Visitar localidades como el Mont St. Michel, en Francia, ahora es más fácil y económico usando los sistema de transporte como los autobuses y los trenes. (Unplash)

El próximo mes de abril comenzará a operar en España, en la línea Madrid-Barcelona, el AVLO o “Alta Velocidad Low Cost”. El servicio de bajo del famoso AVE (Alta Velocidad española) será el preludio del arranque de la competencia en el transporte de viajeros por ferrocarril, que en 2021 pondrá a competir a la compañía estatal española con otras dos empresas privadas para ofrecer mejores servicios o precios más baratos en los viajeros en tren entre las principales ciudades de este país. El precio para los trayectos redondo entre Barcelona y Madrid pasará de los 140 euros a menos de 100 con las nuevas ofertas, aunque durante la promoción de lanzamiento fueron tan económicos como hasta 5 euros.

Esta competencia ya existe en el Reino Unido desde la década de 1990, así como en Italia donde dos compañías, la estatal y la privada Italo, ofrecen muchas plazas a costos menores entre Roma y las principales ciudades del norte del país trasalpino. Lo mismo ocurre en algunas rutas de Austria y en Alemania.

En Francia, la competencia llegará el próximo año, aunque ya existe la marca OuiGo de trenes y autobuses “low cost”. El transporte internacional de autobuses dentro de la Unión Europea y en trayectos internacionales ya está abierto a la competencia, para beneficio de los viajeros.

La vuelta a Francia

Según un estudio realizado por la página web Trabber.com, recorrer Francia prácticamente al completo es posible, en el sentido de las agujas del reloj, arrancando desde París por menos de 50 euros, si se planifica el viaje con antelación y flexibilidad. Llegar a Lyon desde la ciudad de la luz puede costar desde 6.99 euros en bus, casi 40 euros menos que en el tren, aunque a cambio de demorarse cuatro horas adicionales.

Más llamativo es aun el costo que se puede encontrar para un billete de Lyon, la tercera urbe francesa famosa por su gastronomía, hasta Marsella la capital mediterránea de Francia. Desde 1 euro en ocasiones especiales, aunque el precio especial puede rondar los 31 euros.

A Toulouse, la capital occitana conocida como ciudad rosa y destino en sí mismo para conocer la Francia de provincias, pero sobre todo para viajeros religiosos que quieren visitar el cercano santuario de Lourdes, se puede llegar por menos de 15 euros.

Por otro lado, el Hexágono, como los propios franceses conocen a su país por la forma geométrica que forma su territorio, ofrece decenas de ciudades, playas y destinos para acampar y monte por los que perderse. Y gracias a sus conexiones de tren, y en menor medida de autobús, es fácil llegar a ellos.

Pero otras dos ciudades muy recomendables para quienes visitan por primera vez Francia son Burdeos, famoso por su vino y los viñedos localizados a su alrededor, además de tener uno de los cascos históricos más bonitos del país y, ya de camino a París, Poitiers. Los trayectos en autobús entre ambas cuestan menos de 20 euros, algo más en tren.

Consejos

- Los autobuses y trenes no suelen ser tan restrictivos como los aviones a la hora de llegar equipaje. Sin embargo, las ofertas “low cost” pueden suponer limitaciones en el equipaje que hace falta consultar en detalle antes de comprar.

- En Francia, casi todos los trenes suelen ser más rápidos (y cómodos) que los autobuses, y muchos cuentan con cafetería o máquinas de comidas. Las líneas principales cuentan con wifi. Además del precio, otras ventajas respecto a los vuelos es que estos medios de transporte suelen terminar el trayecto en estaciones de los centros de la ciudad.

- Varias veces al año, las compañías de autobuses y ferrocarriles lanzan ofertas a precios desde 0.99 euros. En cualquier caso, es recomendable comprar con anticipación de tres a cuatro meses.


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