Enrique Vázquez Quintana
💬

Rastreo versus prevalencia

La pandemia del coronavirus ha causado serios problemas a nivel mundial. Al presente, además de los efectos de la enfermedad, incluyendo las muertes y el contagio, nos quedarían por atender los problemas en la economía mundial. Los países han utilizado variados métodos para tratar de contener el contagio y las muertes. Esto incluye el rastreo de los contactos de los enfermos, pero no la realización de estudios de prevalencia.  

El rastreo, como implica la palabra, consiste en identificar los contactos que un paciente con coronavirus ha tenido desde que se enfermó. Ese mecanismo de rastreo es muy complicado y requiere de la utilización de cientos o miles de personas. Puerto Rico, Estados Unidos y otros países europeos han confrontado serios problemas y no han podido identificar a los contactos de los enfermos. En nuestro país no se pudo ni identificar a los contactos que tuvo el médico panameño en el festival de la salsa celebrado en San Juan. Algunos enfermos rehúsan divulgar sus contactos y ciertos viajeros, cuando llegan al Aeropuerto de San Juan, no quieren siquiera que se les tome la temperatura y se niegan a divulgar sus contactos. 

Estamos viendo el predominio de las libertades individuales sobre las libertades comunitarias. El presidente de la Asociación Americana de Libertades Civiles demandó a la gobernadora por el toque de queda y expresó estar en desacuerdo con el rastreo, pues este ha sido poco o cero y no se ha demostrado que reduce el contagio de la enfermedad. Eso promueve la falta de solidaridad. Ese mismo grupo rehusó, por cuestiones ajenas a la justicia, ayudar a un ciudadano al que se le habían violado claramente sus derechos civiles y la igual protección de las leyes, por ser un solo individuo el perjudicado. 

Veamos cómo ocurre el rastreo en Singapur. Singapur es un país con una dictadura benevolente establecida por su primer ministro Lee Kuan Yew, que estuvo en el poder por 32 años. El rastreo de los contactos comenzó desde que se detectó el primer paciente con COVID-19 en Singapur, lo que demuestra que ese país estaba preparado para el rastreo de contactos. Singapur tiene un nivel de vigilancia civil extraordinario. Los ciudadanos se han criado en una sociedad altamente vigilada. La criminalidad es muy baja, por lo que utilizan a la policía para ayudar en el rastreo. 

El siguiente relato nunca ocurrirá en Puerto Rico. Una ciudadana recibió una llamada extraña en su celular y le preguntaron si había viajado en taxi el miércoles a las 6:47 PM. Contestó que sí y recibió instrucciones de permanecer en su casa en cuarentena. Al otro día aparecieron tres funcionarios con batas y mascarillas a tomarle las muestras del virus. Le dieron un contrato-orden de cuarentena. “Me dejaron claro que no podía salir de casa”. Ella sabía que vivía en un lugar donde se sigue la ley. Dos semanas más tarde completó su aislamiento y la prueba fue negativa. Ese es un país disciplinado, lo que nos falta a nosotros.

Prevalencia es la proporción de individuos de una población que presentan una condición o enfermedad en determinado momento. El estudio de prevalencia es más fácil de realizar: se escogen varias áreas geográficas y se toman muestras al azar. Las que sean positivas se colocan en cuarentena y se identifican y rastrean sus contactos. De esa manera se pueden identificar los casos infectados, pero asintomáticos, que son los más propensos a contagiar a otras personas.   

¡En Puerto Rico el rastreo confronta serios problemas y el estudio de prevalencia no se ha hecho!!!


Otras columnas de Enrique Vázquez Quintana

martes, 12 de mayo de 2020

Secretario de gabinete a tiempo parcial

Es evidente que luego del desastre en la fracasada compra de pruebas para el coronavirus nunca más se deberá designar a un secretario de gabinete a tiempo parcial, escribe Enrique Vázquez Quintana

sábado, 2 de mayo de 2020

El coronavirus no es capitalista

En Puerto Rico podemos revertir al sistema de salud anterior, utilizando los Centros 330 y los hospitales de las escuelas de medicinas, plantea Enrique Vázquez Quintana

viernes, 27 de marzo de 2020

Un respirador para varios pacientes

Ante la escasez de ventiladores, existe la posibilidad de utilizar un ventilador para tratar a dos, tres o cuatro pacientes con insuficiencia pulmonar, escribe Enrique Vázquez Quintana