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Vagón panorámico, ubicado junto a la barra. (Suministrada)
Vagón panorámico, ubicado junto a la barra. (Suministrada)

Aunque Cusco es mucho más que Machu Picchu, la pregunta que se le hace a todo viajero que planifica una visita este departamento peruano es “¿vas a Machu Picchu, verdad?”. Y, sin duda, el templo inca enclavado en medio de la selva es una visita que todo el que llega hasta esta zona debe realizar.

Existen tres métodos para llegar a Machu Picchu: el Camino Inca (a pie y que se extiende, por lo menos, durante cuatro días), en tren (3 horas) o mediante una ruta alterna en guagua desde Cusco hacia la Hidroeléctrica que incluye algunos tramos a pie.

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El más popular es el viaje en tren hacia Aguas Calientes, desde donde se sube en guagua hasta el importante recinto inca, considerado una de las siete nuevas maravillas del mundo moderno.

Como parte de un viaje organizado por Hyundai para el lanzamiento de su nueva Venue 2020, llegamos hasta Aguas Calientes a bordo del tren de lujo Belmond Hiram Bringham, seleccionado en varios años -incluido el 2019- entre los diez mejores del mundo por los lectores de Condé Nast Traveler.

La compañía del tren, que lleva el nombre del arqueólogo estadounidense que “redescubrió” Machu Picchu en 1911 y lo dio a conocer al resto del mundo, se encarga de ofrecer una experiencia completa.

Al llegar a la estación de Poroy, a las afueras del centro de Cusco, un grupo de música tradicional recibe a los visitantes. Luego, se realiza una “invocación a la Pachamama” para que el clima y el viaje sean placenteros.

Ceremonia en la estación de Poroy, previo a la salida hacia Machu Picchu. (Suministrada)
Ceremonia en la estación de Poroy, previo a la salida hacia Machu Picchu. (Suministrada)

Ya en el tren, durante el trayecto de tres horas, se ofrece un servicio completo de comidas tradicionales con ingredientes de la zona y bebidas, una barra en un vagón con techo panorámico que permite apreciar el paisaje y música en vivo para todos los gustos.

Queso de cabra, trucha ahumada, ensalada y aguacate con sal de Maras. (Suministrada)
Queso de cabra, trucha ahumada, ensalada y aguacate con sal de Maras. (Suministrada)

Entre los aperitivos que sirvieron durante nuestro viaje, estuvieron una tarta crujiente de maíz fresco y una ensalada con queso de cabra, trucha ahumada y aguacate con sal de Maras.

Anticucho (corazón) de Angus con choclo. (Suministrada)
Anticucho (corazón) de Angus con choclo. (Suministrada)

Entre los platos principales, ofrecieron anticucho (corazón) de carne Angus y papas nativas con maíz del Valle Sagrado, mini ensalada de palmito y espárrago, y, para el postre, sirvieron mousse de tumbo (parcha en forma de guineo) y gazpacho de mangó al aroma de hierba luisa. 

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Una vez en Aguas Calientes, los pasajeros son transportados en guaguas de la compañía hasta la entrada a la llamada ciudad perdida.

Machu Picchu. (Suministrada)
Machu Picchu. (Suministrada)

A la salida del pueblo, una merienda con té, café, picadera y postres nos preparó para la bajada hasta la estación de tren de Aguas Calientes. Desde allí, emprendimos el regreso, entre cena, cócteles y música. 

Al llegar a Poroy, los empleados del tren se aseguran de bajar antes para despedir a sus viajeros con un aplauso.

Merienda en el Hotel Belmond Snctuary Lodge antes de regresar a Aguas Calientes. (Suministrada)
Merienda en el Hotel Belmond Snctuary Lodge antes de regresar a Aguas Calientes. (Suministrada)