El interés por acelerar el desarrollo del hábitat lunar “Remnant” surgió luego que la NASA confirmó el regreso a la Luna como parte de su programa Artemis. (Suministrada)

La compañía puertorriqueña Instarz trabaja en el desarrollo de hábitat lunares, que también servirían como refugios o albergues para las personas afectadas luego de desastres naturales o crisis de salud en Puerto Rico.

Se trata de una adaptación del hábitat para la superficie lunar conocido como “Remnant”, del cual la empresa, con sede en Mayagüez, dio detalles recientemente.

Ciertamente, podemos utilizar estos hábitats como un ‘shelter’ (albergue) cuando pasen los huracanes o terremotos, ya que son autosustentables, lo que significa que producen su propia energía, agua y comida. De hecho, se pueden conectar varios hábitats y crear un área de refugio en Puerto Rico”, dijo Joshua Castro, fundador y principal oficial ejecutivo de Instarz, en entrevista con El Nuevo Día.

Castro contó que el interés por acelerar el desarrollo del hábitat lunar “Remnant” surgió luego que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) confirmó el regreso a la Luna como parte de su programa Artemis, que enviará a dos astronautas, incluyendo a la primera mujer, al único satélite natural de la Tierra.

“Luego del huracán María (en 2017), junto con Roberto Rodríguez, cofundador de la empresa, comenzamos a investigar la necesidad existente en el mercado aeroespacial, que no estuviese saturada, ya que la mayoría de las compañías estaban enfocadas en cohetes y satélites. Por tanto, fue en ese momento que encontramos la necesidad que tenía la industria aeroespacial de crear hábitats lunares compactos y autosustentables”, indicó Castro.

Sostuvo que ni Rodríguez ni él tenían mucha experiencia en esta industria, pero decidieron “montarse en el tren” y comenzar su proyecto “Remnant”. Actualmente, existen solo cuatro compañías en el mundo que trabajan en el desarrollo de hábitats para la Luna o Marte.

“Varios de nuestros asesores nos han dado la inquietud de aplicar estos hábitats, no solo para el espacio, pero también para nuestro planeta Tierra, ya que siempre hemos pensado cómo podemos desarrollar esta tecnología para el mercado de la isla o alrededor del mundo”, resaltó.

Mencionó, de paso, que Instarz trabaja en la aplicación de los hábitats lunares en cuatro mercados adicionales: desastres naturales, ambientes extremos –como Antártida–, milicia y crisis de salud.

“Como estos hábitats de nosotros se pueden conectar uno con el otro, se puede crear una base militar gigante y son totalmente autónomos, lo que significa que se construyen por sí solos. No necesitan de personas para construirse porque son totalmente automáticos”, enfatizó.

Castro dijo que la pandemia de COVID-19 los llevó a explorar el mercado de crisis de salud a nivel mundial. “En estos hábitats, se pueden poner a las personas con COVID-19 en cuarentena y crear diferentes puntos en la isla como hospitales móviles, para que, en vez de tener al paciente en el hospital, se tenga en un ambiente controlado con un monitoreo constante del progreso de la persona”, explicó.

Alcance mundial

Hasta el momento, Instarz ha contratado a más de 300 internos de Puerto Rico y Estados Unidos, que trabajan en distintos proyectos para crear hábitats lunares. Muchos de los internos son estudiantes de bachillerato o de maestría y doctorado del Recinto de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR), y la mayoría obtienen créditos académicos por trabajar con la empresa.

“Aunque la experiencia de internado en Instarz inicialmente era presencial, comenzamos a hacerla virtual mucho antes que llegara la pandemia de COVID-19, ya que estábamos teniendo muchas solicitudes internacionalmente de países como Alemania, Colombia, Estados Unidos, Francia, México, entre otros”, destacó.

Con solo 22 años, Castro, además de crear hábitats lunares, también trabaja en el documental llamado “Building a Legacy: A Share Dream”, con el fin de impulsar a otras generaciones a que sigan su pasión. El documental estará disponible en otoño a través de su canal de YouTube.

“Uno de nuestros valores y filosofías en Instarz es poder inspirar a futuras generaciones a dejar su legado. Personalmente, como emprendedor yo comparto el sueño de poder crear un Silicon Valley (grupo de compañías tecnológicas) aquí, en Puerto Rico, y utilizar a Instarz como un ejemplo para que otros puedan crear sus empresas”, puntualizó.

Instarz es la primera compañía en Puerto Rico y América Latina en desarrollar hábitats lunares.

El autor tiene un doctorado en Biología Celular y Molecular y es becario de la American Association for the Advancement of Science en El Nuevo Día.