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Niño con cáncer (horizontal-x3)
Los niños con cáncer necesitan proteínas, hidratos de carbono, grasas, agua, vitaminas y minerales. (Shutterstock.com)

La nutrición es una parte importante de la salud para todos los niños, especialmente aquellos que requieren de los nutrimentos necesarios para sobrellevar mejor el tratamiento contra el cáncer. El cáncer y su tratamiento pueden afectar la manera en que el cuerpo tolera ciertos alimentos, así como su capacidad de utilizar los nutrimentos. Consumir el tipo correcto de alimentos antes, durante y después del tratamiento puede ayudar a un niño a sentirse mejor y a mantenerse más fuerte.

Una buena alimentación durante el tratamiento contra el cáncer puede ayudar a:

• Tolerar mejor el tratamiento y los efectos secundarios relacionados a este.

• Adherirse mejor al programa del tratamiento.

• Recuperarse más rápidamente.

• Tener menos riesgo de infección durante el tratamiento.

• Tener más fuerza y energía.

• Mantener el peso y permitir que el cuerpo almacene nutrimentos.

• Brindar una mejor capacidad de crecimiento y desarrollo normales.

• Sentirse mejor y tener una mejor calidad de vida (menos irritabilidad y mejor calidad de sueño, entre otros).

Lo que necesitan los niños con cáncer

Los niños con cáncer necesitan proteínas, hidratos de carbono, grasas, agua, vitaminas y minerales. Un dietista licenciado puede ayudarte a comprender las necesidades específicas del niño y a desarrollar un plan de alimentación. El estado nutricional básico (¿sobrepeso?, ¿desnutrición?), el diagnóstico, el plan de tratamiento, la edad, los niveles de actividad y los medicamentos que el niño recibe son factores que se toman en consideración para preparar un plan de alimentación individualizado.

Proteínas

El cuerpo requiere proteínas para crecer, reparar tejidos y preservar la piel, las células sanguíneas, el sistema inmunológico y el revestimiento del tracto digestivo. El cuerpo de los niños con cáncer que no consumen suficiente proteína podría recurrir a los nutrimentos de su masa muscular para conseguir la energía necesaria. Esto podría prolongar el tiempo de recuperación de la enfermedad y reducir la resistencia a las infecciones.

Después de la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia, es posible que un niño necesite proteína adicional para sanar los tejidos y ayudar a prevenir infecciones. enfermedad y la necesidad de proteína del niño aumenta. Entre las fuentes buenas de proteína se incluye cortes magros de carnes rojas, aves, pescados, huevos, productos lácteos, nueces, crema de maní y legumbres.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía para el cuerpo y ofrecen el combustible (las calorías) que se requiere para las actividades del diarioy para la función adecuada de los órganos. La cantidad calórica de un niño depende de su edad, tamaño y nivel de actividad física. 

Los bebés, niños y adolescentes saludables requieren más calorías por kilogramo que los adultos para apoyar el crecimiento y el desarrollo de estos. Los niños que se someten al tratamiento contra el cáncer pueden requerir aún más calorías para la sanación de tejidos y obtener más energía.

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Las mejores fuentes de hidratos de carbono son las frutas, hortalizas y granos enteros, ya que proporcionan vitaminas y minerales, al igual que la fibra y los fitonutrientes (nutrientes clave de origen vegetal) que las células del cuerpo necesitan. Los alimentos integrales o hechos con granos enteros contienen todas las partes esenciales y nutrimentos que se dan de forma natural de la semilla de grano entero. Los granos enteros se pueden encontrar en arroz integral, pasta integral, pan integral, cereales integrales y galletas integrales. Al elegir un producto integral, busca que contenga los términos "de granos enteros", "integral", "de trigo integral" o aquellos que en la etiqueta nutricional indiquen contener 3 gramos de fibra o más por porción. 

La fibra es la parte de los alimentos vegetales que, en su mayor parte, el cuerpo no puede digerir. Existen dos tipos de fibra: la fibra insoluble ocupa espacio en los intestinos, y por lo tanto, acelera el paso a través del cuerpo de los residuos en la alimentación, previniendo así el estreñimiento. Por otro lado, la fibra soluble se adhiere con el agua en las heces fecales, lo cual contribuye a que éstas se suavicen desacelerando la digestión, lo cual ayuda a disminuir los niveles de glucosa y colesterol en sangre. Los dulces (postres, caramelos y bebidas azucaradas) son fuentes de carbohidratos que ofrecen muy pocos o ningún nutrimento.

