La mayoría de los casos de cáncer cervical son prevenibles.
La mayoría de los casos de cáncer cervical son prevenibles. (Shutterstock)

El cáncer de cuello uterino es el cuarto tipo de cáncer más común en las mujeres de todo el mundo, sin embargo, es un cáncer que se puede curar, si se diagnostica en una etapa temprana y se trata con urgencia.

Según el doctor Micael López Acevedo, director de ginecología y ginecología oncológica en el Manatí y Bayamón Medical Center y el Puerto Rico Women and Children’s Hospital, la mayoría de los casos de cáncer cervical son prevenibles.

“Típicamente, el cáncer de cérvix se diagnostica en las mujeres a edades más jóvenes que los cánceres usuales. Por lo general, las mujeres en edad reproductiva, entre 30 a 45 años, están en alto riesgo y la población que no asiste con regularidad a su médico, definitivamente, es la de mayor riesgo”, destacó López Acevedo, quien, además, dirige el Programa de Cirugía Robótica del Bayamón Medical Center y Puerto Rico Women and Children’s Hospital.

El ginecólogo oncólogo especificó que las pruebas de cernimiento existentes son extremadamente efectivas, al igual que la vacuna contra el virus de papiloma humano (VPH), que es el causante del 90 % de los casos de cáncer que se desarrollan, según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El VPH es un virus, bastante común, que puede transmitirse de persona a persona durante las relaciones sexuales.

La combinación de las pruebas de detección y los cambios que pueda presentar el cérvix son la mejor estrategia de prevención. De igual forma, el especialista explicó que cada persona debe conversar con su médico para determinar cuál opción de prueba y cada cuanto tiempo es la más recomendado para ella. La prueba del Papanicolaou es recomendada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades desde los 21 años y es la que detecta los cambios en las células del cuello uterino que podrían convertirse en cáncer si no se tratan de forma adecuada. La prueba del virus de papiloma humano (VPH) revisa las células para ver si tienen el virus.

Además, López Acevedo hizo hincapié en que la mayoría de los casos de cáncer de cérvix no presentan signos ni síntomas durante la etapa temprana, lo que refuerza la importancia de las revisiones médicas y estar alertas a las señales de cambio en el cuerpo que pueden levantar bandera roja. “Cuando el tumor empieza a crecer es que se presentan los síntomas, entre los más comunes están el sangrado vaginal y dolor pélvico”, agregó.

Mientras que, las opciones de los tratamientos dependerán de cuan temprano se detecta el cáncer. “Si se encuentra en etapas tempranas se puede ofrecer una cirugía curativa y no se tiene que utilizar tratamiento adicional como es la radiación o la quimioterapia. En caso de que se encuentre en estadio avanzado o quizás etapas tempranas, pero el tamaño del tumor ya es muy grande, no se ofrece cirugía y el tratamiento puede requerir una combinación de radiación y quimioterapia. Por ende, mientras más temprano se pueda detectar y diagnosticar mejores opciones de tratamiento con menos efectos secundarios”, abundó el ginecólogo oncólogo con alrededor de 20 años en la práctica de la medicina.

Aunque las pruebas han logrado una disminución significativa de casos reportados, el cáncer cervical lleva una tendencia de aumento, aun con las diversas maneras de prevenirlo como pueden ser los cernimientos y las vacunas. Incluso, los resultados de un estudio sobre “La incidencia de cáncer uterino en Puerto Rico”, que presentó la Escuela Graduada de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas en febrero de 2021, confirmó un aumento de 2.4 % en los casos de cáncer cervical local, lo que representa el 18 % de las mujeres puertorriqueñas con esta enfermedad.

Por consiguiente, el llamado del especialista es a la prevención, incluyendo evitar los factores de riesgo como lo es fumar y tener múltiples parejas, ya que la fuente principal de transmisión es el VPH. El galeno exhortó a vacunarse y vacunar a sus hijos e hijas para prevenir el contagio, así como, hacerse el Papanicolau y la prueba del VPH. Cuando el cáncer de cuello uterino se detecta en sus etapas iniciales, sus posibilidades de tratamiento son muy altas y está asociado a una larga supervivencia y buena calidad de vida.

Para más información, llama al 787-620-8181 o acceder a www.bayamon-medical.com.

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