Tren Golden Eagle y Danube Express. (EFE/EPA/ZOLTAN MATHE)

Muchos viajeros se deslizan sobre las vías trenes que, por encanto, por lujo, por exclusividad o por la belleza del paisaje, o por todo ello a la vez, siguen cubriendo rutas largas con pasajeros entregados a su traqueteo.

Ruta transiberiana

Quizás el Transiberiano sea la ruta en tren más famosa del mundo. Es un trayecto de 5,772 millas que comienza en los fríos países rusos en el Viejo Continente, los atraviesa y, en tres diferentes ramales, llega a Beijing y a Vladivostok.

Esta ruta fue  inaugurada en 1904 para conectar Moscú con el mar de Japón. Su ruta principal une la capital rusa con Vladivostok en la costa del Pacífico. Atraviesa ocho zonas horarias y su recorrido requiere siete días de viaje como mínimo, aunque lo aconsejable es hacerlo por tramos y con paradas en las principales ciudades.

Para llegar a la capital china se puede elegir la ruta que pasa por Mongolia y su capital, Ulan Bator, o la que pasa por Manchuria.

Es el viaje soñado por los mochileros más bohemios y las mentes más románticas y nostálgicas, pero no es oro todo lo que reluce y aunque las rutas son las que son, los trenes varían mucho dependiendo del presupuesto.

Si piensan en un viaje de lujo, con sillones de tapicería de terciopelo rojo, adornos dorados y maderas talladas, prepárese para rascarse el bolsillo.

Un ejemplo de un tren de lujo es el "Al Andalus Expreso", en su recorrido por Andalucía. (EFE/ais )
Un ejemplo de un tren de lujo es el "Al Andalus Expreso", en su recorrido por Andalucía. (EFE/ais )

Atravesar Siberia y llegar al Pacífico o a Beijing de esta manera puede costarle un mínimo de $5,000. El “The Golden Eagle”, uno de los trenes más lujosos del mundo, vende sus billetes más económicos a partir de $15,000.

Los trenes regulares, que usa la gente local para desplazarse por motivos no siempre lúdicos son mucho más humildes. Se dividen en clases dependiendo del espacio, de las comodidades y, por lo tanto, del precio.

Para el viajero ávido de experiencias, este tren puede ser un paraíso en el que comprobar cómo se desarrolla la vida en el país dentro de un espacio cerrado antes de bajarse en alguna escala o llegar al destino final.

Puedes viajar por esta ruta durante todo el año, pero el mejor momento es en verano, puesto que el clima  es mucho mejor y los días son más largos. La ventaja de hacerlo en otras temporadas es que los billetes son más económicos, pero cuando llegues a Siberia -sobre todo si es invierno-,  el termómetro estará bajo cero.

Debido al éxito turístico de esta ruta, se abrieron muchas otras a lo largo del tiempo. Hay compañías privadas de viaje que organizan trayectos en trenes privados especiales de lujo que salen solo unas determinadas fechas al año. The Golden Eagle, por ejemplo, es uno de los trenes más lujosos del planeta. Otras opciones son el Tsars Gold o el Imperial Russia.

Palacio en ruedas

En 1982, la colaboración entre Indian Railways y el Rajasthan Tourism Development Corporation dio como resultado una nueva forma de conocer India: Palace on Wheels, o Palacio sobre Ruedas. 

El lujo de los Maharajás hecho tren. El tren indio Palace on Wheels sale de la capital del subcontinente, Nueva Delhi, y llega a Agra, hogar del impresionante Taj Mahal, una semana después.

El trayecto dura siete días y se  visitan las principales ciudades del estado norteño de Rajastán: Jaipur, Udaipur, Jodhpur y Bharatpur, entre otras paradas.

Equipado de 14 vagones, Palace on Wheels ofrece todo aquello que el viajero pueda imaginar a bordo de un tren de lujo. Los vagones históricos desprenden lujo nostálgico por las cuatro esquinas. Las cabinas llevan el nombre de una piedra preciosa cada una: rubí, decorada en tonos rojos; perla, en tonos nacarados y amarillentos, y zafiro, en azul.

Todas ellas incluyen televisión, aire acondicionado, música y conexión a internet. Por encima de estas estancias están la “superdelux” suite y la suite presidencial, 30% más espaciosas que las anteriores.

Los precios van desde los $3,000 a casi $14,000 dependiendo del alojamiento y de la temporada en la que se desee viajar. 

Orient Express

El nombre de este tren siempre estará ligado a asesinatos, intrigas, misterio y literatura. Agatha Christie convirtió el Orient Express en el escenario perfecto para una de las aventuras del detective belga Hércules Poirot: Murder on the Orient Express o Murder in the Calais Coach, como se publicó en Estados Unidos.

Este ferrocarril comenzó a circular en 1883 y cubría la ruta Londres-París-Constantinopla, la actual Estambul. Su nombre pronto se asoció al lujo y el glamur de finales del siglo XIX y principios del XX. Fue el primer tren internacional de lujo del mundo.

