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“Cocina Puerto Rico”: el nuevo libro de la chef Mía Castro

Inspirada en los sabores de su infancia, la también empresaria reúne más de 100 recetas que celebran la gastronomía puertorriqueña, incluyendo el arroz con pollo con el que triunfó en “Beat Bobby Flay”

12 de abril de 2026 - 12:00 AM

Mía Castro es chef privada en Nueva York, autora de ''Cocina Puerto Rico'', figura televisiva y empresaria. (Marisol Pesquera)

Existen recuerdos que marcan para siempre. El ajonjolí tostado, el sonido del sofrito salpicando en el aceite, la textura del recao cuando se corta directamente de la planta y ese abrazo de las abuelas que imparten una sensación de seguridad y protección.

Cuando la chef puertorriqueña Mía Castro cierra los ojos, esos son los recuerdos que la llevan a una etapa de su niñez en la que su abuela Sara la recogía a su hermana y a ella en la escuela y las cuidaba en las tardes mientras su mamá trabajaba.

“Después de la escuela, mientras esperábamos a mis papás, yo me ponía a inventar con ella. Nos íbamos para el patio, ella me enseñaba a coger gandules, a buscar los mangos que se habían caído del palo, las parchas… y después entrábamos a la cocina. Y ahí también aprendía, aunque en ese momento no lo veía como aprendizaje”, narró.

La cocina de abuela Sara es descrita por Mía como un pasillo con un televisor al fondo en el que veían juntas el programa de la popular chef puertorriqueña, Giovanna Huyke.

"Cocina Puerto Rico" tiene más de 100 recetas.
"Cocina Puerto Rico" tiene más de 100 recetas. (Suministrada)

“Nosotras poníamos una silla frente al televisor y veíamos a Giovanna. Mientras ella cocinaba, mi abuela me decía: ‘coge, apúntame la receta, apúntame los ingredientes’. Y después, empezábamos a inventar”, mencionó.

Son precisamente esas memorias en la casa de sus abuelos en Cupey Puerto Rico, las que inspiraron e influyeron gran parte de su primer libro llamado Cocina Puerto Rico, que salió a la venta el pasado mes de febrero. Curiosamente, el prólogo del libro fue escrito por Huyke, la primera referencia de Castro en el mundo de la gastronomía profesional.

Cocina Puerto Rico cuenta con más de 100 recetas puertorriqueñas que aprendió de su familia, pero con el toque personal de Castro. En sus páginas, el español y el inglés se mezclan sin perder coherencia, pero abriendo una posibilidad para que más personas puedan adentrarse a la gastronomía boricua.

“Para mí era súper importante mantener los nombres en español. ¿Cómo tú traduces ‘alcapurria’? No hay traducción. Yo no quería llamarle algo que no es. Yo quiero que la gente conozca la cocina puertorriqueña por sus nombres, por su origen”, dijo.

El libro también responde a la dificultad de encontrar ingredientes fuera de Puerto Rico, algo que ella ha vivido y que sabe que muchos puertorriqueños en la diáspora enfrentan. Por eso, se esforzó en buscar algunos sustitutos de ingredientes.

“Lo escribí para mí, para cuando me fui de Puerto Rico hace 20 años. Yo necesitaba un libro así, que tuviera los nombres en español y en inglés, que me ayudara a encontrar sustituciones, a entender cómo mantener esos sabores aunque no tenga todos los ingredientes”, enfatizó.

La portada resume esa intención de manera simbólica: una hoja de plátano, el trío navideño y la mano de su abuela.

“Yo quería que saliera abuela. Ella no quería fotos, así que le dije: pues préstame tu manita. Esa es la mano más linda que hay en Puerto Rico. Y ahí está, en la portada”, dijo con gran emoción.

Ese libro hecho con tanta ilusión y amor le está dando a Castro la satisfacción de que todo el trabajo valió la pena, pues ha tenido una buena acogida.

“A mí me daba mucho miedo que las recetas no funcionaran. Ese era mi trauma. Pero ver a gente haciéndolas, subiendo fotos, gente en Corea haciendo alcapurrias. Eso me dio un alivio increíble”, señaló.

Un camino que fue tomando forma

En la actualidad, Castro es chef privada en Nueva York, autora de Cocina Puerto Rico, figura televisiva y empresaria. Pero, curiosamente, aunque ahora mira atrás y ve que esas memorias de la niñez fueron el punto de partida de una carrera exitosa, ser chef no era algo que estaba en sus planes.

Mía en la finca de sus abuelos en Cupey. (Fotos: Marisol Pesquera | Estilista de moda: Kristtian Chévere | Maquillista y estilista de cabello: Clark Ivor)
Mía en la finca de sus abuelos en Cupey. (Fotos: Marisol Pesquera | Estilista de moda: Kristtian Chévere | Maquillista y estilista de cabello: Clark Ivor) (Marisol Pesquera)

“Para mí convertirme en chef como profesión no fue algo que yo soñé toda mi vida. Yo siempre he sido súper creativa y mi abuela es igual. Me gusta pensar que salí a ella en ese sentido. Me gustaba hacer manualidades, inventar y en la cocina encontré ese espacio para crear sin darme cuenta de que eso podía ser algo más grande”, mencionó.

A pesar de ese vínculo temprano, Castro no tenía claro que la cocina podía ser una profesión. Fue su madre, otra gran inspiración para ella, quien identificó el potencial y lo puso sobre la mesa como una posibilidad en el momento en el que la chef de 37 años debía decidir qué estudiar.

“Yo no tenía rumbo. Siempre fui aplicada, pero no sabía qué quería estudiar. Pensaba irme a estudios generales. Y mi mamá me dijo: ‘no, yo quiero que tú escojas algo que te guste, que tengas un enfoque’. Y me dijo: ‘tú te pasas metida en la cocina, viendo Food Network, experimentando… ¿por qué no estudias artes culinarias?”, dijo.

En ese momento vio que esa pasión que sintió desde niña por la cocina y que siguió durante su adolescencia cuando veía constantemente el canal de televisión Food Network, era una posibilidad real que hasta entonces no había considerado.

“Yo no sabía que eso podía ser una carrera. Yo tenía 16 años. Pero empezamos a explorar universidades, a ver opciones y ahí fue que todo empezó a tomar forma”, mencionó Castro, quien, tras graduarse de Cupeyville, decidió estudiar en el Culinary Institute of America en Nueva York, donde completó su formación académica.

Aunque se alejó de su patria, Castro afirmó que la distancia no la apartó de sus orígenes. Por el contrario, la añoranza la hizo crear un estilo propio.

Su carrera profesional la ha llevado a trabajar en cocinas de alto nivel en ciudades como Las Vegas, Miami y Nueva York, bajo la mentoría de chefs reconocidos internacionalmente. Ese recorrido le permitió adquirir técnica, disciplina y una visión más amplia de la gastronomía y también reafirmar su identidad.

“Yo no hubiese podido llegar hasta donde estoy sin todo lo que vino antes. Cada restaurante, cada experiencia, cada chef con el que trabajé me dio herramientas. Y eso es lo que me permite hoy hacer lo que hago como chef privada y como empresaria”, comentó.

Actualmente radicada en Nueva York, describió su trabajo como exigente porque “tienes que ser profesional, tienes que ser responsable, tienes que poder trabajar bajo presión. Pero todo eso viene de ese proceso de formación que yo tuve”.

Dentro de ese recorrido, también ha tenido que enfrentar los retos de ser mujer en una industria dominada históricamente por hombres.

“Siempre había más hombres que mujeres, desde la universidad. Y en muchas cocinas yo era la única mujer. Me pasó que me decían: ‘si tú no puedes levantar un saco de 100 libras de cebolla, no puedes trabajar aquí’. Ese tipo de cosas”, señaló.

Estas situaciones, lejos de limitarla, la han empujado a desarrollar mayor autonomía y a ser más creativa, eficiente, e independiente.

Han sido esas cualidades las que la han llevado a crecer sin ponerse límites y así llegó a la televisión. Sí, a esos formatos que vio desde pequeña.

Pero, su incursión en la televisión no fue parte de un plan estratégico, sino de esas oportunidades que aparecen y no se pueden rechazar.

“Veía Chopped y me pasaba peleando con la tele. Decía: ‘yo lo pude haber hecho mejor’. Y un día me molesté tanto que dije: yo tengo que solicitar. Y lo hice sin pensar que me iban a llamar”, dijo.

Una semana después estaba en proceso de casting. Participó, llegó a la final y, a partir de ahí, comenzaron a surgir nuevas oportunidades.

Para Castro, un momento determinante fue cuando participó en Beat Bobby Flay y ganó con una receta muy significativa para ella: el arroz con pollo de su abuela.

“Nunca lo había hecho antes, pero ese era el plato que yo quería hacer. La noche antes llamé a abuela y le pregunté cómo ella lo hacía. Y dije: ‘voy a hacerlo, pero le voy a añadir mi propio twist’. Ese momento fue clave porque me hizo darme cuenta de que yo quería compartir más de la cultura y de la gastronomía puertorriqueña. No solo lo tradicional, sino cómo puede evolucionar”, mencionó con gran orgullo.

Su motivación

A pesar de su agenda, Castro mantiene una relación estrecha con su familia, a quienes reconoce como pieza fundamental de su carrera.

“Sin mi familia, yo no lo lograría. Ellos están en todo. Mi hermana, mis papás, mi abuela… todos aportan de alguna manera”, aseguró.

Ahora con el éxito de su libro y su carrera encaminada, Castro se propone expandir el alcance de la gastronomía puertorriqueña.

“Quiero educar. Quiero dar clases, tener un show de cocina, amplificar lo que es la cocina de Puerto Rico. Porque no quiero que sea un afterthought. Quiero que se reconozca por lo que es”, concluyó.

La autora es periodista colaboradora de Suplementos.

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Este contenido fue redactado y/o producido por el equipo de Suplementos de GFR Media.

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