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¿Cuáles son los problemas ambientales más urgentes en Puerto Rico?

Una radiografía “fast track” para movernos del diagnóstico a la acción

22 de abril de 2026 - 12:00 AM

“Debemos educar muchísimo, no solamente a la ciudadanía, sino también a los legisladores o quienes escriben estas leyes que inciden en todos estos problemas ambientales”, dijo la bióloga Carmen Reyes Colón, profesora y directora del Departamento de Ciencias Naturales en la Pontificia Universidad Católica en Ponce. (Shutterstock)

La vulnerabilidad poblacional ante los efectos del cambio climático y su dependencia a los combustibles fósiles, representan los peligros ambientales más urgentes que experimenta el país.

A esto se une el desarrollo desmedido, especialmente en las zonas costeras, además de la deforestación y, el pobre manejo de desperdicios sólidos, incluyendo la falta de reciclaje; convirtiéndose en un riesgo latente que amenaza la calidad de vida en el archipiélago borincano.

Así lo resume la bióloga Carmen Reyes Colón, profesora y directora del Departamento de Ciencias Naturales en la Pontificia Universidad Católica en Ponce, al señalar que gran parte del país experimenta la llamada “cultura del descarte que nos decía el Papa Francisco. Nos pasa a todos”.

Según la educadora, “uno de los problemas ambientales más críticos que tenemos, tanto en Puerto Rico como a nivel mundial, es la situación que estamos viviendo con los cambios climáticos y la vulnerabilidad que los cambios climáticos están presentando, tanto al país como territorio, pero igualmente a la ciudadanía”.

Igualmente, mencionó que, otro problema asociado al cambio climático es la crisis energética.

“Esto debido a la dependencia que tenemos a los combustibles fósiles, ahora más con las situaciones que están ocurriendo a nivel de política pública mundial pues, eso se acrecienta y se ve mucho más marcado en países como nosotros que no estamos produciendo (energía alternativa)”, lamentó.

Asimismo, apuntó al desarrollo desmedido que impera en el país, principalmente, “la privatización de nuestras costas”, lo cual vulnera aún más la seguridad de la población que reside en los pueblos que bordean la isla.

De hecho, 44 de los 78 municipios que integran a Puerto Rico, son costeros.

“La privatización de nuestras costas, también encrudece lo que sería la situación ambiental, en términos de poder desarrollar estrategias para manejar un poquito la situación y, prepararnos para estos cambios climáticos que siguen acelerados”, resaltó.

Sobre este punto, insistió en que “no va a haber un detente (en el cambio climático), pero se puede trabajar para poder mitigar los efectos”.

“Asociado a ese desarrollo de construcción y de destrucción de nuestras zonas costeras, ahí vemos que los ecosistemas se van a ir degradando porque, esa destrucción tiene un impacto y, va a ser más impactada cuando se hace la conexión desde la montaña hasta la costa”, expresó.

Al abundar sobre las situaciones que acarrea la falta de planificación, recordó “cómo nuestras zonas costeras han tenido muchísimos problemas con las escorrentías de esas aguas que, se supone que estuviesen saliendo al mar”.

“Sin embargo, estas aguas están interferidas porque se canalizaron los ríos, se drenaron ciertas áreas o porque se impermeabilizaron ciertas carreteras y ahora la absorción es menor y, eso nos trae inundaciones que son repentinas y hasta en lugares donde no se esperaban”, expuso.

“Todo eso es producto de la degradación de nuestras costas y nuestros ecosistemas, además del corte de árboles porque, ese tipo de vegetación nos ayuda a retener esa agua en el suelo”, agregó.

De otra parte, identificó la problemática con el manejo del agua como “una situación muy delicada”.

Por eso, recomendó que, “como parte del proyecto de país, debemos mirar cómo vamos a distribuir estos recursos”.

“Cuando llueve, el agua se pierde, no hay sistemas de captación de agua de lluvia en los hogares. Hay islas del Caribe en donde es ley, que cada casa tenga un sistema de captación de agua de lluvia. Hay unos sistemas que se hace el tratamiento y esta agua se puede reutilizar para regar las plantas, pero hay mucha agua que se está perdiendo”, recalcó.

