Mirelsa Modestti González
💬

El poder incendiario del racismo

George Floyd no podía respirar. Rogó por su vida, pidió aire, pero la rodilla inmisericorde de Derek Chauvin no cedió ni un centímetro. “No puedo respirar”, expresó en varias ocasiones. Pero la rodilla siguió sobre su cuello y la mano del policía siguió en su bolsillo, como quien posa para una revista. Antes de perder el conocimiento, Floyd se dio cuenta de que estaban asesinándolo. “No me mates”, suplicó entre gemidos. Varias personas intentaron interceder. Algunos, desesperados, le reclamaban al policía que lo estaba matando. Pero la rodilla siguió ahí cuando comenzó a sangrar por la nariz. Siguió ahí cuando había perdido el conocimiento. La rodilla siguió ahí hasta que no había nada que hacer.

Otras columnas de Mirelsa Modestti González

jueves, 30 de abril de 2020

Pandemia: sobrevive el más apto

Gracias a la pandemia del COVID-19, seremos la primera generación con una nueva forma de convivir, afirma Mirelsa Modestti

lunes, 11 de noviembre de 2019

Divide y vencerás: el aumento a los jueces

Mirelsa Modestti González expresa que es injusto despotricar contra los jueces en Puerto Rico porque están siendo usados para distraer la opinión pública

domingo, 3 de noviembre de 2019

¡Buen viaje, Walter querido!

Walter Mercado y Velda González fueron pioneros en el baile de carácter en Puerto Rico destaca Mirelsa Modestti en un texto de tributo póstumo al actor, bailarín y astrólogo boricua

💬Ver comentarios
Popular en la Comunidad

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: