


El fin de semana del Día de San Valentín, Gilberto Santa Rosa deleitará a los miles de fanáticos que lleguen al Coliseo de Puerto Rico para celebrar el amor. Para el cantante puertorriqueño no se trata de un par de conciertos más, sino de la oportunidad de presentarse en su isla y, de alguna manera, contribuir a esparcir ese amor en el que cree porque lo ha vivido.
“Es una gran responsabilidad porque hay que hacerlo muy bien, hacerlo en serio y dejar lo mejor que uno tiene para cantarle. Pero también es una gran motivación para seguir en la carrera, para seguir adelante, para para tener nuevos proyectos, y todo eso se siente”, mencionó el cantante al referirse a los conciertos que se celebrarán el sábado, 14 de febrero, a las 8:30 p.m. y el domingo, 15 de febrero, a las 6:00 p.m.
En primera fila estará su esposa, Alexandra Malagón, con quien vive un amor maduro, seguro y en el que ambos se refugian para ser felices. Y, así como el mayor deseo del cantante es que “la gente se vaya contenta a su casa… que mi música sea la banda sonora de ese día tan especial para ellos”, también lo será para esta pareja que contrajo nupcias el 6 de abril de 2013, luego de varios años de relación.
La historia de Santa Rosa y Malagón se basa en la comprensión. No idealiza el amor; lo humaniza. Ambos coinciden en la importancia de elegirse el uno al otro cada día, respetar los espacios, acompañarse en el crecimiento y entender que amar, cuando ya sabes quién eres, es un acto consciente. Y que, como buena canción, se construye con tiempo, armonía y verdad.
Santa Rosa describió el amor como “combustible para la vida” y “la motivación que tiene la gente para seguir adelante”. Mientras que para Malagón “el amor está en todo”, tanto en su pareja como en su familia como en el respeto que siente hacia la naturaleza y la humanidad.
“El amor para mí es vital. Yo no tengo una visión de solo el amor romántico. Creo en el amor y el respeto a las personas, creo en el amor a lo que hago, y creo en el amor hacia el prójimo. Creo que el amor está presente en todo lo que yo trato de ser y dar”, enfatizó Malagón.
No obstante, cuando se trata del amor de pareja, ambos llegan a esta relación desde la experiencia. Han vivido otras etapas amorosas, han conocido el matrimonio y el divorcio, y han aprendido —a veces desde el dolor— qué están dispuestos a negociar y qué no.
“Creo que cuando uno va madurando y madura de una manera correcta, el amor madura con uno y las relaciones también. Esto es muy positivo. Por eso es que dicen que las relaciones o los noviazgos, no deben ser tan cortos, porque hace falta que esa relación vaya madurando y demás. Y, cuando uno tiene relaciones y experiencias previas en el amor, pues también uno madura, aprende, aplica las lecciones y eso hace que el amor sea duradero”, comentó el intérprete de Sin voluntad.
Para Malagón, amar en esta etapa implica reconocer que cada persona llega con un pasado que también forma parte del presente y no se trata solo de sentir, sino de comprender y considerar al otro en toda su complejidad. La actriz y presentadora aseguró que las lecciones aprendidas en la vida son las que llevan a agregarle a la receta del amor los ingredientes exactos para vivirlo con tranquilidad y paz.
“Siempre he manejado el amor desde la perspectiva del respeto. Como dice mi amiga Nancy Álvarez, ‘para ser feliz amarse no es suficiente’. Tiene que haber muchos ingredientes en la relación, como el respeto, la consideración, el tener esa conciencia de que la otra persona tiene una vida, tiene una familia, tiene una profesión, tiene una pasión y tiene una vivencia. Entenderlo te va a ayudar a que las cosas fluyan, porque nos elegimos cada día. Decidimos estar juntos por ese mismo sentimiento de amor, respeto y consideración”, comentó la también locutora.
Más allá del enamoramiento inicial, la verdadera prueba llega con la convivencia y Santa Rosa lo explicó sin rodeos, dejando claro la importancia del compromiso, la intención y el deseo de hacer que la relación dure.
“En la convivencia se prueban qué tanto tú maduraste, qué tanto tu pareja maduró, qué tanto tienen un concepto de pareja, en el que dejan de ser dos para convertirse en uno solo. Cómo pueden manejar todo lo que los une y cómo manejar todo en lo que no están de acuerdo. Es cómo llegar a ese, como dicen los americanos, a ese happy medium y eso se logra en la convivencia. Por eso es que es tan importante esa madurez, que uno, cuando da ese paso, vaya pensando en que va a tener una relación de muchos años y, digamos, que de la vida entera”, mencionó “El Caballero de la Salsa”.
Además, el respeto mutuo suele mencionarse como base de toda relación, pero en esta pareja se vive en lo cotidiano, especialmente cuando surgen diferencias o presiones externas.
“Siempre va a haber diferencias… pero no podemos estar reparando todas esas pequeñeces porque eso puede llegar a ser un obstáculo”, aseveró el cantante, quien sugirió respirar, evaluar el peso real de los desacuerdos y entender que la mayoría no amerita una ruptura, pues forma parte de la madurez que se cultiva con los años.
Para Malagón, el respeto se vive desde la consideración profunda hacia la vida del otro. Ha aprendido a respetar el espacio público de su esposo, incluso en los momentos más íntimos, como esperar mientras él se detiene a saludar, salir a cenar y ver cómo regresa a la mesa cuando la comida ya está fría o perder un vuelo porque se tomó el tiempo para una foto. Son gestos que, lejos de incomodar, admira. Son parte de quien él es.
“Ese es su público. El cariño no molesta porque dentro de todo está la madurez”, dijo.
Las ausencias prolongadas y las agendas apretadas son parte de esta relación. Por eso, la comunicación emocional no es opcional, es vital.
Ambos tienen carreras públicas y exigentes. El reto es acompañarse sin competir, celebrar sin medir. Ellos disfrutan ver al otro dar pasos, crecer y avanzar en su oficio. Por eso, ajustan sus agendas y viajan siempre que pueden para estar presentes en los momentos importantes del otro; esto es una prioridad.
“Tenemos que cantar los dos en el mismo tono”, expresó Santa Rosa.
Malagón detalló la logística emocional de ese apoyo. Han establecido reglas claras: no pasar fechas especiales separados, no estar más de 15 días sin verse y priorizar la calidad del tiempo compartido.
“El tiempo en pareja y la calidad del tiempo son valiosos”, dijo, consciente de que la rutina y la distancia pueden desgastar, si no se atienden con intención.
Tanto Santa Rosa como Malagón saben que los conciertos que se celebrarán este fin de semana en Puerto Rico estarán cargados de una atmósfera romántica.
Él señaló que una de sus canciones más románticas es Yo no te pido, porque es una canción en la que se propone llevar una relación con calma, sin ser forzada “y a mí, me parece eso muy romántico”. Para los enamorados, también recomendó dedicar Amor para la historia, porque, precisamente, yo le deseo que todo el mundo tenga un amor para la historia”.
Por su parte, Malagón confesó que le encantaría que su amado le dedicara una de sus canciones favoritas: Cosas nuevas, una canción que la marcó desde que escuchó el disco “Perspectiva”. No espera necesariamente escucharla en el concierto, pero la guarda como un tesoro personal, una banda sonora íntima de su historia compartida.
La autora es periodista colaboradora de Suplementos.

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