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La prevención es crucial para reducir el riesgo de desarrollarlo

Un especialista de la piel comparte los aspectos más relevantes de las diversas manifestaciones de esta enfermedad

9 de junio de 2024 - 12:00 AM

El cáncer de piel es uno de los tipos de cáncer más comunes en el mundo, siendo la exposición excesiva a la radiación UV el principal factor de riesgo. (Shutterstock)
Doctor José Álvarez-Romagosa, ginecólogo obstetra, Latin Doctor y colaborador
 de MCS.
Doctor José Álvarez-Romagosa, ginecólogo obstetra, Latin Doctor y colaborador de MCS. (Suministrada)

La piel, el órgano más grande del cuerpo, tiene varias capas, pero las dos principales son la epidermis (capa superior o externa) y la dermis (capa inferior o interna). El cáncer de piel causado por la exposición al sol comienza en la epidermis y ocurre cuando se producen errores (mutaciones) en el ADN de las células de la piel. Estas mutaciones ocasionan un crecimiento fuera de control de las células y la formación de una masa de células cancerosas.

Este tipo de cáncer es el más común en todo el mundo y se manifiesta, principalmente, en las zonas de piel más expuestas al sol. También puede formarse en áreas que rara vez se exponen a la luz solar. Además, afecta a personas de todos los tonos de piel, incluidas aquellas de tez más oscura, aunque, mientras menos pigmentos tenga la piel (piel bien blanca), mayor será la probabilidad de sufrirlo.

Para conocer más sobre los diferentes tipos de cáncer de piel, sus características, diagnósticos y tratamientos, el reconocido dermatólogo José González Chávez contesta algunas preguntas clave.

¿Cuáles son los tipos más comunes de cáncer de la piel y sus características?

JGC: El tipo más común de cáncer de piel es el carcinoma basocelular, el cual se origina en las células basales de la epidermis. Como la exposición solar es el factor que más comúnmente lo induce, este tipo de cáncer, generalmente, se presenta en áreas expuestas al sol como la cara, el cuello y las manos. Suele ser de crecimiento lento y es muy poco probable que se propague a otras partes del cuerpo. Sus características clínicas suelen ser un nódulo perlado, a veces ulcerado en el centro, que no sana y puede sangrar.

JGC: El carcinoma espinocelular o escamoso es otro tipo de cáncer que se origina en las células escamosas de la epidermis. Este también se presenta en áreas expuestas al sol, y puede crecer y propagarse más rápidamente que el carcinoma basocelular. Las personas con pieles más oscuras son más propensas a desarrollarlo en áreas que, generalmente, no están expuestas al sol. Por lo general, comienza como un área roja en su base y con la presencia de escamas gruesas. A medida que progresa, el tumor puede llegar a ser elevado y firme, en ocasiones, con una superficie verrugosa. Finalmente, se convierte en una llaga abierta y crece en el tejido subyacente.

JGC: Luego se encuentra el melanoma maligno; el más peligroso de los tres. Este se origina en los melanocitos (células que producen el pigmento de la piel) y puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluso en áreas que no están expuestas al sol. A medida que infiltra las capas más profundas de la piel, tiene la capacidad de propagarse a otras partes del cuerpo. Los signos de melanoma incluyen: un lunar que cambia de color, tamaño o sensación, o que sangra; una lesión dolorosa que pica o arde; y lesiones oscuras en las palmas de las manos, las plantas de los pies, el lecho de las uñas, las yemas de los dedos de las manos o los pies, o en el recubrimiento de las mucosas de la boca, la nariz, la vagina o el ano.

JGC: Existen otros tipos de cáncer de piel poco comunes como el sarcoma de Kaposi, el carcinoma de células de Merkel y el carcinoma de glándulas sebáceas, que no son causados por el sol, necesariamente. De otra parte, los linfomas cutáneos de células T –muy comunes en Puerto Rico–, se presentan como una dermatitis no específica, que puede llevar a que su diagnóstico se retrase por años. De invadir los nódulos linfáticos u otros órganos, pudiera ser letal.

¿Cómo se llega al diagnóstico y cuáles son los tratamientos?

JGC: El diagnóstico comienza con una revisión exhaustiva de la piel por un dermatólogo, quien buscará signos de lesiones sospechosas como cambios en el tamaño, la forma o el color de un lunar, o la presencia de nuevas lesiones. De ser necesario, el médico puede realizar una biopsia, en la que extrae una muestra de tejido para su análisis patológico y confirmación del diagnóstico.

JGC: Una vez que se confirma el diagnóstico, el tratamiento dependerá del tipo y la etapa del cáncer. En el caso de los carcinomas basocelulares y espinocelulares, el tratamiento puede incluir la extirpación quirúrgica de la lesión, cirugía de Mohs, crioterapia y, para casos más tempranos, el uso de quimioterapias en crema.

JGC: El tratamiento del melanoma puede ser más complejo, especialmente, si el cáncer se ha regado a otras partes del cuerpo. En estadios tempranos, se puede tratar con cirugía para extirpar la lesión y una pequeña cantidad de tejido circundante. En casos más avanzados, el tratamiento puede incluir la inmunoterapia combinada con inhibidores de puntos de cotejo y quimioterapia.

JGC: La prevención es crucial para reducir el riesgo de desarrollar el cáncer de la piel. Debido a que la exposición al sol es uno de sus principales factores de riesgo, es importante proteger la piel con protector solar, ropa protectora y sombreros, y evitar la exposición al sol en las horas pico. También debes realizarte un autoexamen.

Consulta con tu dermatólogo, si adviertes cambios en la piel que te preocupen. Este los evaluará y determinará la causa y el tratamiento pertinente. Un examen anual te dará la seguridad de una revisión preventiva y profesional de tu piel.

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Este contenido fue redactado y/o producido por el equipo de GFR Media.

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