Mural en la comunidad Villa del Carmen en Ponce.
Mural en la comunidad Villa del Carmen en Ponce. (Sandra Torres Guzmán)

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) estima que para el verano estén nuevamente en funcionamiento las boyas de evaluación y notificación de tsunamis en las profundidades del océano (DART, por sus siglas en inglés) más cercanas a Puerto Rico.

Actualmente, de acuerdo al National Data Buoy Center, los cuatro artefactos más próximos al archipiélago —ubicados al norte del país, al sur de República Dominicana y dos en Bahamas— continúan marcados en rojo, lo que significa que las estaciones no han emitido datos en las últimas 24 horas.

“Ya de regreso del receso de Navidades y Fin de Año, NOAA y el Data Buoy Center han revisado el status de los sistemas y recursos disponibles. El personal de operaciones estará trabajando diligentemente para restaurar las boyas a sus operaciones completas. Esperamos ver que los sistemas más cercanos a Puerto Rico vuelvan a funcionar dentro de seis meses”, le indicó a El Nuevo Día la directora adjunta de la Oficina del Caribe del Centro Internacional de Información sobre Tsunamis de la NOAA, Christa G. von Hillebrandt-Andrade.

La funcionaria ya le había confirmado a este medio, el pasado 4 de enero que, al menos, tres de las boyas estaban “a la deriva”.

La quinta DART más cercana a Puerto Rico, de las siete que están ancladas en el océano Atlántico, se encuentra en el Golfo de México. Las otras dos quedan a la altura de los estados de Nueva York y Maine. Las tres, por el momento, están operantes.

Sin embargo, la salida de funcionamiento de las cuatro boyas cercanas a nuestras costas no es de preocupación para las autoridades locales, ya que las agencias federales toman en consideración otros factores para emitir boletines de tsunami, en caso de una emergencia.

Este tipo de boletines en Puerto Rico son emitidos desde el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, ubicado en Hawái.

“El Centro de Alerta del Pacífico monitorea 24 horas, siete días, las estaciones sísmicas y de nivel de mar para alertar oportunamente sobre tsunamis que pudieran afectar a Puerto Rico. Para la primera alerta, los datos sísmicos son los más importantes. Los DART y estaciones costeras de nivel de mar (conocidas también como mareógrafos) se usan para confirmar o descartar la generación de tsunamis”, detalló von Hillebrandt-Andrade.

El coordinador de alertas de emergencia en el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) en San Juan, Ernesto Morales, especificó que la agencia federal toma en consideración aspectos como la magnitud y la profundidad del evento, entre otros puntos.

“Los DART son una ayuda para confirmar, pero no se dejan llevar por esa información para emitir boletines especiales. No se utilizan estas boyas para la toma de decisión, de tener un fenómeno. Esas boyas aportan información extra y ayudan a confirmar el tamaño de la ola o si se formó”, añadió Morales.

Asimismo, tanto el SNM como la Red Sísmica de Puerto Rico puntualizaron que sí están funcionando una variedad de boyas a lo largo del océano Atlántico y alrededor del país que, en caso de una emergencia, también pudieran dar información del oleaje.

En los primeros 13 días del año, la Red Sísmica ha registrado 19 “sismos significativos”. Todos están entre las magnitudes 3.10 y 3.93. Mientras, en el mes de diciembre se reportaron 32 temblores.

El pasado viernes, 7 de enero, se cumplieron dos años del terremoto de magnitud 6.4 que remeció y causó destrozos en la región suroeste del archipiélago. La secuencia sísmica que inició en diciembre de 2019 no ha concluido oficialmente.

¿Cómo funcionan las DART y las alertas de tsunami?

Un tsunami es una serie de olas que se crean a partir de perturbaciones en el fondo oceánico, ya sea por un terremoto, deslizamientos, erupción volcánica o, incluso, impactos de meteoritos.

Las boyas DART está localizadas estratégicamente en aguas profundas alrededor del mundo, con especial atención en el océano Pacífico.

Cada una está compuesta por un medidor de presión ubicado en el fondo marino y que logra detectar cuando se registra una columna de agua más grande y una variación en el piso oceánico. Esa información es enviada a la boya, en la superficie, mediante un transmisor acústico.

Posteriormente, la boya envía vías los datos obtenidos, vía satélite, a los centros de alerta de tsunami, donde procesan la información y se encargan de emitir los pronósticos.

En caso de que el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emita un boletín de tsunami para Puerto Rico, el SNM es la entidad encargada de divulgar la información a la población, incluyendo las Islas Vírgenes.

“Nuestro trabajo es recibir esa información, activar la chicharra que sale en televisión y radio, y llevarlo a los medios sociales”, esbozó Morales.

Además, el meteorólogo destacó que, en caso de un aviso de tsunami, el mensaje llegará automáticamente a los celulares.

“Hay que destacar que solo en los avisos (de tsunami) es que se necesita usar el desalojo o evacuación. La vigilancia es un potencial de tsunami, que tarda unas horas en llegar”, aclaró.

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