


Esta semana se suscitó un incidente particular, cuando una madre dejó a sus dos hijos de 11 y 10 años de edad, en un cuartel de la Policía, luego de informar al retén que “no deseaba hacerse cargo de ellos”. El cuadro descrito es complejo. La pregunta obvia es: ¿qué llevó a una madre a entregar a sus hijos y dejarlos en manos de terceras personas? ¿Es esto un acto en beneficio de los menores, ante el reconocimiento de la madre de su incapacidad de continuar a su cargo? ¿Es esta entrega, por el contrario, un acto de irresponsabilidad injustificable?

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