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La etiqueta nutricional es una herramienta fácil y rápida que tienen los productos para conocer los alimentos que vas a consumir. (Shutterstock.com)

Luego de más de dos décadas, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha decidido hacer cambios considerables en la etiqueta nutricional. La etiqueta nutricional ha permanecido igual desde el 1993, con la excepción del año 2006, cuando se hizo mandatorio el declarar las grasas trans.

Sin embargo, a pesar de los pocos cambios realizados en la etiqueta nutricional, los hábitos de alimentación y las estadísticas de enfermedades crónicas asociadas a la nutrición han evolucionado significativamente durante los últimos años. La etiqueta nutricional que conocemos está basada en los hábitos de alimentación de los años 70 y 80, cuando los nutrientes de mayor importancia para la salud pública y los tamaños de servicio eran diferentes a los que conocemos hoy día. 

Los futuros cambios en la etiqueta nutricional se basan en información científica actualizada y en nuevas estadísticas sobre nutrición y salud pública. A pesar de que ya estos cambios son oficiales, los fabricantes tendrán hasta el 26 de julio de 2018 para cumplir con los requisitos finales, mientras que los fabricantes de menos ingreso anual tendrán un año adicional para hacer los cambios necesarios.

Como sabes, la etiqueta nutricional es una herramienta fácil y rápida que tienen los productos para conocer los alimentos que vas a consumir. Sin embargo, podría resultarte un poco confusa. Para esto, te explicamos los beneficios de los cambios en la etiqueta y cómo utilizarlos para tomar decisiones que contribuyan de manera positiva a tu salud. Recuerda que los requisitos calóricos son individuales y las recomendaciones de la etiqueta nutricional están basadas en un patrón de alimentación de 2,000 calorías.

• Tamaños de porción reales. Actualmente, el tamaño de la porción es representativo de lo que se debería comer, en lugar de lo que verdaderamente se está comiendo. Esto podría ser confuso, ya que el contenido calórico que ofrece la etiqueta corresponde al tamaño de servicio y no a las porciones por envase. Por ejemplo, piensa en una bebida de 8 onzas, cuya etiqueta muestra un tamaño de porción de 4 onzas; 60 calorías por porción; y 2 porciones por envase. Si consumes el envase completo, lo que la mayor parte de la población hace, entonces está consumiendo 120 calorías y no 60 calorías, como podrías pensar. En la nueva etiqueta, la porción por envase de ese producto sería 1 porción de 8 onzas, acercándose a un tamaño más real y dejando atrás la falta de precisión a la hora de monitorear las calorías que está consumiendo diariamente.

• Énfasis en las calorías. El contenido calórico correspondiente al tamaño de la porción tendrá un tamaño de letra mayor que el resto de los componentes, estará en negrillas y se ubicará al extremo derecho de la etiqueta. El hacer las calorías más prominentes con el fin de enfatizar esta parte de la etiqueta, y en conjunto con el ajuste del tamaño por porción, podría ayudar a manejar problemas actuales de salud pública como lo es la obesidad, entre otros. Utilice esta parte de la etiqueta para controlar el consumo de calorías, en especial las provenientes de bebidas endulzadas.

• Reubicación del porcentaje de valor diario. Esta sección te dice cómo los nutrientes en una porción de alimento contribuyen a su dieta diaria total. En la nueva etiqueta el porcentaje de valor diario se movió al lado izquierdo, por lo que estará ubicado al comienzo del renglón. Utiliza estos valores para escoger los alimentos que son altos en los nutrientes que debes comer más y bajos en los nutrientes que debes comer menos.

 Un nuevo renglón para las azúcares añadidas. Las azúcares añadidas son aquellas que se agregan durante el procesamiento de los alimentos, o se envasan como tales. La importancia de este nuevo renglón es que le permitirá cumplir con la recomendación de las Nuevas Guías Dietarias, las cuales recomiendan limitar el consumo de azúcares añadidas a menos del 10 % de las calorías totales. En el caso de la etiqueta, un 10 % de las calorías totales (2,000 calorías), equivalen a 200 calorías. Recuerda que el no tener azúcares añadidas, no significa que el producto no contiene azúcar, ya que muchos alimentos contienen azúcar de manera natural.

Nuevas vitaminas y minerales de interés. Aunque los fabricantes tiene la libertad de reportar todas las vitaminas y minerales, hay algunos que son mandatorias dado el incremento en las deficiencias de estos y su relación con enfermedades crónicas. Actualmente, los nutrientes de mayor importancia en la salud pública son el calcio, el potasio, el hierro y la vitamina D. El calcio y el hierro ya son mandatorios, mientras que el potasio y la vitamina D han reemplazado la vitamina A y C. La vitamina D tiene un rol esencial en la salud ósea y el potasio en cantidades adecuadas ayuda a disminuir los niveles de presión sanguínea. Actualmente, la mayoría de las personas no consumen las cantidades necesarias de estos nutrientes. Sin embargo, la nueva evidencia indica que deficiencias en vitamina A y C ya no son muy poco comunes. Por lo tanto, el tener conocimiento del contenido de estos nutrientes en los productos que consumas, te ayudará a seleccionar alternativas que tengan un mayor contenido y así prevenir alguna deficiencia o las enfermedades asociadas a ellas.

La autora es dietista interna. Escrito revisado por la Dra. Charmaine Alfonso, LND, RDN, MHSN, quien es presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico. 


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