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El alzhéimer es, quizás, el tipo de demencia más conocido, pero “demencia” es un término general que describe una amplia gama de síntomas asociados con el deterioro de la memoria y otras habilidades del pensamiento, que afectan las actividades diarias.
El alzhéimer es, quizás, el tipo de demencia más conocido, pero “demencia” es un término general que describe una amplia gama de síntomas asociados con el deterioro de la memoria y otras habilidades del pensamiento, que afectan las actividades diarias. (Shutterstock)

Primero fueron los objetos perdidos que alguien le había robado, le siguieron las alucinaciones y una sensación constante de que le querían hacer daño, acompañada de mucha agresividad física. La familia de G., mujer en los medianos 70 años, estaba segura de que se trataba de alzhéimer, pero lograr el diagnóstico no fue tan sencillo.

En septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer y Triple-S Advantage busca compartir información sobre esta condición para apoyar a los pacientes y a sus familiares.

El alzhéimer es, quizás, el tipo de demencia más conocido, pero “demencia” es un término general que describe una amplia gama de síntomas asociados con el deterioro de la memoria y otras habilidades del pensamiento, que afectan las actividades diarias.

La enfermedad de Alzheimer es responsable de un 60 a un 80% de los casos. La demencia vascular, que ocurre después de un accidente cerebrovascular, es el segundo tipo de demencia más común.

Diez señales del alzhéimer

Según la Asociación de Alzheimer, las señales más comunes de esta condición son:

  1. Cambios de memoria que afectan la vida diaria.
  2. Dificultad para planificar o resolver problemas.
  3. Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo, en su tiempo libre.
  4. Desorientación de tiempo o lugar.
  5. Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente.
  6. Problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito.
  7. Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrasar sus pasos.
  8. Disminución o falta del buen juicio.
  9. Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales.
  10. Cambios en el humor o la personalidad.

Cómo se diagnostica

No todos los problemas de la memoria están relacionados con el alzhéimer y otras demencias. Hay condiciones vasculares, tiroides y deficiencias vitamínicas, depresión y hasta abuso del alcohol que pudieran ser los causantes de los síntomas. Por esta razón, es importante tratar de lograr un diagnóstico.

Los médicos y los profesionales de la salud con mayor experiencia en ese tipo de diagnóstico son neurólogos, psiquiatras especializados en el tema, así como psicólogos con capacitación especial para evaluación de la memoria y otras funciones mentales. No hay una prueba específica que pueda diagnosticar la enfermedad, así que el profesional de la salud necesitará un historial de salud detallado, evaluará el estado mental y cómo se siente el paciente, examen físico y neurológico, así como pruebas de sangre y estudios de imágenes.

Cómo abordar la conversación

Sin embargo, las personas con pérdida de memoria y otros signos posibles de alzhéimer pueden tener dificultad para reconocer que tienen un problema. De hecho, con frecuencia se ponen a la defensiva y achacan sus dificultades a otras personas. En estos casos, las señales pueden ser claras para los familiares o amigos, pero el paciente se resiste a buscar ayuda.

Enfrentar los problemas de memoria no es fácil, el paciente se siente confundido y atemorizado, así que la mejor forma de abordar la conversación es, muchas veces, a través de alguien de su confianza, por ejemplo, un médico o guía espiritual. Es posible que tome varios intentos, dependiendo de la severidad de los síntomas.

Precisamente, este fue el caso de la familia de G. Luego de tratar por varios meses —y sin resultados— de que la paciente accediera a buscar ayuda, enlistaron el apoyo de su doctora de cabecera para que en una cita rutinaria la refiriera a un neurólogo y así lograr un diagnóstico.

Importancia del diagnóstico temprano

Aunque el alzhéimer no tiene cura, la Asociación de Alzheimer subraya que un diagnóstico temprano permite a las personas con demencia y sus familias:

  • Tener mejores posibilidades de beneficiarse del tratamiento existente.
  • Contar con más tiempo para planificar el futuro.
  • Disminuir las ansiedades sobre los problemas desconocidos.
  • Aumentar las posibilidades de participar en ensayos clínicos de fármacos, para ayudar a impulsar la investigación.
  • Tener la oportunidad de que el paciente pueda participar en decisiones sobre la atención, el transporte, las opciones de vivienda y asuntos financieros y legales.
  • Mejorar la calidad de vida del paciente y por consiguiente, la del cuidador y la de los familiares.
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