Hermosa vista del lago Yanquihue con el imponente volcán Osorno al fondo. (Suministrada)

Aquel 29 de agosto tomé el vuelo #117 de Copa Airlines con destino a Santiago de Chile sin imaginar que emprendía el “viaje soñado” despierta.  En Santiago, la capital chilena, comenzó la aventura. Una de las metrópolis más importantes de Sudamérica, fundada en el 1541, que representa el corazón de Chile desde su época colonial, con más de siete millones de habitantes.

Santiago es considerada la tercera ciudad de América del Sur con mejor calidad de vida y la segunda mejor ciudad para hacer negocios en Latinoamérica. Su excelente sistema de transporte público es utilizado a diario por casi cuatro millones de habitantes.

La ciudad, sumamente limpia, cuenta con 37 comunas de las cuales 26 se encuentran en la zona metropolitana y cada una cuenta con un alcalde y diversos proyectos e incentivos de limpieza y reciclaje.

Cataratas de Iguazú. (Suministrada)
Cataratas de Iguazú. (Suministrada)

En nuestro recorrido de varias horas por la mañana pudimos visitar las principales atracciones de la ciudad. Entre ellas, el Cerro Santa Lucía, la Plaza de Armas, el barrio cívico, el Palacio de la Moneda y la Catedral de Santiago. Todas y cada una contaron una historia muy importante en la historia nacional de Santiago de Chile. 

Visita a viñedo

Si eres amante del buen vino, es imprescindible visitar uno de los tantos viñedos que Chile tiene para ofrecer. Después de una mañana en las calles de Santiago, cautivados por su magia nos tocaba ahora en la tarde disfrutar una de sus rutas del vino, Santa Rita.

Allí disfrutamos del Museo Andino donde se exhiben actualmente 1,800 piezas de arte precolombinas que el empresario Ricardo Claro coleccionó durante 40 años. Tuvimos la oportunidad de disfrutar de la exquisita gastronomía chilena en su restaurante Doña Paula.

Recorrimos los viñedos, las bodegas de vinificación y la planta de embotellamiento hasta llegar a la mejor parte del tour, la degustación de distintas cepas de vino. Luego de casi diez horas de paseos por Santiago, nos faltaba disfrutar de la vida nocturna y la gastronomía santiaguina. La noche comenzaba, así que nos dirigimos al patio Bellavista, un centro urbano con un estilo bohemio y chic, donde disfrutamos de una excelente cena, música en vivo y compras artesanales. 

Grupo de puertorriqueños que llegó hasta el volcan Osorno, ubicado en la cordillera de los Andes, al borde del lago Llanquihue, en Chile. Es conocido mundialmente por los paisajes que otorga al ser la puerta de entrada a la Patagonia chilena.  (Suministra
Grupo de puertorriqueños que llegó hasta el volcan Osorno, ubicado en la cordillera de los Andes, al borde del lago Llanquihue, en Chile. Es conocido mundialmente por los paisajes que otorga al ser la puerta de entrada a la Patagonia chilena. (Suministra

Próximo destino

Al otro día salimos hacia Puerto Varas, en el sur de Chile. Una ciudad en la ribera suroeste del vasto lago Llanquihue, con vistas imponentes de los volcanes Osorno y Calbuco

Con tan solo 30,000 habitantes, Puerto Varas es una de las ciudades más hermosa de Chile y uno de los centros de mayor oferta turística en la zona. Su influencia alemana se observaen sus alrededores, tanto en su belleza natural y estructural, como cultural.

Llegar al volcán Osorno y disfrutar una de las vistas más espectaculares que mis ojos alcanzarían a ve, fue una experiencia inolvidable.

La vida nocturna de Puerto Varas continúa hasta el amanecer en sus céntricas calles, restaurantes y entretenimiento.  Luego de una cena deliciosa en el Restaurante Mirador, ubicado en el Hotel Cabañas del Lago, era hora de retornar a nuestro Hotel Bella Vista. El siguiente día sería largo, emocionante y de mucha aventura. Le diríamos adiós a Chile para hacer el Cruce Andino hasta llegar a nuestro próximo destino, San Carlos de Bariloche.  

Cruce andino

El sol aun no salía, pero nos indicaron que tomáramos nuestras pertenencias más importantes ya que nuestras maletas no serían vistas hasta llegar a Bariloche, nuestro próximo destino en Argentina. Nos dirigimos desde Puerto Varas hacia Petrohué, bordeando el lago Llanquihue. En el trayecto, las imponentes vistas de los volcanes Osorno y Calbuco dominaban todo el paisaje. Hicimos una parada en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales donde visitamos los Saltos de Petrohué, rocas volcánicas bañadas por caídas de aguas color verde esmeralda.

Al llegar, abordamos el primer bote que zarpaba hacia Peulla, para navegar por el lago de Todos los Santos, mientras las vistas del volcán Osorno, el Cerro Puntiagudo y Cerro Tronador nos seguían sorprendiendo.

