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Nota del editor: El siguiente reportaje es parte de una serie de artículos enfocados en presentar nuevos tipos de negocios que exploran las posibilidades que brindan las tecnologías emergentes en Puerto Rico.

PONCE- La pasión por la ebanistería y la aplicación de técnicas de fabricación digital son la base de la línea de patinetas Perception, creada por el estudiante de arquitectura Omar Aponte, cuyos productos se han convertido en preciadas piezas de colección para los seguidores de los deportes extremos en la Isla.

Diversos tipos de madera de árboles autóctonos como el cedro, el roble y la caoba son transformados en las piezas de este peculiar medio de transportación por medio de las diferentes máquinas del laboratorio FabLab Creative Hub de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, ubicado en el casco urbano de la Ciudad Señorial. 

“Nosotros aquí tenemos disponibles dos máquinas que son clave en el proceso de confección: la cortadora láser y el CNC Router, que en esencia es una plataforma con una sierra controlada por una computadora”, explicó a ELNUEVODIA.COM.

Aponte detalló que antes de que cada pieza llegue a la maquinaria, la madera debe ser lijada de forma que se elimine todo tipo de impureza y además se debe esquematizar el diseño de cada patineta de acuerdo a las especificaciones y requisitos de la persona que la ordenó, siempre tomando en cuenta las limitaciones del material.

“La madera te dirige muchas veces. Te dice lo que se puede hacer y cómo hacerlo. Yo trabajo dos tipos de tabla, las “longboard” o tradicionales, que son para el usuario casual que lo que le gusta es dar paseos, y otros cuya forma permite hacer diversos trucos”, mencionó el empresario.

Contraste de estilos

De acuerdo al estudiante de 32 años, el tipo de patineta a construir dicta la técnica a emplearse, el tiempo que tomará el proceso y la cantidad de dinero que se va a invertir en cada artículo.

 “En el caso de las “longboards”, el proceso entero me puede tomar de dos a tres días dependiendo de la carga educativa que tenga en ese momento. En materiales me puedo gastar entre $30 a $40. En cambio, una patineta para truco me puede tomar cuatros horas y solo tengo que invertir cerca de $15”, detalló Aponte, quien pese a esto confesó que prefiere trabajar con las tablas tradicionales ya que son la que él ha utilizado toda su vida. 

 La confección de cada pieza requiere  convertir pedazos de distintos tipos de madera en tiras que luego son pegadas en una secuencia específica para brindarle el grado de flexibilidad necesaria. 

Perspectiva digital

Al tiempo que se lleva a cabo el trabajo artesanal, Aponte se da a la tarea también de aplicar sus conocimientos tecnológicos al delinear en programas de computadora como “Rhinoserus” y AutoCAD el curso que seguirá el láser de la maquinaria digital a la hora de cortar la madera para darle su forma y grabar los diseños, los cuales están basados en el logo de la empresa Perception.

 “El nombre está estrechamente relacionado a la manera en la que las personas ven el mundo, su percepción de las cosas. Nuestro logo trata de reflejar esto como concepto a través de un cubo compuesto de tres esquinas. Cada cual lo ve a su propia manera, es más representativo, más conceptual”, indicó.

Del pasatiempo al empresarismo

Tras varios años de arduo trabajo y experimentación creando diversos productos en el laboratorio FabLab Creative Hub, el diseñador natural de Vega Baja identificó el gran potencial que existe dentro del mercado local de los deportes extremos ya que en la Isla no existe nadie que construya patinetas a la medida de las personas.

 “Perception nace como un ‘hobbie’, y de unas peticiones que me hicieron. Yo soy diseñador industrial y fabrico de todo un poco. Primero trabajé confeccionando prendas pero eso resultó ser mucho trabajo y en realidad no generaba la cantidad de dinero que pensé por lo que me obligó a evolucionar”, rememoró.

 Luego  que unas amistades le encomendaron una serie de grabados en tablas de patinar, Aponte comenzó a desarrollar la idea que se convirtió en su negocio propio, motivado por una oportunidad de autoempleo y su amor por el deporte y la madera.

“La gente vio lo que hacíamos en un principio y comenzó a pedir más trabajos.  Poco a poco la voz se ha corrido y han llegado más solicitudes. La ventaja que tengo es que puedo hacer la patineta de la forma que ellos quieran, en el color que prefieran y darle algo que se ajuste a sus necesidades. Podemos satisfacer al cliente”, opinó.

La lista de clientes de Percetion incluye líneas de ropa, atletas, estudiantes y profesionales que alguna vez corrieron patinetas. Los usos de sus creaciones van desde correr en las calles hasta trofeos para diversos tipos de competencias.

“Algunos me dicen que están tan lindas que no las quieren dañar y aunque lo considero un halago, la realidad es que ese no es el propósito principal, yo quiero que la gente las corra, las pruebe”, comentó Aponte sonriente al recordar algunas de las interacciones con el público durante la competencia Guajataca Downhill y eventos como el Caguas Makers Mini Fair y Boom Fair.

Actualmente, Aponte continúa elaborando sus patinetas en el laboratorio de la Escuela de Arquitectura según los pedidos que le llegany se mantiene activo promocionando sus productos en lasredes socialesa través de los perfiles de Perception en Facebook y Instagram. Entre sus planes futuros se encuentran el dar a conocer su marca fuera de Puerto Rico y reunir suficiente dinero para poder comprar el equipo necesario para establecer su propio taller de trabajo.