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El cáncer de la lengua

El cáncer de cabeza y cuello es un tipo de malignidad de baja frecuencia, aunque en Puerto Rico tiene una de las más altas incidencias en este hemisferio.

16 de abril de 2010 - 11:55 AM

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Esta historia fue publicada hace más de 16 años.

La lengua es un órgano muscular que hace varias funciones. Entre sus funciones están: la masticación, la deglución, la articulación, la gustación y la limpieza bucal. De todas estas funciones, la de formar el bolo de comida durante la deglución y la de articular las palabras del lenguaje hablado son las más importantes.
La lengua oral se define como el tejido que queda adelante de las papilas circunvaladas. La base de la lengua es el tejido que queda posterior a las papilas circunvaladas.
El cáncer de cabeza y cuello es un tipo de malignidad de baja frecuencia aunque en Puerto Rico tiene una de las más altas incidencias en este hemisferio. Este cáncer es registrado en alrededor de 2 a 3 por ciento de todas las malignidades registradas en los Estados Unidos anualmente.
Cuando consideramos la incidencia de cáncer de la cavidad lengua, éste se registra en un 30 por ciento de todas las malignidades de cabeza y cuello. Dentro de la cavidad oral y orofaringe, el cáncer de la lengua es de los lugares más comunes en desarrollar cáncer. El tipo de malignidad más común reportada en la lengua oral es el cáncer de célula escamosa (“squamous cell carcinoma”), aunque también se han reportado otro tipo de malignidades, incluyendo: sarcomas, linfoma y tumores de glándulas salivares menores. Se ha podido demostrar que el uso del tabaco o cigarrillo es el factor de riesgo más importante en desarrollar este tipo de malignidad. También, el abuso de alcohol se ha asociado con un aumento en el riesgo de desarrollar este tipo de malignidad y actúa como agente sinergista cuando se utiliza en combinación con el tabaco.
Otros factores estudiados incluyen previa infección del virus del papiloma humano (VPH), exposición a ciertos químicos y pobre higiene oral. El diagnóstico de cáncer de la lengua comienza con un buen historial y examen físico.
Dentro del historial debemos identificar factores de riesgo como: fumar y/o abuso de alcohol. Se debe preguntar sobre dolor, una úlcera que no sane, sangrado o algún déficit nervioso en el área de la cabeza y el cuello. En el examen físico, buscamos la presencia de una masa indurada en la lengua. Se debe palpar bien y observar si la lesión es ulcerada o no. También podemos ver que pudiera presentar como una lesión elevada blanquecina o infiltrativa. Dependiendo del tamaño e infiltración del cáncer, la movilidad de la lengua podría estar comprometida. Se debe evaluar y documentar bien la extensión alrededor de la lesión, la cual servirá de ayuda al planificar el tratamiento.
El examen del cuello es importante para determinar la presencia de metástasis regional hacia los nódulos linfáticos. Si la lesión se localiza en el área central de la lengua, ambos lados del cuello son importantes al momento de la evaluación. El primer paso después del examen físico es confirmar la malignidad con una biopsia. Ésta nos dará el diagnóstico histológico del tumor para poder tomar en consideración el comportamiento del cáncer. No es lo mismo cáncer de célula escamosa de la lengua que un cáncer de glándula salivar en la lengua. En algunas situaciones donde la enfermedad es avanzada y el en examen físico es difícil determinar la extensión de la enfermedad, un examen bajo anestesia es considerado estándar.
Se debe examinar la cavidad oral, orofaringe, hipofaringe y la laringe para determinar la extensión del tumor. Además, se complementa el examen con una esofagoscopia y/o broncoscopio, dependiendo de los hallazgos en el examen.
Por último, se debe calcular la extensión de la enfermedad. La tomografía computadorizada (CT) o una imagen de resonancia magnética (MRI) son modalidades radiológicas que ayudan a determinar la extensión de la enfermedad a nivel regional (cuello). Se debe utilizar la placa de pecho y, en enfermedad avanzada, se debe considerar un CT del pecho para verificar que no haya metástasis distante en el pulmón (lugar donde más frecuentemente se propaga esta enfermedad a nivel distante).
Hoy día se está incorporando el estudio de medicina nuclear para tener una mejor idea de la extensión de la enfermedad cuando el cuadro clínico y los hallazgos radiológicos no concuerdan o para reevaluar la respuesta a tratamiento. También se deben obtener laboratorios de la función hepática para verificar que no haya enfermedad distante en el hígado.
El tratamiento del cáncer de la lengua consiste en eliminar el tumor de su lugar primario y remover toda enfermedad a nivel regional (nódulos cervicales). Todo paciente debe ser evaluado por un equipo multidisciplinario con experiencia en tratar este tipo de malignidad. La modalidad primaria para tratar esta malignidad es cirugía o radiación en estadios tempranos. La combinación de radiación y quimioterapia es utilizada mayormente en estadios mas avanzados.
Cuando consideramos la cirugía, su extensión dependerá de la cantidad de tumor en la lengua y/o en la región linfática del cuello. La cirugía pudiera incluir una glosectomía parcial o completa, dependiendo de la extensión de la enfermedad. El área de la lengua pudiera ser suturada primariamente, o reconstruida mediante cirugía reconstructiva. Si se demuestra la presencia de metástasis regional o si el riesgo calculado de tener enfermedad microscópica en los nódulos del cuello es mayor a un 25 por ciento, dicha región debe ser incluida en la panificación del tratamiento, o sea una disección de cuello, radiación o una combinación de ambos.
La radiación y/o quimioterapia son modalidades de tratamiento consideradas en situaciones en las que el tumor demuestre rasgos de agresividad, el tumor ha presentado un estadio avanzado o cuando al remover el tumor se causaría un déficit de función marcada. En estos casos se considera la terapia de conservación del órgano utilizando las modalidades de radioterapia y quimioterapia en conjunto, dejando la cirugía como terapia de rescate, si quedara enfermedad al finalizarel tratamiento conservador.
La recuperación del tratamiento dependerá de la modalidad escogida para tratar el cáncer. La decisión final sobre la modalidad de tratamiento considerado dependerá de los factores del tumor, las comorbilidades que tengan el paciente y los factores del paciente individual. El seguimiento del paciente tratado de cáncer de lengua incluye no solamente mejorar la función del órgano, sino también la detención temprana, en aquellos casos que recurran. El paciente debe verse cada uno a dos meses en el primer año para examinarse con un especialista en el campo de cáncer de la cabeza y el cuello.
Todo nuevo síntoma debe ser atendido con prontitud. También es importante la modificación de conducta respecto a dejar de fumar y consumo bebidas alcohólicas en exceso.

El autor es cirujano oncólogo en Auxilio Centro de Cáncer, en el Hospital Auxilio Mutuo. Para información, llame al 787-771-7933.

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