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Puerto Rico Saludable
Reconoce los síntomas de las inflamaciones crónicas de los intestinos

Cómo identificar la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn: dos condiciones en aumento

La colitis ulcerosa es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) importante, seguida por la enfermedad de Crohn. (Shutterstock)

Diarrea con sangre es el síntoma más característico de la colitis ulcerosa, por eso, puede confundirse con otras afecciones gastrointestinales. Sin embargo, según la gastroenteróloga Suzette Rivera, cualquier diarrea con dolor abdominal que se extienda más de tres semanas es una bandera de alerta.

La colitis ulcerosa es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) importante, seguida por la enfermedad de Crohn. Estas patologías se caracterizan por ser procesos en los que el sistema inmune ataca su propio tracto gastrointestinal, causando la inflamación crónica.

Aunque ambas enfermedades presentan similitudes en los síntomas —como diarreas y dolor abdominal— tienen diferencias marcadas como la ubicación. La colitis ulcerosa afecta solamente el intestino grueso o colon, mientras que la enfermedad de Crohn puede impactar cualquier parte del sistema gastrointestinal, desde la boca hasta el ano.

Según los datos de la Fundación Esther A. Torres pro Enfermedades Inflamatorias del Intestino, estas afecciones, cuya causa y cura todavía se desconocen, son más comunes en jóvenes. En Puerto Rico, las estadísticas recopiladas por la Unidad de Investigación de Gastroenterología de la Universidad de Puerto Rico, en 2013, reportaron una prevalencia de 181.54 casos de EII por cada 100,000 habitantes y posicionaron a la colitis ulcerosa como un poco más frecuente que la enfermedad de Crohn. Al comparar este estudio con el 2005, se manifestó un aumento de cuatro veces más en la prevalencia, un crecimiento en el número de casos de Crohn y un aumento de la EII tanto en niños como en adultos.

Lo que debes saber de los síntomas

Colitis ulcerosa

La colitis ulcerosa se identifica por ser una inflamación con úlceras que se limita a la capa más inferior o superficial del intestino grueso. El trastorno comienza por el recto, se extiende hacia arriba en el colon y podría llegar a cubrir el colon completo. Los síntomas principales son diarrea con sangre, mucosidad en las heces, pujos y dolor abdominal.

Enfermedad de Crohn

La enfermedad afecta cualquier parte del sistema gastrointestinal de la boca al ano. Pueden alternarse áreas sanas con las afectadas y puede impactar todas las capas del intestino desde la mucosa hasta la pared. En la enfermedad de Crohn es más común que se afecten áreas como la parte final del intestino delgado (íleon) y el colon, lo que se conoce como ileítis y colitis.

Entre los síntomas y signos más frecuentes están dolor abdominal, pérdida de peso involuntario, cansancio, pérdida de apetito, fiebre, diarrea, absceso, fístulas y fisuras perianales. En los niños, puede manifestarse retraso en el crecimiento. Como parte de las complicaciones, puede ocurrir obstrucción intestinal, abscesos, perforaciones, fístulas (túneles que se forman en los tejidos y conectan dentro del recto y fuera del recto), perforación, malnutrición y anemia. Además, los pacientes con enfermedad de Crohn por muchos años tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de intestino delgado o colon. Ciertamente y, de acuerdo con la doctora Rivera, el Crohn es más extenso anatómicamente que la colitis.

De igual forma, las EII pueden presentar síntomas asociados al impacto de otros órganos en el cuerpo. Entre estos, lesiones de piel, que se manifiestan como nódulos rojos, calientes y dolorosos, más frecuentes en la parte anterior de la pierna, úlceras en la piel o inflamación en los ojos, artritis y enfermedad del hígado y las vías biliares. También, la enfermedad de Crohn puede estar asociada a piedras en la vesícula y el riñón. La mayoría de las veces, cuando se activa la enfermedad intestinal, se presentan manifestaciones de piel, ojos y coyunturas.

Lo más importante es estar alerta y saber que, si unas diarreas no mejoran o son con sangre, no es algo que se pueda dejar pasar. Tanto la doctora Rivera como la directora del Centro para Enfermedades Inflamatorias del Intestino de la Universidad de Puerto Rico, la gastroenteróloga Esther Torres, validaron que, cuando una diarrea tiene sangre, siempre hay que evaluarlo y dar seguimiento para ver si los síntomas persisten.

Luego de que se identifican los síntomas y se confirma un diagnóstico, el tratamiento de la EII consiste en aliviar los síntomas, controlar o disminuir la inflamación y tratar de evitar las recaídas. Torres afirmó que la meta es alcanzar y mantener una remisión profunda (eliminación de los síntomas, laboratorios normales (que no se observe inflamación en endoscopia ni en biopsias), y evitar el desarrollo de complicaciones.

Lo que debes considerar

Al igual que otras enfermedades crónicas, el paciente con EII generalmente experimenta estrés, ansiedad o depresión. La educación sobre los síntomas y la enfermedad, un grupo de médicos interdisciplinario, la adherencia al tratamiento y un grupo de apoyo social son de vital importancia para un manejo adecuado de la condición que permita al paciente mantener su calidad de vida.

La autora es periodista colaboradora de Puerto Rico Saludable.

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Este contenido fue redactado y/o editado por el equipo de GFR Media.

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