El canciller cubano Bruno Rodríguez habló sobre la decisión del gobierno estadounidense de activar el Título III de la Ley Helms-Burton.

La Habana, Cuba - El gobierno cubano reaccionó con dureza a las nuevas medidas de presión económica tomadas por Estados Unidos, las cuales incluyen la activación del Título III de la Ley Helms-Burton y revierten casi en su totalidad la política de acercamiento iniciada por la pasada administración de Barack Obama.

En una declaración dada a conocer por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), el gobierno cubano calificó de “mentiroso” a Estados Unidos y acusó a la administración de Donald Trump de recurrir a argumentos falsos, como pasó en su momento con la guerra de Irak, para justificar su política agresiva contra Cuba y Venezuela.

El gobierno revolucionario rechaza en los términos más enérgicos la decisión de permitir en lo adelante que se tome acción en tribunales estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos, y la de endurecer los impedimentos a la entrada en los Estados Unidos de directivos y familiares de las empresas que invierten legítimamente en Cuba, en propiedades que fueron nacionalizadas. Son acciones contempladas en la ley Helms-Burton que fueron rechazadas desde hace mucho por la comunidad internacional, que la nación cubana repudió desde su promulgación y aplicación en 1996, y cuyo fin fundamental es imponer la tutela colonial sobre nuestro país”, sostiene la declaración cubana.

Repudia también la decisión de volver a limitar las remesas que residentes cubanos en los Estados Unidos envían a sus familiares y allegados, de restringir aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, y la de aplicar sanciones financieras adicionales. Rechaza enérgicamente las referencias a que en Cuba se hayan producido ataques contra diplomáticos estadounidenses”, agrega el documento.

Las autoridades cubanas señalaron que Estados Unidos “pretende justificar sus acciones, como ya es costumbre, con la mentira y el chantaje” y reiteró que es falsa la acusación de que militares de Cuba estén en Venezuela como apoyo al gobierno de Nicolás Maduro.

“El actual gobierno de los Estados Unidos es reconocido, en su propio país e internacionalmente, por la inescrupulosa tendencia a utilizar la mentira como recurso doméstico y de política exterior. Es un hábito que concuerda con viejas prácticas del imperialismo”, indica el comunicado cubano.

El Gobierno de Cuba hace un llamado a todos los miembros de la comunidad internacional y a los ciudadanos estadounidenses para detener la escalada irracional y la política de hostilidad y agresión del gobierno de Donald Trump. Los estados miembros de las Naciones Unidas con toda razón año tras año, reclaman de manera casi unánime el fin de esta guerra económica”, sostiene.

Estados Unidos apretó con severidad el miércoles las disposiciones del embargo o bloqueo económico contra Cuba, al tomar diversas medidas que cancelan iniciativas de acercamiento tomadas por la administración de Obama y dar paso al Título III de la Ley Helms-Burton, el cual permitirá demandar a compañías o sujetos que “trafiquen” con bienes confiscados a estadounidenses en la isla, incluso si son de terceros países.

En dos tandas de anuncios, el gobierno de Trump reveló que a partir del próximo 2 de mayo, las empresas y ciudadanos estadounidenses que sufrieron confiscaciones tras el triunfo de la Revolución en Cuba podrán demandar en Estados Unidos a compañías o sujetos que “trafiquen” con esos bienes en la isla a través del Título III de la Ley Helms-Burton, el cual no había sido puesta nunca en ejecución desde que se aprobó la legislación en 1996.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, hizo el primer anuncio en la mañana en Washington, donde sostuvo que “esas oportunidades de justicia para los ciudadanos han estado fuera de nuestro alcance durante dos décadas”.

Pompeo indicó que la medida forma parte de la presión que la Casa Blanca mantiene sobre Cuba, por su apoyo al gobierno de Maduro, al cual Estados Unidos quiere sacar del poder para sustituirlo con Juan Guaidó. “Cualquier persona o firma que haga negocios en Cuba debería prestar atención a este anuncio”, dijo Pompeo durante una rueda de prensa.

La secretaria de Estado adjunta de Estados Unidos para Latinoamérica y el Caribe, Kimberly Breier, dijo a la prensa que “ninguna compañía, ya sea estadounidense o europea, estará exenta de su nueva política hacia Cuba”.

En la tarde, el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, dijo en un acto en Miami con veteranos cubano-americanos de la fallida invasión a la Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961, que Estados Unidos revertirá medidas tomadas por Obama, como la autorización de nuevas categorías de viajes y el aumento en el envío de remesas a Cuba.

“Estamos anunciando que el Departamento del Tesoro implementará cambios regulatorios para restringir viajes por razones no familiares a Cuba”, dijo Bolton, quien dijo que las remesas serán restringidas a $1,000 cada tres meses, contrario a lo aprobado en la era Obama, que se dejaron prácticamente abiertas. 

El Departamento del Tesoro, igualmente, suspenderá la autorización emitida por Obama para que compañías y bancos cubanos realicen transacciones en terceros países, lo cual permite a empresas estadounidenses poder operar en Cuba con libertad financiera.

Bolton también mencionó la adición de cinco entidades cubanas a la lista de empresas sancionadas por Washington por sus vínculos con el aparato militar cubano, cuya cifra ahora asciende a 211.

La restricción a los viajes podría la liquidar las travesías en crucero a la isla y alterar el flujo de pasajeros a las aerolíneas estadounidenses, mientras que la limitación en las remesas golpearán a los ciudadanos comunes, que dependen de ellas para su vida cotidiana, como pasa en muchos otros países en desarrollo.

“Cuando Venezuela sea libre, y Cuba sea libre y Nicaragua sea libre, este se convertirá en el primer hemisferio libre en toda la historia de la humanidad”, dijo el presidente Trump en una declaración en la cual anunció que se tomaron medidas similares contra Venezuela y Nicaragua, países con sistemas de gobierno socialistas.

La utilización de la fecha del 17 de abril indignó particularmente a los cubanos, pues representa el inicio de la invasión a la Bahía de Cochinos, la cual Cuba liquidó en 72 horas, por lo que el viernes, 19 de abril, es día festivo en la isla para conmemorar esa victoria. De hecho, el viernes, presidente cubano Miguel Díaz-Canel cumple un año en el poder.

“El 17 de abril se cumplió un aniversario del inicio de la agresión militar de Playa Girón en 1961. La decidida respuesta del pueblo cubano en defensa de la Revolución y del socialismo, dio lugar, en solo 72 horas, a la primera derrota militar del imperialismo en América. Curiosamente, fue la fecha escogida por el actual gobierno de los Estados Unidos para anunciar la adopción de nuevas medidas de agresión contra Cuba y reforzar la aplicación de la Doctrina Monroe”, sostuvo Cuba en su declaración.


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