Valle de los Monjes, en Chihuahua, México. (Shutterstock)

Desde desiertos y montañas hasta selvas y manglares, pocos países como México pueden presumir de su gran diversidad de escenarios naturales. Aprovecha las vacaciones de Semana Santa y anímate a conocer alguna de estas cinco maravillas naturales.

Sima de las Cotorras, Chiapas

A partir de febrero y hasta octubre, miles de cotorras verdes arriban a esta peculiar formación geológica, conformada por un hueco de alrededor de 140 metros de profundidad y cuyas paredes (aptas para la práctica de rappel y escalada en roca) están decoradas con pinturas rupestres. Ubicada en el municipio de Ocozocoautla, cerca de Tuxtla Gutiérrez, su operación está a cargo de la comunidad de Piedra Parada y dispone de hospedaje (simaecoturismo.com).

Sima de las Cotorras, Chiapas
Sima de las Cotorras, Chiapas. (Shutterstock)

Barrancas del Cobre, Chihuahua

Con una superficie de alrededor de 60 mil kilómetros cuadrados (en longitud y profundidad es aproximadamente cuatro veces mayor al Gran Cañón del Colorado, en Arizona), esta región sorprende por sus contrastantes paisajes: zonas desérticas, bosques, tierras fértiles, cascadas, lagos, ríos, pequeños pueblos y antiguas misiones cobijadas por las montañas que, a lo largo del día, ofrecen un fascinante espectáculo de formas y colores. El ferrocarril Chihuahua-Pacífico, el Chepe, es una gran opción para recorrerla (chepe.com.mx).

Barrancas del Cobre, Chihuahua. (Shutterstock)
Barrancas del Cobre, Chihuahua. (Shutterstock)

Cañón de Matacanes, Nuevo León

El nombre de esta maravilla natural del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, muy cerca del Pueblo Mágico de Santiago, se ha convertido en todo un referente entre los aficionados a los deportes extremos. Aunque no es necesario ser un experto, si es importante ir acompañado de un guía y tener buena condición física (no es recomendable para menores de 12 años) pues el recorrido es de ocho a 10 horas e incluye al menos un par de descensos a rapel por cascadas, nado, saltos y caminatas en ríos subterráneos (gaiaxtreme.com).

Cañón de Matacanes, Nuevo León. (Shutterstock)
Cañón de Matacanes, Nuevo León. (Shutterstock)

Valle de las Piedras Encimadas, Puebla

Situado en plena Sierra Norte de Puebla, a pocos kilómetros del Pueblo Mágico de Zacatlán de las Manzanas, te encontrarás con esta maravilla natural de aires místicos y monumentales rocas de origen volcánico. Su erosión durante millones de años ha originado estas caprichosas y enigmáticas formas. El parque tiene más de 300 hectáreas y está operado por la comunidad local ofreciendo varias actividades como tirolesas, paseos a caballo y en bici, campamento y servicios de comida (piedrasencimadas.com).

Valle de las Piedras Encimadas, Puebla. (Shutterstock)
Valle de las Piedras Encimadas, Puebla. (Shutterstock)

La Media Luna, San Luis Potosí

Esta impresionante laguna prehistórica, que en realidad es un manantial, tiene condiciones óptimas para nadar, esnorquelear y, sobre todo, para iniciarte en la práctica del buceo porque no existen corrientes peligrosas ni fauna nociva. Localizada en el ejido El Jabalí, en Río Verde, a poco más de dos horas de la capital potosina, es operada por ejidatarios y cuenta con servicios de camping, alimentos y renta de chalecos. (huaxteca.com)

La Media Luna, San Luis Potosí. (Shutterstock)
La Media Luna, San Luis Potosí. (Shutterstock)


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