Andrés Fortuño Ramírez

Punto de vista

Por Andrés Fortuño Ramírez
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Feliz 4 de julio

Todo el mundo quiere que al nacer se le entregue un país terminado, con todas las de la ley, con respeto para todos sus habitantes y con trabajo digno para cada individuo. Un país donde las cosas funcionen y donde los costos de vida sean justos. Pero muy pocos están dispuestos a forjarlo, a ser parte de esta lucha colectiva y a protestar cuando hace falta.

En una democracia el cambio es constante. Si se estanca en un solo pensamiento se convierte en una dictadura. Nuestra aportación individual no solo se demuestra en la calle con pancartas y megáfonos. Esta comienza desde la casa con cada palabra que decimos, con lo que hacemos o dejamos de hacer, lo que aceptamos, lo que le enseñamos a nuestros hijos, y claro está, por quién votamos.

Llevo veinte años viviendo en la Florida y acepto que la nación americana está muy lejos de ser perfecta. Pero en este país la gente lucha por lo que quiere, lo veo todos los días del año en la calle, en internet y en la televisión.

Estados Unidos tiene 324 millones de personas; está claro que no todos van a pensar igual. Pero todos tenemos libertad para participar en su formación y ser parte íntegra de su historia, libertad para mejorar y oportunidades para buscar nuestro sustento diario, para educarnos, para quejarnos, para protestar y para exigir cuando se nos trata injustamente. Mientras mantengamos este derecho vivo, aunque sea a paso de tortuga, estaremos seguros de que un mundo mejor es posible. Feliz 4 de julio.

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