Peulla es una villa ecológica y paraíso para los amantes de la naturaleza, donde pudimos disfrutar de la gastronomía del lugar, como pescado fresco del lago. Salimos en bus hacia Puerto Frías, donde tuvimos una parada en la aduana chilena para tramitar la salida del país.

Cruzamos la Cordillera de Los Andes, a casi 976 metros sobre el nivel del mar, para luego navegar hacia Puerto Alegre y tomar otro bus hacia Puerto Blest, desde donde recorreríamos el lago Nahuel Huapi hasta llegar a Bariloche.  

Este cruce, a través de los lagos, es como hacer un viaje dentro de otro viaje. Es mucho más que disfrutar de la combinación de agua cristalina y el verdor de las montañas vestidas con la nieve. También representa una historia de hermandad entre países.  

Descubrir Bariloche

Comenzamos con el Circuito Chico que, por lo general, consiste en un paseo de mediodía que bordea la ladera sur del lago Nahuel Huapi, con un recorrido de aproximadamente 40 millas, para luego llegar al Cerro Campanario.

Durante el recorrido era imposible no asombrarse con la arquitectura estilo alpina del lugar. La madera y la piedra resaltaba en la gran mayoría de las estructuras que te transportaban a un paisaje parecido al suizo.

Para llegar al Cerro Campanario subimos en la aerosilla unos 1,050 metros sobre el nivel del mar. Desde allí nos dirigimos a la Cervecería Patagonia, un lugar que invita a disfrutar de sus cervezas y de una variedad de platos que armonizan perfectamente, mientras observas la vista al Lago Moreno.

Al final, exploramos el centro de esquí más grande de América del Sur, el Cerro Catedral, que atrae no tan solo a amantes del esquí y el snowboard, sino a todo excursionista que llega en busca de emoción, naturaleza y adrenalina.

De hecho, en verano encuentras la opción de practicar múltiples actividades para toda la familia. Desde escalar montañas, senderismo, correr bicicleta por la montaña y hacer rappel, entre otras aventuras.    

Cataratas de Iguazú

Cambiamos la ropa abrigada por un vestuario fresco y cómodo para dirigirnos a una de las siete maravillas naturales del mundo, las Cataratas de Iguazú.

Puerto Iguazú, ubicado en la región noreste Argentina es considerado un punto turístico y la puerta de acceso a la triple frontera con Brasil y Paraguay.

Listos para la aventura, nos dirigimos al Parque Nacional de Iguazú y a la Estación Cataratas del Tren Ecológico de la Selva, donde iniciamos un recorrido que nos permitió una vista desde la parte superior a la Garganta del Diablo.  Luego seguimos a los balcones tipo mirador con vista hacia el Salto Dos Hermanas y recorrimos los saltos Chico, Ramírez, Bossetti, Bernabé Méndez, Adán y Eva para encontrar una primera parada en el salto Mbiguá.

El trazado de sus puentes o pasarelas está por encima del filo de las caídas de agua, lo cual permite tener una vista vertical que es verdaderamente asombrosa.   Después continuamos hacia uno de los más importantes, el Salto San Martín, donde se tiene la mayor y mejor visión panorámica de todo el parque. Se trata de un balcón desde donde se puede apreciar, en la orilla brasileña, el Hotel Das Cataratas y los elevadores del Área Naipi del Parque Nacional do Iguaçú.

La gran aventura llegó con un recorrido donde ingresas a la selva hasta llegar a Puerto Macuco y luego desciendes 150 escalones hasta tomar la lancha en el cañón del Río Iguazú rumbo al área de cascadas donde se disfruta de los caudalosos rápidos.   Mientras admirábamos la flora y la fauna, un sinnúmero de mariposas volaban por doquier y el verdor de los árboles te hacían sentir como en un cuento. 

Buenos Aires

No se puede partir de Argentina sin explorar su cautivadora capital, una ciudad cosmopolita que también conserva el encanto especial de barrios como San Telmo, La Boca, Congreso o Abasto, el señorial Recoleta y los más modernos, como Puerto Madero o Palermo.

Degustar  un bife de chorizo acompañado de un buen vino mientras disfrutábamos de un espectáculo de tango en La Ventana, fue solo una cuarta parte de lo que esta vibrante ciudad tenía para ofrecernos.  También puedes visitar la famosa Bombonera, estadio de fútbol del club Boca Juniors, el más importante del país. O pasear por las plazas más emblemáticas de la ciudad, como la Plaza de Mayo, al igual que la Avenida de Mayo, la Avenida 9 de julio y la Avenida del Libertador, entre tantas otras.

En la noche es imperdible visitar el “Broadway” de Argentina, con su teatros y cartelera para todos los gustos. Y es que en Buenos Aires se entremezclan influencias extranjeras que conforman una ciudad vibrante y moderna, con diversidad y encanto.

Este contenido fue preparado por el equipo de la agencia Sevilla Travel & Tours. Para más información, costos, detalles más detalles e información puede llamar al (787) 748-5050 o en internet visitando http://vacacionesenespeciales.com/


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