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Muchos lo describen como el órgano que demuestra sentimientos, que palpita cuando el romance está cerca o le añaden ese toque de magia para demostrar el coraje o el valor que puede sentir un ser humano, pero el corazón es mucho más.
Muchos lo describen como el órgano que demuestra sentimientos, que palpita cuando el romance está cerca o le añaden ese toque de magia para demostrar el coraje o el valor que puede sentir un ser humano, pero el corazón es mucho más. (Shutterstock)

El doctor José Gómez Rivera, cardiólogo y director del Departamento de Cardiología del Hospital Damas, explicó que el corazón es una bomba que suple sangre a todo el cuerpo y a todas las arterias que llevan sangre, devolviéndola otra vez al corazón, formando lo que se conoce como el sistema cardiovascular.

“Las enfermedades cardiovasculares son todas aquellas que afectan este sistema, que, además del corazón, incluye arterias, vasos sanguíneos y venas. En cierta forma, el corazón es ese motor que suple las necesidades de oxígeno del organismo. Por consecuencia, básicamente cualquier enfermedad que afecte ese sistema, ya sea la bomba que es el corazón o las vías para llevar la sangre al organismo como lo hacen las arterias y las venas, se convierte en una enfermedad cardiovascular”, mencionó Gómez.

Como explica el experto en condiciones cardíacas, existen varios tipos de enfermedades que pueden afectar el corazón. Estas pueden ser de índole congénito, que se refiere a los niños que nacen con deficiencias en ese sistema por alguna anomalía genética o las que afectan en la adultez, que son las que atacan al sistema cardiovascular, tal como la hipertensión.

Los problemas circulatorios provocan que se obstruya el sistema vascular por un aumento en el colesterol, los triglicéridos u otros depósitos que comienzan a tapar la circulación de la sangre. Esta situación puede ocurrir tanto en el sistema periférico, que son las extremidades, como a nivel cerebral o a nivel del corazón. Cualquier obstrucción de este tipo se conoce como arteriosclerosis y es una de las más comunes.

“Aunque la mayoría de las personas reconocen estas condiciones como las más comunes existen otras que siempre es bueno analizar. Las arritmias son una de ellas. a arritmia se podría describir como los cambios en el sistema eléctrico del corazón. Para que las personas entiendan, el corazón funciona con electricidad que permite que este órgano se acelere o vaya más lento, según la actividad que esté realizando la persona. La fibrilación atrial es una de las arritmias más comunes que vemos en la práctica”, explicó.

Igualmente, Gómez reiteró que la isquemia es una de las condiciones que también puede afectar al corazón. Esta se reconoce como la falta de oxígeno en un área del cuerpo, que puede ocurrir de forma periférica, afectando la circulación en alguna extremidad y que podría causar que el paciente la perdiera. Si esta falta de oxígeno ocurre a nivel del corazón, y permanece por mucho tiempo, la persona pudiera tener un infarto con un resultado fatal.

Muchas veces, las personas piensan que el dolor en el pecho es uno de los síntomas más comunes al momento de sufrir un infarto, sin embargo, el cardiólogo explicó que existen diversos síntomas, de acuerdo con la afección cardíaca. Algunos de estos pueden ser:

  • Periférico- se afectan las piernas y puede haber formación de úlceras, si es a nivel del corazón.
  • Isquemia- lo típico es dolor de pecho, que puede empeorar con fatiga, falta de aire y sudoración fría.
  • Isquemia cerebral- debilidad en una parte del cuerpo, no poder hablar claramente. Los síntomas varían, dependiendo del área donde ocurre la falta de oxígeno.
  • A nivel de corazón- dolor de pecho. Si es prolongado, puede empezar a fallar la función del corazón y empieza la fatiga. En este caso, si ya el paciente ha tenido fallos previos al corazón por infartos este se debilita y el fallo cardíaco es una de las condiciones que se trata. Otros síntomas pueden ser mareos o debilidad general.
  • Arritmias- usualmente son palpitaciones o pulso inestable. El pulso y los latidos del corazón van muy rápido, aunque no se estén haciendo ejercicios. En este punto, el paciente pudiera llegar a desmayarse, ya que el corazón no puede bombear sangre, por lo que no llega la sangre al cerebro.

Además de estas, hay situaciones dentro del corazón que causan problemas con las válvulas. “Yo le explico a los pacientes que dentro del corazón tenemos una serie de cuatro válvulas que funcionan como puertas. Al abrir, dejan que la sangre corra en una dirección y al cerrar evitan que la sangre regrese. Este abrir y cerrar de válvulas es lo que produce los sonidos que auscultamos con el estetoscopio para ver si el corazón funciona bien. Si esas válvulas no están bien se producen los llamados soplos, que es otra condición cardiovascular, y esto va desde sentir palpitaciones hasta sentir fatiga o llegar al desmayo, dependiendo del daño que tengan las válvulas”, reiteró.

En términos de cirugías, una de ellas se conoce como bypass. Con este tipo de cirugía se trabaja con el problema de arterias obstruidas, por lo que no llega el flujo de sangre al corazón. Si el problema ocurre dentro del corazón, el cirujano interviene con una cirugía en donde se arreglan o se cambian las válvulas. Si el problema fuera a nivel de circulación de las piernas o las extremidades, por medio de cirugía, se hace un puente sobre la obstrucción, para llevar sangre a la extremidad afectada.

Los avances, especialmente en cardiología, han logrado desarrollar procedimientos alternativos para evitar que el paciente llegue a cirugía de corazón abierto. “Es ahí donde ha habido el avance más grande dentro de los procedimientos cardiovasculares, resolver el problema sin tener que abrir el pecho del paciente”, reiteró.

Una de las más comunes dentro de este tipo de cirugía se realiza cuando hay un problema de circulación del corazón. De acuerdo con Gómez, el corazón tiene tres arterias principales que llevan sangre y oxígeno al músculo cardiovascular. Si hubiera alguna obstrucción, ahora uno de los procedimientos que se realiza es el cateterismo. Con él, se lleva tinte a estas arterias para pintarlas y determinar la localización de la obstrucción y su posición para así poder destaparla.

“Esto lo podemos lograr a través de unos cables y bombas que destapan la lesión sin necesidad de operar al paciente, conocido como mallas o STENT. Esta endoprótesis vascular mantiene la arteria abierta para que se pueda resolver el problema de falta de oxígeno y sangre en el músculo cardíaco. Podríamos decir que otros de los avances que tenemos en este tipo de cirugía es resolver el problema de válvulas sin abrir el corazón. Este procedimiento se hace de forma percutánea en donde se identifica una arteria grande [para colocar] el catéter y se lleva por donde está la válvula dañada. La arteria más común que utilizamos es la válvula aórtica y, por medio de unos catéteres, se abre, colocando una válvula prostética, sin necesidad de abrir el pecho. Esto se conoce también como reemplazo de la válvula aórtica transcatéter (TAVI o TAVR, por sus siglas en inglés)”, dijo.

Lo más importante que recalca el cirujano es que las nuevas opciones de cirugía llegaron para tratar de no llegar a abrirle el pecho a los pacientes. Los describió como procesos alternos que se pueden realizar en algunos pacientes. Además, explicó que todo paciente es diferente y es importante que las personas se orienten antes de decidir a qué proceso cardiovascular serán sometidos.

“Hay pacientes que lo que más les conviene es la cirugía, otros no la toleran y se trata de hacer estos nuevos procedimientos. Igualmente, hay personas que no se atreven a someterse a una cirugía y se les realizan estos procesos como alternativa para mejorar sus síntomas. Cada paciente tiene sus características y cada procedimiento debe ser acorde a ellas”, orientó el doctor.

Los tratamientos van a depender de la edad, las condiciones previas, las condiciones generales de salud y la enfermedad cardiovascular que se quiera atender en los pacientes. Antes de cualquier tipo de tratamiento, se evalúa qué es lo que realmente lleva a funcionar y beneficiar al paciente.

“Mi mayor exhortación para un tratamiento es la prevención. Mejorar la calidad de vida, dieta saludable, actividad física, mantener un buen peso y, sobre todo, no fumar. No esperen a tener mayores complicaciones, pidan orientación desde temprano, busquen ayuda y mantengan la comunicación con su médico de cabecera. Bien importante, si padecen de condiciones como hipertensión, diabetes y colesterol, mientras más temprano se tarden, menos complicaciones cardiovasculares tendrán”, aseguró el facultativo del Hospital Damas.

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