La SanSe Takes Orlando se celebra en en los terrenos del Orlando Fairgrounds

Orlando, Florida – No hicieron falta las calles adoquinadas, las garitas, ni las antiguas murallas españolas del Viejo San Juan para que un predio verde y perfectamente acicalado se convirtiera este sábado en un pequeño Puerto Rico en donde se congregaron cientos de boricuas a celebrar la versión floridana de las Fiestas de San Sebastián.

Hasta allí, y desde Yauco, llegaron Violeta Semidei y su esposo Juan García, artesanos que viajaron desde la Isla a participar de este evento. “Somos talladores y somos un ‘teamwork’, yo soy el ‘team’ y mi esposo es el ‘work’”, dijo Violeta Semidei al mostrar piezas de madera con la silueta de Puerto Rico.

Habían participado de la SanSe Takes Orlando hace dos años, “pero esta vez veo mucha más gente, muchísima y debe ser por toda la gente que se ha ido mudando para acá”, dijo Juan, quien convierte pedazos de madera de guayacán, pino y caoba en piezas que ilustran estampas puertorriqueñas.

Por allí caminaba una joven que sólo se identificó como Tamara. Viajó desde Dallas y llegó tempranito. “Tenía un bajón bien brutal de Puerto Rico…me hace tanta falta mi isla, pero me tuve que mudar por razones de trabajo. Soy ingeniera y solo acá en Estados Unidos conseguí empleo”, dijo la joven.

Bajo una inmensa carpa que alberga el trabajo de medio centenar de artesanos, estaba la gurabeña Mairym Dones, quien prepara joyería con colores caribeños y elementos patrios, como la silueta de la isla. Contó que, tras el paso del huracán María, tuvo que cerrar su taller, se trasladó una temporada a Miami y desde allí vendió todo el inventario que le quedaba.

“Fue la diáspora puertorriqueña la que me dio de comer luego del huracán. Te puedo decir que hoy día el 80% de mis clientes son de Florida”, dijo la artesana quien vende sus productos a través de las redes sociales.

A su lado, un grupo improvisaba una plena y más adelante, varios cuatristas intepretaban danzas puertorriqueñas y aguinaldos. Cerca de la tarima principal, estaba el abogado puertorriqueño Francisco Velázquez, quien promocionaba su negocio bajo una carpa blanca.

Velázquez trabaja como maestro desde que llegó a Orlando hace tres años. Espera dejar el magisterio durante el próximo mes para dedicarse de lleno a su práctica de abogacía en la que atenderá divorcios, accidentes y casos de embriaguez.

“Vine porque la economía en la isla no estaba bien y el campo legal en Puerto Rico está muy saturado. Aquí, al ser abogado hispano, tengo una oportunidad con el creciente mercado latino”, dijo el hombre de 45 años. “Como tengo la licencia de Puerto Rico y la de Florida puedo atender clientes en ambos lugares y estar en este evento es la plataforma perfecta para darme a conocer”, agregó.

Al otro extremo, Francis Vélez, promocionaba su trabajo artesanal que consiste de un botiquín boricua compuesto por alcoholado artesanal, su versión criolla del “Vicks vapo-rum”, otro ungüento para el dolor que bautizó como “sobito”, y un inhalador para la congestión nasal. Todos estos menjunjes van colocados en una cajita de madera.

“Mi abuelita todo lo resolvía con alcoholado, y al mudarme acá, me motivé y empecé a prepararlo pues no se consigue con facilidad.  Preparo el alcoholado siguiendo mi propia receta y lo dejo curar treinta días antes de envasarlo para venderlo”, dijo la mujer.

Su esposo, Ángel Mercado, también es artesano. Se concentra en convertir semillas de corozo en pitos, maracas taínas y sortijas. También, transforma las semillas de javilla en pendientes para collares con imágenes de la bandera puertorriqueña.

“Hace 25 años que me mudé a Kissimmee desde Bayamón. Me mudé buscando más tranquilidad pues la cosa en la isla se había vuelto muy violenta”, contó.

En el evento no faltó la gastronomía puertorriqueña, como alcapurrias, bacalaítos, gigantes, rellenos de papas, entre otros.

La SanSe Takes Orlando continúa y culmina mañana domingo. Se efectúa en los terrenos del Orlando Fairgrounds que queda en el 4603 West Colonial Drive en Orlando


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