Silverio Pérez

Punto de vista

Por Silverio Pérez
💬

La idea en el zafacón

Hay un zafacón debajo de una mesa en un salón del deteriorado edificio del Partido Popular Democrático. En el fondo del recipiente, duerme el sueño de los justos un mensaje que, con el pasar del tiempo, ha quedado sepultado por hojas de papel donde algunos han emborronado ideas, estrategias, propuestas o triquiñuelas para alzarse con el liderato del partido que fundó Luis Muñoz Marín el 22 de julio de 1938, producto de una ruptura con don Antonio R. Barceló y el liderato del Partido Liberal.

Muchos de los que se sientan en esa mesa, tal vez desconocen, o escogen desconocer, verdades como un templo que dicho documento contiene: “Muñoz abrazó la urgencia de la justicia que obliga e impulsó un proyecto transformador que le devolvió la esperanza, la dignidad y la inspiración a un pueblo maltratado por los dueños de la tierra y sus colaboradores, esa tierra bendita que, con sus manos, su sudor y su esfuerzo, trabajaban”. El olvidado mensaje convoca a “pensar con rigor y honestidad intelectual, no sólo la realidad económica, política y social por la que atravesamos hace ya unas cuantas décadas, sino sobre la urgente necesidad de responder creativa y novedosamente al complejo escenario que nos trae la presente realidad internacional”.

No hace mucho, en la sede de la colectividad que acaba de cumplir sus 80 años, hubo dimes y diretes, gritos, controversias y jala jala por acciones de algunos líderes que parecían distanciarse dramáticamente de esos postulados de Muñoz. Mientras, desde su tumba de metal, el documento seguía hablando sobre “romper con la manera de hacer política, con las estructuras políticas, con los intereses económicos y con los discursos políticos… poniendo la inteligencia y el arrojo al servicio de la transformación de nuestra patria”. Mientras en el salón se escuchan gritos y acusaciones de unos con otros, desde el fondo de aquel zafacón alguien hace un llamado a “la entrega casi misionera de un servicio público al servicio de los ciudadanos, y no como hoy tristemente lo entienden muchos, que utilizan los bienes públicos para servirse a sí mismos, así como a sus familiares y amigos”.

La reunión termina y se le echan más papeles, arrugados, sucios, rasgados, al zafacón donde del escrito surge un lamento en el que se reconoce que “vivimos una crisis económica y social sin precedentes” por lo que se hace urgente “crear las condiciones políticas que viabilicen un nuevo proyecto de país; innovador y valiente, que sea capaz de hacerle frente, de manera efectiva, al desasosiego y la crisis sostenida que vivimos”.

Ahora, hay corre y corre en el destartalado edificio. Ha comenzado el maratón de las candidaturas para gobernar un país ingobernable; para asumir un poder ya asumido por la Junta de Control Fiscal. En el desenfreno, alguien tropieza con el zafacón, y los papeles se riegan por el piso cubierto con manchas de humedad. Del documento, que comenzó a diluirse en el agua empozada, se podía aún leer un llamado a la soberanía, porque “en un Puerto Rico soberano tendríamos el poder para crear los mecanismos compensatorios que nos permitan volver a ser competitivos”. Y concluía, antes de desaparecer debajo de unos presurosos pasos que salían del edificio: “Necesitamos hacer lo que haya que hacer, sin que consideraciones políticas cortoplacistas secuestren el compromiso de la gestión política que el país exige. Pensar en las nuevas generaciones y no cobardemente en las próximas elecciones”.

El salón quedó vacío. Debajo de la última línea del documento olvidado, que una empleada de una compañía de servicio de limpieza echó en una bolsa negra de basura, hay una nota que establece que el mismo es una copia del mensaje que el 15 de febrero de 2010 pronunció Willie Miranda Marín en el 112 aniversario del natalicio de Luis Muñoz Marín. El Partido Popular va tomar una ruta que parece conducirlo a una organización “estadoísta light” de ideología neoliberal. De ser así, cumplirá fielmente con su fecha de expiración.


Otras columnas de Silverio Pérez

martes, 7 de julio de 2020

Puerto Rico: sin prudencia ni balance

Las primarias a celebrarse el 9 de agosto próximo hacen que algunos políticos pierdan la prudencia y el balance, escribe Silverio Pérez

lunes, 22 de junio de 2020

La nube que nos arropa en Puerto Rico

La firma del Código Electoral por la gobernadora, tras prometer que no lo avalaría sin el consenso partidista, lanza sobre el deteriorado clima electoral de Puerto Rico una nube más densa que la del Sahara, declara Silverio Pérez

martes, 26 de mayo de 2020

Ese 2 de agosto de victoria cívica

Silverio Pérez propone que se declare el 2 de agosto Día de la Acción Cívica para celebrar el triunfo cívico y las lecciones del verano del 19