El maquinista del tren Orient Express se asoma a la puerta de uno de los vagones en la estación Smichov de Praga, República Checa. (EFE/Filip Singer )
El maquinista del tren Orient Express se asoma a la puerta de uno de los vagones en la estación Smichov de Praga, República Checa. (EFE/Filip Singer )

A lo largo de sus más de cien años de historia, ha tenido que ir modificando el recorrido según se iban desarrollando  conflictos bélicos y la proliferación de regímenes no muy propensos a aceptar el paso de estos trenes por sus territorios.

Ahora el Orient Express Venecia–Simplon, ha retomado el nombre del mítico tren y ha hecho gala del esplendor de su predecesor.   Este nuevo convoy funciona de marzo a noviembre: de Londres a Venecia; Venecia a Roma; Venecia a Praga; París a Budapest, Bucarest y Estambul; y Estambula Venecia.

En la página web lo describen como un icono del diseño Art Déco e invitan a reavivar el romanticismo de los trenes mientras se viaja por las ciudades más fascinantes de Europa. ¿El precio? Desde $3,000 por pasajero, dependiendo de temporada y alojamiento. Las comidas están incluidas en el pasaje, pero no el alcohol.

El tren Venice Simplon Orient-Express (VSOE) consta de 17 vagones y tiene una capacidad para transportar 190 pasajeros. No hay televisión, fax, internet ni radio.

The Blue Train

El lema  del denominado The Blue Train es “una ventana al alma de África”. Es un tren directamente dirigido al turismo y no solo al desplazamiento.

The Blue Train cuenta con una gran variedad de rutas, por lo que es probable que puedas encontrar una que se adapte a los requerimientos de lo que deseas conocer.  

Sin embargo, la que goza de mayor popularidad es la que parte desde Pretoria hasta Ciudad del Cabo, un  trayecto que se completa en unas 30 horas.  A medio camino hay una parada en Kimberley, la ciudad de los diamantes, y otra en Matjiesfontein, donde los pasajeros son obsequiados con una copa de sherry, típico de la región. 

Se trata de un viaje para revivir, en un auténtico hotel de 5 estrellas sobre ruedas, la aventura de los europeos atraídos por la fiebre del oro y los diamantes de la Sudáfrica de principios del siglo XX.

Interior del sudafricano Blue Train. (EFE)
Interior del sudafricano Blue Train. (EFE)

Conocido en los orígenes como el “tren del champán”, por los brindis eufóricos de los pasajeros que habían conseguido hacer buenos negocios en las minas de Johannesburgo y Pretoria, el Blue Train sigue siendo, todavía, escenario de celebración.

Además del ambiente festivo, se mantiene invariable el origen de buena parte de los pasajeros. Británicos, estadounidenses y australianos son algunos de los pasaportes más utilizados para reservar billetes, aclaró el empleado.

Sus lujosos vagones disponen de 37 suites, para 74 huéspedes, equipadas con su propio baño con bañera o ducha (con eso ya supera a muchos famosos trenes como el Orient Express que solo tiene  dos baños por vagón). Cada una de esas suites cuenta con camas sumamente confortables, lencería de la más alta calidad, televisión, sistema de vídeo y muchas comodidades más. 

Los vagones “luxury” son más amplios aún y, además de los dormitorios en sí, cuentan con un pequeño espacio con un escritorio y butacas y tienen  ventanas panorámicas para disfrutar del paisaje.

The Blue Train a su llegada a Ciudad del Cabo, al término de uno de sus trayectos. Un auténtico hotel de 5 estrellas sobre ruedas. (EFE)
The Blue Train a su llegada a Ciudad del Cabo, al término de uno de sus trayectos. Un auténtico hotel de 5 estrellas sobre ruedas. (EFE)

Dos de los vagones del Blue Train son considerados de lujo extremo, con tres  suites que, por supuesto, son mucho más espaciosas que el resto y los detalles de las mismas son aún más exclusivos. Además, hay dos vagones “De Luxe”, en los cuales hay cuatro suites en cada uno de ellos. Pese a que las camas son muy cómodas, durante el día pueden cerrarse y así tener un espacio mucho más amplio y confortable.

En todas las estancias, la madera tiene un protagonismo destacado. Las áreas comunes también ofrecen un sinfín de  comodidades, con salones tipo lounge para compartir,  charlar o relajarse leyendo. Y claro, disfrutar de  las vistas espectaculares.

Poder disfrutar de un viaje  a bordo del Blue Train puede costarle alrededor de los $2,000.  Sin embargo, existen alternativas más económicas para poder hacerlo con el placer añadido de viajar como un local y aventurarse a la oportunidad de conocer más del país de su mano.

En definitiva, también tenemos la posibilidad de disfrutar de un viaje sin pensar en el destino, dando mayor importancia y obteniendo placer mientras permanecemos en la ruta.


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