

3 de marzo de 2026 - 10:11 AM


Mientras la mayoría dormía, la Luna comenzó a transformarse silenciosamente sobre el cielo de Puerto Rico. Poco antes del amanecer, la sombra de la Tierra fue trepando por la superficie del satélite natural, oscureciendo lentamente su borde izquierdo y regalando a los madrugadores un eclipse lunar parcial.
El presidente de divulgación científica de la Sociedad de Astronomía del Caribe (SAC), Eddie Irizarry, explicó que la fase penumbral —una sombra tenue proyectada por la Tierra— comenzó a las 4:44 a.m.
No obstante, desde Puerto Rico, el eclipse comenzó a apreciarse con mayor claridad a partir de las 5:50 a.m., cuando empezó a notarse la sombra terrestre específicamente en la parte superior izquierda de la Luna.
Detalló que el mejor momento para observar el fenómeno en la isla fue entre las 5:50 a.m. y las 6:15 a.m. Posteriormente, la Luna fue descendiendo hacia el horizonte, lo que pudo dificultar su visibilidad debido a posibles obstrucciones como árboles, edificios o montañas.

Irizarry indicó que en Puerto Rico no se observó la tonalidad anaranjada o rojiza característica de un eclipse lunar total, ya que la fase de totalidad favoreció principalmente a regiones del Pacífico. El evento se vio en su totalidad desde Hawaii y otras áreas del Pacífico, así como en Australia, Asia y el oeste de Norteamérica.
De cara a los próximos eventos astronómicos, Irizarry adelantó que en la noche del 27 de agosto de este año ocurrirá un eclipse lunar similar, pero mucho más intenso, que podrá apreciarse mejor desde Puerto Rico.
En cuanto a la posibilidad de observar un eclipse lunar total —cuando la Luna adquiere una tonalidad anaranjada o rojiza— el divulgador científico señaló que en 2029 se registrarán dos en el mismo año: uno el 26 de junio y otro el 20 de diciembre. Ambos serán visibles desde Puerto Rico.
Un eclipse lunar ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de tal modo que el planeta obstruye la luz solar que ilumina al satélite.
De acuerdo con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), el mismo fenómeno que provoca que el cielo se vea azul y los atardeceres luzcan rojos es el que ocasiona que la Luna se observe de color naranja rojizo durante un eclipse lunar.
La dependencia federal explica que la luz solar se ve blanca, pero en realidad contiene un arcoíris de componentes. Cuando el Sol se encuentra en lo alto en un día despejado, la luz azul se dispersa en todo el cielo.
Cuando el Sol está cerca del horizonte, al amanecer o al atardecer, la luz solar entonces recorre un camino más largo en un ángulo bajo a través de la atmósfera de la Tierra. Según la NASA, la parte más azul de la luz solar se dispersa a lo lejos y “solo llega a nuestros ojos la parte del espectro que va del amarillo al rojo”.
La NASA explicó que, durante un eclipse lunar, el satélite se ve rojo o naranja debido a que la luz solar que no está bloqueada por el planeta se filtra por una gruesa porción de la atmósfera de la Tierra.
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