Miles Morales es, quizás, el único personaje principal en un videojuego de sangre puertorriqueña. (Marvel.com Games)

El nuevo trailer de Marvel’s Spider-Man: Miles Morales que Sony Interactive Entertainment (SIE) presentó el pasado miércoles, durante un espectáculo virtual en el que finalmente anunciaron la fecha de disponibilidad y los precios del PlayStation 5, contiene varias sorpresas, en especial para los puertorriqueños.

Sin embargo, el trailer también trajo a la superficie un problema que aqueja no solo a la industria de los videojuegos, sino a prácticamente todos los sectores de la sociedad: una falta de diversidad étnica.

Miles Gonzalo Morales, “nacido y criado” en Brooklyn y quien asume el manto del Hombre-Araña en el universo alterno Ultimate Marvel luego de la “muerte" de Peter Parker, el Spider-Man original, es, quizás, el único personaje principal de sangre puertorriqueña en un videojuego. Y no solo es un adolescente, sino que es uno de los pocos personajes principales negros e hispano en un juego electrónico.

Marvel transicionó a Morales a la continuidad regular de sus comics, Earth-616, luego que la continuidad Ultimate Marvel llegó a su “final”. El personaje protagonizó, además, la película animada de 2018, Spider-Man: Into the Spider-Verse, largometraje que lo introdujo a millones de personas que no son lectores ávidos de historietas.

La popularidad de Morales, pese a ser un personaje de minoría (de sangre puertorriqueña y afroamericana) y un personaje mayormente secundario en Spider-Man, el juego de 2018 de Insomniac Games para el PlayStation 4 lo catapultó a un rol principal en la secuela Miles Morales, que saldrá tanto en el PS4 como en el nuevo PlayStation 5 en noviembre.

Los puertorriqueños que vieron el trailer rápidamente detectaron muestras de la puertorriqueñidad de Morales, incluyendo la bandera de Puerto Rico, la Flor de Pascua (que pese a no ser nativa de Puerto Rico, es una flor endémica de América Central), la palabra “Panadería” en un letrero (aunque de dueños venezolanos, según se puede leer) y personas bailando salsa como parte de una verbena en las calles del Spanish Harlem en la ciudad de Nueva York. Al igual que Brooklyn, el barrio de Morales en los comics, el Harlem de la vida real es el hogar de personas de distintos países y con culturas diferentes, y todo apunta a que esa fusión cultural estará presente en el videojuego.

Su madre, Rio Morales, es una mujer fuerte y de altos valores que, en el juego, corre para un puesto político. Su padre afroestadounidense, Jefferson Davis, es un oficial de la policía de Nueva York en el juego y en la película, pero en los comics fue un agente encubierto que trabajó con el director de S.H.I.E.L.D., Nick Fury.

Las reacciones de gamers de sangre boricua, como P1SM y Alyek, al ver el trailer resaltaron la marcada disparidad existente de diversidad étnica en la industria de los videojuegos, pues la mayoría de los personajes principales son blancos y, usualmente, estadounidenses. Usuarios que colocaron comentarios bajo sus respectivos vídeos mostraron incredulidad de que estas muestras de la puertorriqueñidad de Morales los hicieran llorar, pero lo que estas personas no entendieron fue el hecho de que son muy pocos los juegos que presentan personajes con los que los latinos se pueden identificar, como es el caso con Miles Morales.

Dicha disparidad tiene que ver, en parte, con la composición étnica de los desarrolladores que laboran en una industria que genera miles de millones de dólares al año, según una investigación del portal Techcrunch de junio de este año.

Industria altamente lucrativa

En años recientes, la industria de los videojuegos ha intentado combatir el problema de la falta de representación racial y de género dentro de un segmento que produjo ventas ascendentes a $19,000 millones en el 2017, según el portal Statista.com, pero sus esfuerzos han sido ínfimos. Para el 2021, se espera que la industria genere sobre $180,000 millones en ganancias.

Mientras, en el 2018 el público gastó sobre $44,000 millones en productos relacionados a la industria, incluyendo juegos, consolas, computadoras y equipo relacionado.

Los videjuegos sobrepasaron, desde hace tiempo, a Hollywood en términos de ganancias y seguidores, y los esports, competencias organizadas de juegos como Fortnite, Overwatch, League of Legends (LOL) y Counter-Strike: Global Offensive, entre muchos otros, ya superan a ligas profesionales de deportes en número de fanáticos y espectadores de sus eventos.

De acuerdo con la firma de inversiones y servicios financieros Goldman Sachs, los torneos de League of Legends (LoL) en el 2018 generaron una audiencia de 58 millones, sobrepasando por mucho la audiencia de la temporada de las Grandes Ligas (38 millones), la NBA (32 millones) y la NHL (11 millones). Solo la NFL, con una audiencia de 128 millones, superó los números de LoL.

Los videojuegos son, sin duda, una industria lucrativa, y la dirección que toman las compañías que desarrollan los juegos en cuanto a los protagonistas tienden a estar estrechamente relacionados con la composición étnica de sus equipos y la gerencia.

