El conector Lightning, y sus correspondientes cables, fueron introducidos por Apple en el 2012, junto con el iPhone 5.
El conector Lightning, y sus correspondientes cables, fueron introducidos por Apple en el 2012, junto con el iPhone 5. (Shutterstock)

Pese a que la mayoría de los principales fabricantes de dispositivos electrónicos han adoptado el puerto USB Tipo C (se utilizará USB-C en el resto de la historia) como el puerto estándar para la transmisión de datos y para cargar baterías internas, Apple sigue resistiéndose a la idea de implementar el puerto en sus celulares inteligentes iPhone y favorece el uso de su puerto Lightning, que introdujo en el 2012 junto con el iPhone 5.

La Unión Europea anunció hoy, martes, que a partir de octubre de 2024, todo dispositivo electrónico con una batería interna que se ofrezca para la venta en las 27 naciones miembro tendrán que adoptar el puerto USB-C para cargar y transferir datos, lo que otorgaría a las personas la opción de utilizar un solo cargador para recargar y conectarlos a sus computadoras u otros dispositivos.

Fabricantes como Samsung, LG, Oppo/OnePlus y Google realizaron el cambio de Micro USB a USB-C hace años, pero Apple, que durante el 2021 mantuvo un 23 por ciento del control del mercado europeo en cuanto a celulares inteligentes, hasta la fecha, es la única empresa tecnológica que se niega a transicionar el iPhone de su puerto propietario Lightning a USB-C. Actualmente, iOS es el segundo sistema operativo más dominante en Europa con un 31 por ciento del mercado, que es liderado por Android con un 67.83 por ciento.

USB-C trae consigo múltiples beneficios, incluyendo un conector compacto e universal que se puede insertar en cualquier orientación, y que es capaz de ser utilizado para transmitir audio, vídeo y datos mediante un solo cable. Sus velocidades de transferencia pueden alcanzar hasta 10 Gigabits por segundo (Gb/s), y si un fabricante implementa el estándar de Power Delivery, el cable puede transferir hasta 100 vatios (watts) de energía para recargar baterías compatibles mucho más rápido que mediante el puerto Lightning.

Las razones por las que Apple se ha resistido tanto tiempo para adoptar USB-C en los iPhones son variadas. Una de las principales es la naturaleza propietaria del conector Lightning que se utiliza para cargar y para transferir datos. Introducido en el 2012 como el reemplazo del antiguo conector de 30 pins, el puerto Lightning era (y permanece) como un conector extremadamente compacto, reversible (puede insertarse en cualquier orientación) y de mayor fuerza mecánica en comparación con conectores Micro USB. Al ser compacto, esto le permitió a Apple utilizar baterías más grandes en sus dispositivos, lo que continuó aumentando con la eliminación, años más tarde, del puerto análogo para audífonos.

La imagen muestra distintos tipos de puertos USB, junto con el puerto Lightning de Apple.
La imagen muestra distintos tipos de puertos USB, junto con el puerto Lightning de Apple. (Shutterstock)

Sin embargo, al ser un puerto propietario, Apple cobra regalías y cuotas de licenciamiento mediante el programa MFi (Made For iPhone). Dicho programa otorga acceso a los desarrolladores de accesorios a todas las tecnologías, documentos técnicos y componentes como AirPlay, CarPlay, Find My y protocolos del puerto Lightning para cargar y transmitir audio. Por consiguiente, Apple establece estándares de calidad mínimos de accesorios, cobra por la certificación de productos que cumplen con sus disposiciones y cuenta con un flujo constante de ingresos de un ecosistema que recoge miles de millones de accesorios como cargadores, audífonos, cables y adaptadores, entre muchos otros productos.

La venta de estos cables es otro generador de ganancias, y si otros fabricantes quieren construir cables Lightning, tienen que pagar una licencia y adherirse a los estándares de calidad de Apple. La adopción de USB-C en los iPhones significaría que todos esos dispositivos se convertirían en obsoletos y, según ha argumentado la empresa, contribuiría a un problema de desechos electrónicos.

Por razones obvias, adoptar el puerto USB-C en los iPhone mataría, de la noche a la mañana, el control que Apple ejerce sobre su cadena de desarrollo y producción de dispositivos, lo que se conoce como integración vertical. Apple, por lo general, controla prácticamente todos los aspectos de sus productos: el desarrollo se realiza en su sede en Cupertino, los procesadores que se utilizan en sus productos son diseñados por la compañía y fabricados por empresas que ellos designan, el apoyo técnico lo realiza Apple y las reparaciones solo se pueden hacer en sus tiendas oficiales.

Adoptar USB-C en los iPhones también significaría el fin de ese flujo de ganancias mediante el programa MFi, puesto que el estándar USB-C fue creado, y es mantenido, por el Foro de Implementación de USB, un grupo compuesto por sobre 700 empresas que se han encargado de desarrollar el estándar por décadas y del que Apple también es miembro.

Apple introdujo, en el 2015, su primera computadora portátil MacBook con un puerto USB-C, y desde ese momento, la compañía se distinguió por ofrecer computadoras con menos puertos de conexión que la competencia. Esto llevó a sus usuarios a tener que comprar multiplicadores o replicadores de puertos para poder utilizar accesorios existentes.

El puerto Lightning puede transferir datos, cargar baterías y transmitir audio.
El puerto Lightning puede transferir datos, cargar baterías y transmitir audio. (Shutterstock)

Hoy día, con la introducción de los procesadores M1, Apple comenzó a incluir más puertos de comunicación en sus computadoras. Hasta el momento, Apple ha incluído puertos USB-C o Thunderbolt 4 (un estándar propiedad de Intel que comparte el puerto y funcionalidad de USB-C, pero que ofrece velocidades mayores y funcionalidad ampliada) en casi toda su línea de productos, desde las MacBooks hasta los iPads más recientes, pero el iPhone sigue utilizando el puerto Lightning.

Se ha rumorado, por los pasados cuatro años, que Apple introducirá puertos USB-C en sus iPhones, pero esto no ha ocurrido aún. El rumor más reciente sostiene que la compañía dará el salto a USB-C en el 2023, pero, como es típico de la empresa, Apple no se ha expresado públicamente sobre estos rumores.

Con esta decisión de la Unión Europea, si Apple desea vender sus iPhones en dichos territorios, tendrá que ajustarse a la regulación e incluir el puerto en versiones futuras. Pero no les extrañe si optan por adoptar las dimensiones físicas del puerto y crear estándares distintos en cuanto a comunicación y mecanismos de transferencia de energía.

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