volviendo a la historia, según muestran documentos y entradas en el diario personal del patriota estadounidense John Adams, este describió como la idea radical de la lucha por la liberación no fue recibida con brazos abiertos por la abrumadora mayoría del pueblo colonial.  ¿También suena familiar verdad? 

Según narró John Adams, solo un 3% del pueblo colonial participó en la revolución americana (en Puerto Rico también solo entre 2% - 3% apoya la independencia) y el resto del pueblo colonial se negó a participar por 2 razones principales. Alrededor de la mitad del pueblo que se negó a apoyar la revolución americana lo hacía porque se consideraban "los leales" o los "loyalists" como se decía en aquella época. Estos eran las personas que a pesar de reconocer que las acciones unilaterales de la corona inglesa en las colonias eran abusivas, se mantenían leales a la corona inglesa porque argumentaban que las colonias jamás se podían sustentar, sin la ayuda y el mantengo de Inglaterra.  ¿También suena familiar? 

En Puerto Rico, los sectores colonialistas en el Partido Popular Democrático y el Partido Nuevo Progresista argumentan, al igual que "los leales" en el 1776, que sin Estados Unidos, Puerto Rico jamás podrá sustentarse por sí mismo.

Hoy vemos al gobernador Ricardo Rosselló, el presidente senatorial, Thomas Rivera Schatz y el Presidente del PPD Hector Ferrer, todos criticando la esencia anti democrática y unilateral de la recién establecida Junta de Control Fiscal establecida por la Ley PROMESA. Todos reconocen que dicho cuerpo gubernamental impuesto por el Congreso estadounidense es injusto. Sin embargo, se mantienen "leales" al abusador de la misma manera que "los leales" en las originales 13 colonias se mantenía "leales" y del lado de la corona inglesa. 

La otra mitad del pueblo en las 13 colonias que se negó a apoyar la revolución americana les daba igual si las 13 colonias se independizaban o se mantenían como colonia. ¿También suena familiar? Estos son los conformistas en Puerto Rico. 

En la isla, históricamente solo un promedio de alrededor de 2 millones de ciudadanos se registra para votar y participa activamente en el debate ideológico a través de los partidos ideológicos. Es decir, casi la mitad del pueblo de Puerto Rico le da igual si Puerto Rico se mantiene como una colonia, se independiza o se convierte en el estado 51 de la nación estadounidense. 

A pesar de no contar con el apoyo de la mayoría del pueblo colonial, en las originales 13 colonias, un grupo de hombres patriotas lideraron una revolución que inspiró a un pueblo oprimido a levantarse y exigir su derecho inalienable a ser libres. La exigencia por dicho derecho fue recibida con resistencia de la corona inglesa lo que provocó una lucha armada liderado por el General George Washington y patriotas americanos como Thomas Jefferson, John Adams, Benjamin Franklin, John Jay, James Madison y Alexander Hamilton. Dicho conflicto armado terminó con una victoria sorpresiva del movimiento independentista americano en contra de la potencia mundial inglesa.

En contra de todas las probabilidades y a pesar de la abrumadora oposición a la revolución de un pueblo colonial ahogada con miedo, un grupo de hombres patriotas lograron obtener la libertad que según ellos merecía su pueblo, basado en una idea radical en aquel entonces, cimentada en el pensamiento básico de que ser libre es un derecho inherente.

Siempre me ha fascinado la historia de esos hombres patriotas americanos, que hoy gozan del título de "padres fundadores" de los Estados Unidos, porque con valor y sacrificio lograron materializar el objetivo de una causa justa, aun cuando la mayoría no lo veía así. En los libros de historia no se menciona mucho cómo estos hombres patriotas fueron acusados por la corona inglesa como "criminales" y "terroristas" por oponerse al gobierno de la corona inglesa en las 13 colonias. Sin embargo, en los diarios personales de patriotas americanos y en documentos históricos se detalla la persecución y las injusticias que sufrieron muchos revolucionarios americanos y sus familias por el simple hecho de apoyar la independencia. 

En el año 2000, el congresista boricua José Serrano, junto a mi amigo Manuel Rodríguez de Orellana y el ex secretario de Estado, Kenneth McClintock, lograron que el FBI le entregara al gobierno de Puerto Rico, millones de páginas de carpetas que mantenía el gobierno de los Estados Unidos sobre toda persona que simpatizaba con la "idea radical" de la independencia. El director del FBI en aquel entonces, Louis Freeh, reconoció que el FBI crasamente "violó la ley y causó mucho daño" a puertorriqueños independentistas en el pasado siglo. 

Sin embargo, aun hoy, "los leales" a la "corona americana", (el PPD y PNP) y los grandes intereses monetarios que controla a los Estados Unidos, aun acusan a los independentistas como "terroristas", "criminales" e incluso hasta de "locos". Es irónico como los padres fundadores de los Estados Unidos también fueron víctimas de ataques idénticos. En fin, es interesante como la historia se repite. Resulta más irónico como los Estados Unidos, un país que nació y fue fundado por un movimiento independentista comete hoy las mismas injusticias en Puerto Rico que las que cometía Inglaterra y la corona inglesa en contra de las 13 colonias. ¡Sin duda alguna, Thomas Jefferson y George Washington se tienen que estar revolcando en la tumba! 

En resumen, a diferencia de la estadidad, el derecho a ser libre y soberano es un derecho inherente e inalienable a tenor con el derecho internacional. De acuerdo al derecho constitucional de los Estados Unidos, ser un estado de la nación no es un derecho fundamental por lo que el discurso estadista sobre como la anexión es nuestro "derecho" como ciudadanos americanos es una premisa errada jurídicamente.

El derecho al voto sí es un derecho fundamental reservado para los estados, pero la estadidad no lo es. Se podría argumentar que los boricuas tenemos el derecho fundamental al voto en elecciones presidenciales de los Estados Unidos, pero la cláusula de propiedad de la Constitución de los Estados Unidos es clara en que solo somos propiedad para ellos y por ende, el derecho fundamental al voto de la constitución americana no nos protege, como dispuso el Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el caso que llevó el abogado estadista Gregorio Igartua en contra de los Estados Unidos, y a quien respeto mucho por su valentía. 

En fin, este 4 de julio celebraré la independencia de los Estados Unidos en honor a un grupo de patriotas que tuvo el valor y el sacrificio de luchar y consecuentemente obtener la libertad de su patria. En aquella época lograron la independencia a través del uso de las armas. 

Hoy, los puertorriqueños en vez de usar armas, podemos lograr la libertad de nuestra patria "utilizando las armas del conocimiento" como nos pidió el gran patriota puertorriqueño, el licenciado Pedro Albizu Campos poco antes de fallecer, así reconociendo que su estrategia de lucha armada fue un error y no era la solución. Don Pedro dio su vida por nuestra patria y por cada puertorriqueño, y por eso debemos honrar su consejo y seguir su legado y el legado de los patriotas estadounidenses en la lucha común por la libertad. 

Luchemos con valor y sacrificio por la independencia de Puerto Rico mediante la educación. Ser independentista no significa ser antiamericano. 

Irónicamente, ser independentista es el principio más americano que podemos poseer. 

¡Feliz 4 de Julio, Dia de la Independencia de los Estados Unidos! 

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