


Desde antes del momento de la concepción del ser humano, el estado nutricional es crucial para el neurodesarrollo. Esa necesidad de nutrientes para el desarrollo del cerebro, la capacidad cognitiva y otros órganos esenciales continúa durante todo el proceso de crecimiento.
Algunas enfermedades y la malnutrición pueden desencadenar un deterioro del neurodesarrollo en edades tempranas. La malnutrición que puede ocurrir antes del período de embarazo y durante los primeros años de vida del niño, puede afectar grandemente el neurodesarrollo. Según la Organización Mundial de la Salud, la malnutrición es el exceso o la carencia de calorías o nutrimentos que pueden amenazar la salud de un individuo.
Entre las alteraciones al neurodesarrollo que pueden manifestarse se encuentran: un crecimiento atípico del cerebro, discapacidad sensorial, atraso en el desarrollo motor y del lenguaje, deficiencias cognitivas y dificultades de aprendizaje. Además, se puede percibir pobre regulación del comportamiento, incluyendo las destrezas sociales, la capacidad emocional y la atención. Se ha observado que los cuidados nutricionales intensivos en bebés prematuros, ofrecidos durante esa primera semana de vida, promueven un crecimiento y un desarrollo adecuados. Por tanto, la intervención nutricional temprana origina un mejor crecimiento en peso, longitud y circunferencia de la cabeza. Asimismo, se han visto mejoras del desarrollo cognitivo y de la capacidad de atención.
Para prevenir las complicaciones en el neurodesarrollo, se debe prestar atención a la alimentación desde antes que la madre quede embarazada, durante el embarazo, mientras se esté lactando y en el período de desarrollo de la niñez. A continuación, te ofrecemos una lista de algunos nutrimientos que refuerzan un neurodesarrollo adecuado:
Recordemos que la población con deficiencias en el neurodesarrollo tiene múltiples factores de riesgo, que la llevan a requerir intervenciones nutricionales. Entre los factores de riesgo se destacan: las alteraciones en el desarrollo, el atraso del crecimiento, la obesidad, los trastornos metabólicos y las habilidades deficientes de alimentación.
El nutricionista-dietista licenciado es el profesional con la preparación y el conocimiento para apoyar a los padres y a las madres en la evaluación de la alimentación de sus hijos con desarrollo típico o con condiciones especiales. Los nutricionistas-dietistas podemos crear estrategias e intervenciones individuales que promuevan el consumo de los nutrimentos necesarios para cada individuo, durante cualquier etapa del ciclo de vida. Si esta labor se une con el equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, incluyendo la participación familiar, se pueden impulsar un neurodesarrollo y un crecimiento óptimos durante la niñez.
La autora es Dutricionista-Dietista miembro del CNDPR.

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