Edgardo Rodríguez Juliá
💬

1918; 2020

Mi padre recordaba el gran terremoto de 1918. Me describía cómo la tierra tembló bajo sus pies en Sabana Grande. Tenía ocho años; aquella mañana había salido de la escuela a traerle un café a la “teacher”. Cómo hizo para que no se le derramara —llevó la taza con las dos manos, alta y de manera sacramental— denotaba cierto pueril orgullo que me enternecía. Pero jamás me habló de la pandemia de la influenza, que se desató sobre todo el planeta ese mismo año.

Otras columnas de Edgardo Rodríguez Juliá

sábado, 9 de enero de 2021

La resaca

Ya está claro que nuestra ancestral cultura de la desunión es aún más definitoria que la humillación colonial, incapacita más que la propia Junta de Supervisión Fiscal, escribe Edgardo Rodríguez Juliá

sábado, 12 de diciembre de 2020

Mr. Matadona

El carisma exento de virtudes es seducción demagógica y a la vez corrupción; su manifestación es el fanatismo y su fatalidad es la permanencia, escribe Edgardo Rodríguez Juliá

viernes, 20 de noviembre de 2020

Henry Klumb: la casa en el bosque

La casa Klumb, ícono del tropicalismo que propugnó su creador para nuestra vivienda antillana, quedó sometida a la indiferencia y luego a la negligencia que culminó en su destrucción, escribe Rodríguez Juliá

sábado, 14 de noviembre de 2020

“4645”

Los puertorriqueños no somos un país de cultura política violenta; preferimos convertir la revuelta, siempre cívica, en fiesta. La ‘comparsa’ es la gran metáfora de estas manifestaciones, escribe Edgardo Rodríguez Juliá

 

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: