


Además de contar con un amplio conocimiento de la contabilidad, los estudiantes y jóvenes profesionales que aspiran a mantenerse competitivos en el campo deberán desarrollar ciertas habilidades que les ayudarán a transformar su carrera como contadores públicos autorizados (CPA); entre ellas, el dominio de la tecnología.
Es que la implementación de la inteligencia artificial (IA) en los ambientes laborales representa una herramienta importante para ejecutar una diversidad de tareas, pero un CPA deberá combinar sus talentos con ética y el desarrollo de destrezas blandas.
La comunicación efectiva, el liderazgo, el pensamiento crítico y estratégico, la adaptabilidad, la empatía, la gestión del tiempo, así como la creatividad e innovación y el trabajo en equipo, se convierten en parte de la fórmula de éxito para quien pretenda unirse a una actividad laboral que en la actualidad cuenta con unos cinco mil profesionales en el país.
Así lo define la CPA Yvonne Huertas Carbonell, presidenta del Comité de Enlace con Instituciones Educativas del Colegio de Contadores Públicos Autorizados de Puerto Rico (CCPA), al destacar que, “la confianza pública es el pilar principal sobre el cual se sostiene nuestra profesión”.
Según la también abogada y mediadora, “cualquier estudiante que haya completado un grado de Administración de Empresas con una concentración en Contabilidad, que tenga 120 horas crédito, puede aspirar a ser CPA”.
Sin embargo, además de cumplir con los requisitos académicos, ser residente de Puerto Rico o ciudadano americano y, haber alcanzado la mayoría de edad (21 años), el aspirante a CPA deberá contar con buena reputación.
“Además de haber completado el requisito académico, un índice académico de, por lo menos, 3.0 de promedio, tiene que también tener un certificado expedido por la Policía donde indique que es una persona que no ha cometido ningún delito”, apuntó.
Esto, al señalar que, si el profesional no cuenta con la confianza pública, “jamás podríamos realizar nuestra labor”.
“Hay un sello de un CPA con una firma que da testimonio de que, la información que se está comunicando al usuario es confiable, transparente, entendible, tiene valor predictivo y ayuda a tomar decisiones. Además, lo que dice esa información está alineado con la realidad de la empresa, organización o gobierno”, resaltó.
“La contabilidad permite comprender cómo funcionan las organizaciones, cómo debe participar en decisiones estratégicas, cómo debe trabajar con la tecnología, cómo debe investigar el fraude, gestionar riesgos y asesorar a empresarios. Más que nada, contribuir a la confianza de los mercados y de la sociedad”, subrayó.
Para la educadora, quien aspire a formarse como CPA tendrá que aprender contabilidad, desarrollar destrezas tecnológicas y reconocer la importancia de la ética profesional.
No obstante, aseveró que, “aunque todo el mundo va a tener acceso a la tecnología, lo que nos va a diferenciar son las destrezas blandas”.
“Es la capacidad de trabajar en equipo, escuchar y entender las necesidades de otras personas. Así que el conocimiento de tecnología con la IA, combinado con la ética, las destrezas humanas, las destrezas blandas, será nuestra fórmula de éxito”, advirtió.
Asimismo, insistió en que un candidato a CPA o quien trabaje en este campo que sepa combinar todas esas capacidades estará bien posicionado para convertirse en el consejero de confianza que esperan las organizaciones.
“Nosotros somos mucho más que números; somos ese consejero de confianza que tiene conocimiento de la tecnología, que sabe de estructuras organizacionales, que sabe negociar, que sabe hacer mentoría cuando es necesario”, expuso.
“Estamos en la era de la IA y, quizás la destreza más importante que debemos tener no es saber todas las respuestas, sino saber hacer las preguntas que las máquinas no saben qué debemos hacer”, agregó.
De hecho, aclaró que, “las máquinas no nos van a sustituir, sino que nosotros las vamos a complementar, a supervisar y verificar”.
“Cuando hablamos de IA, nosotros, al ejercer nuestro juicio profesional, seremos quienes evaluaremos si la información es confiable. Nosotros vemos el contexto, cuestionamos los resultados, identificamos riesgos y asumimos responsabilidad por las decisiones”, expresó.
“Ahí es donde veo el futuro de nuestra profesión. Vamos a vivir en un mundo donde producir información será más fácil, pero verificarla, interpretarla y darle credibilidad, es lo que nos va a dar más valor a nuestro rol de CPA. Somos intérpretes de información, vamos a ser guardianes de la confianza”, argumentó.
Por otro lado, señaló que el Colegio trabaja constantemente para “recuperar siempre esa confianza pública”.
Con cerca de 5 mil contadores en la isla, Huertas Carbonell aseguró que, la demanda por la profesión es mayor a la oferta existente pues, “no hay suficientes contadores, pero cada día los contadores siguen creciendo”.
En tanto, resaltó que ha visto una transformación en la juventud que aspira a convertirse en CPA.
“Hay que ir rompiendo con la creencia de que los jóvenes no quieren responsabilidades. Por el contrario, estamos viendo una juventud que aspira a dejar huella”, reveló.
“Es hermoso saber que las nuevas generaciones valoran el propósito y el aprendizaje continuo; reconocen que necesitan flexibilidad, movilidad y ambientes inclusivos para que puedan crecer, ser escuchados y que la profesión de contabilidad les está dando ese espacio”, concluyó.
La autora es periodista colaboradora de Suplementos.

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