Compañías dominadas por empleados y ejecutivos blancos

Según un sondeo llevado a cabo por la Asociación Internacional de Desarrolladores de Videojuegos (IGDA, por sus siglas en inglés), el 81 % de las personas que contestaron el cuestionarion se identificaron como blancos o europeos. Solo el 7 % de la fuerza laboral de las empresas miembros de la IGDA se identificaron como latinos o hispanos, y apenas un dos % como africanos, afroamericanos, afrocaribeños o negros.

La profesora de la Universidad de Illinois-Chicago, Kishonna Gray, dijo al portal TechCrunch que las personas tienden a utilizar sus experiencias como inspiración y, por ende, el problema de representación étnica persiste. En otras palabras, la parcialidad racial en los videojuegos suele provenir de las personas que programan los mismos.

“Los datos demostraron que la representación racial en videojuegos está relacionada con la composición racial de la comunidad de desarrolladores”, resaltó Dmitri Williams, profesor e investigador principal de un estudio de 2009 que encontró que apenas el 10.7 % de los personajes en un juego son negros, y solo el 2.7 % son latinos.

Según el estudio preparado por Williams, la inclusión de personajes negros en videojuegos es menor aún si se eliminan los atletas negros en videojuegos de la NBA, MLB, NFL y NHL, o figuras en roles de apoyo. Aunque el número de personajes de minorías ha ido en aumento, la industria no ha sido muy eficaz en combatir su problema de representación racial.

Marvel’s Spider-Man: Miles Morales tiene el potencial de demostrarle a los desarrolladores que existe un mercado hambriento por consumir videojuegos que tocan, o se acercan, a su identidad. (Marvel.com)

Las protestas registrados en los Estados Unidos y en otros países del mundo tras la muerte de George Floyd a manos de miembros de la policía de Minneapolis, y las víctimas de muchos otros incidentes violentos con oficiales alrededor del mundo, han desatado una discusión sobre la equidad racial, y aunque las empresas principales de videojuegos han realizado donaciones millonarias a grupos que combaten el racismo, internamente han hecho poco para elevar la participación de minorías entre sus empleados y, por consiguiente, elevar la representación étnica en sus productos.

Uso constante de estereotipos

Juegos como Assassin’s Creed: Origins y Uncharted: The Lost Legacy presentan personajes principales de minorías: en el caso de Uncharted, el juego se desarrolla en India y ostenta dos protagonistas mujeres, incluyendo a una mujer negra de África del Sur, Nadine Ross.

En Origins, el protagonista Bayek es un hombre africano que lucha contra la tiranía del imperio egipcio. En la expansión del juego Assassin’s Creed IV: Black Flag de 2013, Freedom Cry, las personas asumen el rol de Adéwalé, un esclavo africano que busca irrumpir la trata de esclavos en Haití.

Sin embargo, históricamente, las minorías se han utilizado más como personajes secundarios y, usualmente, estereotipados. A modo de ejemplo, la serie Grand Theft Auto (GTA) de Rockstar Games siempre ha tenido personajes estereotipados, tanto negros como latinos y asiáticos; en casi ningún juego, aparte de la serie episódica Life is Strange y The Last of Us, se muestra respeto alguno hacia la comunidad LGBTTTIQ+ y suelen utilizar personajes para introducir comedia o para resaltar la masculinidad del personaje principal.

De hecho, uno de los primeros easter eggs en un videojuego, Simcopter de Maxis, desarrollador de la serie SimCity y The Sims, le costó su trabajo al programador que introdujo la sorpresa. En ciertas fechas en el transcurso del juego, los hombres utilizaban trajes de baños y se besaban entre sí. En 1996, cuando la comunidad LGBTTIQ+ no recibía reconocimiento alguno en los videojuegos, y eran objeto de campañas de odio e intolerancia a nivel mundial, Jacques Servin fue despedido por la gerencia de Maxis por programar la sorpresa sin permiso.

En ese momento, según explicó Servin en varias entrevistas, sintió la obligación de introducir el código dentro del juego como una especie de protesta contra el ambiente extremadamente heterosexual que lo rodeaba.

Estudios muestran que las personas negras, latinas y asiáticos pasan más tiempo jugando, y tienden a gastar más dinero que las personas blancas. Por consiguiente, los desarrolladores finalmente podrían diversificar su alineación de personajes, pero no como una respuesta a las constantes críticas sobre la falta de minorías, sino en busca de capturar ese mercado de dinero creando personajes con los que estos segmentos de la población se pueden identificar.

Un paso en la dirección correcta

Marvel’s Spider-Man: Miles Morales tiene el potencial de demostrarle a los desarrolladores que existe un mercado hambriento por consumir videojuegos que tocan, o se acercan, a su identidad. El juego es parte del lucrativo universo multimedial de Marvel, y sus historietas recogen un segmento más diverso de razas y géneros (aunque marginalmente mejor que los videojuegos).

Además, el juego luce como el killer app de la nueva consola de Sony Interactive Entertainment (SIE), el PlayStation 5, por lo que una nueva generación de gamers tendrán, como una de sus primeras experiencias, la oportunidad de utilizar a un personaje de minoría. Solo resta ver si las compañías, finalmente, escucharán y tomarán cartas sobre el asunto.