Grasas

Las grasas tienen un papel importante en la nutrición. Las grasas y aceites se componen de ácidos grasos que sirven como una fuente rica de energía para el cuerpo. El cuerpo separa las grasas y las usa para almacenar energía, aislar los tejidos del cuerpo y transportar algunos tipos de vitaminas a través de la sangre. Puede que haya escuchado que algunas grasas son mejores que otras. En su mayor parte, se deberá optar con mayor frecuencia por las grasas monodesaturadas y polidesaturadas que por las grasas saturadas y las grasas trans.

Las grasas monodesaturadas se encuentran principalmente en aceites vegetales como los aceites de oliva y canola. Estas grasas son líquidas a temperatura ambiente. Las grasas polidesaturadas se encuentran principalmente en aceites vegetales como los aceites de cártamo, semilla de girasol, maíz y semilla de lino. Las grasas poliinsaturadas también son las principales grasas que se encuentran en los pescados grasos (salmón, sardinas, atún) y mariscos. Estas grasas son líquidas o suaves a temperatura ambiente. 

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Por otro lado, las grasas saturadas se encuentran principalmente en productos de origen animal como carnes rojas, aves, leche entera o baja en grasa, queso y mantequilla. Algunos aceites vegetales como los aceites de coco y de palma son saturados. Las grasas saturadas normalmente son sólidas a temperatura ambiente. Los ácidos grasos trans se forman cuando los aceites vegetales son procesados en una margarina o manteca. Las fuentes de grasas trans se encuentran en los bocadillos y productos de repostería con aceite vegetal parcialmente hidrogenado o manteca vegetal. Las grasas trans también son naturales en algunos productos de origen animal como los productos lácteos.

Agua

El agua es vital para la salud. Todas las células del cuerpo necesitan agua para funcionar. Si un niño no toma suficientes líquidos o si tiene una pérdida de líquido por vómito o diarrea, puede que se deshidrate. Si esto sucede, los líquidos y minerales que ayudan a mantener el buen funcionamiento del cuerpo pueden llegar a niveles peligrosos por escasez. 

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Parte de los líquidos se obtiene de los alimentos, especialmente frutas y hortalizas, pero se debe asegurar que lo niños ingieran todo el líquido que el cuerpo requiera. La cantidad de líquidos que el niño requiere dependerá de su tamaño y de cuántos líquidos esté perdiendo. Puede que se requiera ingerir de líquidos adicionales en caso de vómitos y diarrea. Tenga en cuenta que todos los líquidos en los alimentos (sopa, leche, incluso el helado y la gelatina) contribuyen a los objetivos de insumo de fluidos.

Algunos síntomas de deshidratación incluyen resequedad en la boca, orina de color oscuro, falta de ánimo, dolor de cabeza y mareo.

Vitaminas y minerales

El cuerpo necesita cantidades pequeñas de vitaminas y minerales para su crecimiento y desarrollo normales, así como para una función adecuada. Las vitaminas y minerales también permiten que el cuerpo use la energía que obtiene de los alimentos. Los niños, cuya alimentación está equilibrada, generalmente obtienen suficientes vitaminas y minerales. No obstante, los estudios han demostrado que incluso los niños saludables a menudo no obtienen suficiente calcio y vitamina D, lo que es especialmente importante para el crecimiento de los huesos. 

Algunos de los medicamentos usados para el tratamiento contra el cáncer pueden disminuir los niveles de calcio y de vitamina D, de manera que se pueden necesitar cantidades adicionales. Puede que sea difícil para un niño que recibe tratamiento contra el cáncer tener una alimentación balanceada. Los efectos secundarios comunes del tratamiento, como las náuseas, los vómitos y las llagas en la boca, pueden dificultar la buena alimentación.

Si tu niño presenta problemas de alimentación, pide ayuda a tu médico o dietista licenciado. Puede que el médico recomiende que el niño tome un suplemento multivitamínico mientras esté en tratamiento. Sin embargo, un multivitamínico no remplaza un consumo de suficientes calorías y proteínas. Consulta siempre con tu médico antes de dar cualquier vitamina, mineral o suplemento de cualquier tipo al niño, ya que estos podrían interferir con los medicamentos del tratamiento contra el cáncer.

Además de lo mencionado anteriormente, existen unas consideraciones especiales al momento de seleccionar u ofrecer ciertos alimentos a los niños que están recibiendo algún tratamiento contra el cáncer. Estas consideraciones se encuentran resumidas por grupo de alimentos, que se presentan en esta tabla (descárgala aquí).

Recuerda que el dietista licenciado es la mejor fuente de información sobre la dieta del niño con cáncer, al ser un profesional de la salud que cuenta con formación especializada en alimentos, nutrición, bioquímica y fisiología. El dietista licenciado utiliza esta preparación para promover la salud y prevenir enfermedades a través de asesoría y educación. 

Para obtener más información o para localizar a un dietista licenciado, visita la página del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico.

El autor es nutricionista-dietista. 


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