Phillip Arroyo

Desde la diáspora

Por Phillip Arroyo
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Date a respetar como puertorriqueño

A solo días de las elecciones en Puerto Rico, lo que voy a compartir con ustedes en esta columna puede ser estremecedor. Sin embargo, depende de usted lector, si acepta la realidad o sigue con las vendas en los ojos creyendo el “cuento de la estadidad” del Partido Nuevo Progresista. 

Como muchos saben, yo era estadista, trabajé en la Casa Blanca y laboré en el Departamento de Estado bajo la administración de Luis Fortuño, el hombre que enterró la estadidad para siempre.        

Es importante que el pueblo puertorriqueño entienda primeramente que existen varios tipos de abogados. La abrumadora mayoría de los ciudadanos ve al abogado como los de las películas, que están en la Corte litigando y defendiendo o procesando a personas en casos criminales. La verdad es que muchos abogados nunca pisan un tribunal y se dedican exclusivamente a asuntos transaccionales, contratos y asesoría. Es aquí donde surge el abogado corporativo. El abogado corporativo se dedica a representar a empresas durante transacciones, procesos de adquisición y otros, con el objetivo simple de defender los mejores intereses de sus clientes y maximizar sus ganancias.

Este es el caso de los abogados que representan a las mismas empresas multinacionales que cabildean en contra de la estadidad.

Te preguntarás: ¿Cómo es posible que líderes PNP prediquen la estadidad desde una tarima en Puerto Rico, y a la misma vez, estén ligados a los perpetuadores de la colonia? La contestación es simple. Para ellos, la acumulación de riquezas es su prioridad, incluso si el medio para obtenerlas es la propagación de una mentira masiva como la “estadidad”. Como ex estadista, les voy a explicar el modus operandi del PNP que raramente se menciona porque no les conviene a muchos.          

El primer paso del PNP siempre es resaltar las deficiencias del sistema colonial en nuestra Isla, como lo son la desigualdad política y la falta de equidad en programas federales, para agitar a las masas. Esto no es malo, ya que es totalmente necesario motivar a un pueblo oprimido a exigir sus derechos. El problema surge cuando utilizas los sentimientos, la buena fe, y el coraje del pueblo humilde de Puerto Rico para tu beneficio económico o profesional. Esencialmente, el PNP utiliza el discurso estadista desde tarimas por toda la Isla para aglutinar favor y asegurar victorias en las elecciones.

Lo que sucede inmediatamente luego de que salen electos es lo que la abrumadora mayoría del pueblo no sabe o no quiere aceptar.

Las tres preguntas que todo votante debe hacerse al analizar a un partido o candidato son:        

          I. ¿Cuáles son sus propuestas e ideas?  

          II. ¿Cuán tan fuerte es su credibilidad?

          III. ¿Quiénes son sus DONANTE$$$? (Esta pregunta casi nadie en Puerto Rico la hace).       

Si miramos los donantes principales del PNP y el PPD, descubrimos que son casi todos los mismos. Empresas multinacionales que generan miles de millones en los Estados Unidos, y que les donan a ambos partidos a cambio de que los oficiales electos en Puerto Rico y en Washington, D.C. defiendan sus intereses en la Isla.

¿Qué intereses tienen estas empresas en Puerto Rico? Sencillo. Si usted es dueño de una mega empresa multinacional en los Estados Unidos, usted pagaría alrededor de 35% - 40% en impuestos corporativos al gobierno federal. Es decir, si usted genera 1,000,000 (1 millón) de dólares en ganancias, usted tendría que pagarle alrededor de $400,000 en contribuciones al gobierno federal. Sin embargo, si usted decide establecer su empresa en Puerto Rico, solo pagaría 4% en contribuciones corporativas. ¡Así que en vez de pagar $400,000 en impuestos al gobierno federal, su empresa solo tendría que pagar $40,000 pesitos bajo la colonia! ¿Tremendo guiso, verdad?

A través del sistema colonial en Puerto Rico, empresas americanas han podido ahorrarse miles de millones de dólares.  ¿Y saben qué? Aunque esta práctica es claramente inmoral, es totalmente legal, ya que el Congreso cuando creó el sistema colonial y el Estado Libre Asociado o ELA (sí, fueron los Estados Unidos los que crearon el ELA, no Luis Muñoz Marín y el PPD como no enseñan desde chiquitos para ponernos a pelear entre nosotros) se aseguró de insertar esta provisión contributiva o “loophole”, como dirían en el continente, para permitir esta barbaridad.

El próximo paso de estas empresas, luego de establecer operaciones en Puerto Rico, es identificar quién puede ayudarlo mejor a controlar el gobierno local. Así que les donan cientos de miles de dólares a las campañas políticas del PNP y el PPD. Esto resulta en el control total de las campañas políticas en Puerto Rico por parte de esas empresas. En arroz y habichuelas, los políticos en la Isla son “puppets” o marionetas porque sus campañas son financiadas por intereses corporativos y empresariales. Se convierten en los dueños de candidatos que tienen que hacer y decir todo lo que estas empresas les dicen porque, de lo contrario, les retiran las donaciones o se buscan a otro candidato para que derrote al político “mal agradecido”.     

Mi gente, el PNP y el PPD son controlados por los grandes intereses a que no les importa el bienestar del pueblo. Solo les importa la acumulación de riqueza y las ganancias. ¿Por qué creen que el plebiscito de 2012 fue ignorada por Estados Unidos? Si Puerto Rico se convierte en estado, el porcentaje de contribución corporativa para las empresas americanas subiría de 4% a 40% automáticamente y eso no les conviene a Wall Street ni las grandes empresas en los Estados Unidos. Ese sector donó millones de dólares a las campañas de miembros del Congreso luego de la victoria de la estadidad en 2012 para que estos dijeran que “Los resultados no fueron claros. Hay que hacer otro plebiscito”. Claro, había que matar la noción de que ganó la estadidad para evitar un escándalo internacional y se destapara el esquema colonial en Puerto Rico.

Cabilderos y abogados de los grandes poderes detrás de colonia nos han burlado por décadas. La próxima vez que esté en un “rally” del PNP o PPD piense en esta verdad que he compartido mediante esta columna, tire esa banderita del PNP y el PPD al suelo y dese a respetar como puertorriqueño. Te están mintiendo. Tú no les importas a ellos, ya que su única prioridad son sus dueños corporativos, y los bolsillos de ellos y sus familiares.      

Es hora de acabar con el ultraje continuo de corporaciones americanas en Puerto Rico. Llegó el momento resolutivo de la Patria para exigir nuestro derecho inalienable a la independencia como país soberano.          

El futuro está en nuestras manos boricua ¿Seguimos enñangota’os o nos damos a respetar?   

La decisión es suya este próximo 8 de noviembre. Vota con el corazón. Vota por Puerto Rico. 

La única manera de  hacer esto es emitiendo un voto de CONCIENCIA por Maria de Lourdes Santiago. 

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