“En el sistema de distribución de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, sabemos que, se pierde más del 50% del agua que se distribuye a través de nuestras tuberías. Hay que analizar si hay que hacer un plan de país para reemplazar estos sistemas y, como ciudadanos, nosotros podemos detectar dónde están estas fallas y notificarlo”, argumentó.

En cuanto al pobre manejo de desperdicios sólidos, dijo que se trata de “una problemática de formación pues, tiene que ver con la educación que tenemos como ciudadanos”.

“El consumo hace que generemos demasiados desperdicios. Aunque existe una ley de reciclaje y reducción de desperdicios sólidos, pero esta ley, como otras leyes ambientales, se han quedado en papel”, admitió.

“Esto implica que, en los lugares donde se vayan a establecer estos espacios para manejar nuestros desperdicios, hay que darle presupuesto. Los alcaldes necesitan presupuesto para poder manejar estas cosas”, mencionó.

Entretanto, ejemplificó la quema de carbón, como uno de los problemas ambientales que afecta la calidad de aire en la región de Guayama- Salinas.

“Nosotros tenemos la dicha que estamos bendecidos por el océano Atlántico y el mar Caribe y, esas brisas nos ayudan a limpiar nuestros procesos. Esto, aunque tenemos los polvos del Sahara que van a llegar, es una cuestión ambiental que hay que manejar”, asintió.

“Pero el mayor problema, en términos de contaminación de aire, es lo que está pasando en la zona de Salinas- Guayama, con el residuo de la quema de carbón. El país no ha querido aceptar que, las cenizas, como parte del proceso de quema de carbón son tóxicas, aunque el Colegio de Médicos y el Colegio de Químicos hayan hecho la determinación”, sostuvo.

¿Qué podemos hacer?

Al plantear la reforestación como alternativa para manejar los índices de calor, la educadora advirtió que se debe hacer de manera planificada.

“Reforestar siempre es una alternativa. Es importante que podamos manejar, de forma muy bien planificada, tener más espacios urbanos con árboles, vegetación, porque esto va a ayudar muchísimo a que el calor que sentimos vaya bajando”, expuso.

“Eso también nos ayuda a retener el agua y, vamos a tener mejores suelos Lamentablemente, todavía se siguen cortando árboles sin control y sin ningún estudio de importancia. Cada organismo tiene su valor ecológico, económico y ecosistémico. Eso ayuda a tener temperaturas más frescas”, insistió.

Igualmente, reconoció a las comunidades que están trabajando en favor del medioambiente.

“Un ejemplo muy bonito es la organización Un nuevo amanecer, con las demás organizaciones que conforman la comunidad Playa de Ponce que, se han dedicado a reforestar con mangle, ciertas áreas de la playa y del mar Caribe”, subrayó.

“El mangle siempre fue la barrera principal contra huracanes y marejadas ciclónicas y, las marejadas que puedan venir por algún disturbio ambiental común”, añadió.

En tanto, recomendó el establecimiento de espacios regionales para trabajar el asunto del reciclaje.

“Se pueden hacer lugares regionales para manejo de composta y, en consorcios. Pero hay que trabajar en conjunto, no pueden trabajarse como fincas aisladas. La cantidad de material orgánico que desperdiciamos en nuestras casas es mucha”, lamentó.

“Como fueron cerrando los centros de acopio y, ahora, con el aumento del combustible, la gente piensa cómo moverse a llevar plásticos y latas. Además, los mercados que compran estos materiales se han ido cerrando”, agregó.

Finalmente, apuntó al establecimiento de una política pública a favor del ambiente para contrarrestar el daño ocasionado por el desarrollo desmedido, fenómenos naturales y la mano humana.

“Una de las cosas que incide en todo esto es la situación de gobernanza en nuestro país. Eso es una de las cosas con las cuales tenemos que batallar bastante”, aceptó.

“Debemos educar muchísimo, no solamente a la ciudadanía, sino también a los legisladores o quienes escriben estas leyes que inciden en todos estos problemas ambientales”, concluyó.

La autora es periodista colaboradora de Suplementos.

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Este contenido fue redactado y/o producido por el equipo de Suplementos de GFR Media.

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