La secretaria de Energía, Jennifer Granholm.
La secretaria de Energía, Jennifer Granholm. (Ramón “Tonito” Zayas)

Washington D.C. – El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) reafirmó hoy que el potencial de la energía renovable en Puerto Rico supera ampliamente las proyecciones de demanda de ahora a 2050 y advirtió que en camino a esa meta la inversión en infraestructura, sin planificación a largo plazo, puede dejar sin utilizar activos significativos.

Un año después de comenzar un análisis de sus laboratorios nacionales, que debe estar listo en diciembre, el DOE resaltó además que los hallazgos preliminares del estudio PuertoRico100 indican que el proceso de modernización de la red, de acuerdo a los planes actuales, será incapaz de lograr el objetivo de que el 40% del sistema dependa de fuentes renovables para el año 2025.

“Las decisiones de inversión informadas por la planificación del sistema a largo plazo son críticas porque el modelo indica que el rápido despliegue ahora de tecnologías renovables y de combustibles fósiles podría conducir a importantes activos varados si la generación distribuida se adopta más lentamente pero finalmente domina el suministro de energía”, indica el estudio preliminar, a cargo de los laboratorios nacionales del DOE, cuya actualización fue divulgada hoy.

Según el DOE, “al modelar la construcción de nuevos recursos, PR100 solo incluye tecnologías de generación que cumplen con la definición de energía renovable en la Ley de Política Pública sobre Diversificación Energética por Medio de Energías Renovables Sostenibles y Alternativas en Puerto Rico”.

El DOE sostuvo que “los recursos renovables más pequeños repartidos por todo el sistema de energía podrían recuperarse más rápido de los eventos disruptivos que el sistema actual, que consiste en menos plantas de energía y más grandes”.

Los hallazgos del estudio preliminar PR100 del DOE fueron dados a conocer en un evento por Internet encabezado por la secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm, que incluyó al gobernador Pedro Pierluisi y a la administradora de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Deanne Criswell.

“Durante demasiado tiempo, los puertorriqueños han vivido con un sistema eléctrico obsoleto y costoso donde obstáculos innecesarios y largas demoras han impedido mejoras críticas. Sabemos que el acceso a la energía renovable puede ayudar a salvar vidas y estoy orgullosa de los equipos del DOE y FEMA que trabajan incansablemente para ayudar a poner a Puerto Rico en el camino hacia un futuro energético más resistente y confiable”, indicó, por su parte, la secretaria Granholm, quien irá en los próximos días a la Isla para reunirse con las autoridades de la Isla y representantes de comunidades.

Granholm sostuvo que un sistema basado en energía renovable distribuida es “una pieza fundamental del rompecabezas de la resiliencia”, en momentos en que hay que añadir cientos de megavatios para estabilizar la generación.

“Escuché a través de nuestro grupo asesor de comunidades como Casa Pueblo que instalaron sistemas solares y de almacenamiento después del huracán María y esos sistemas evitaron una catástrofe cuando golpeó el huracán Fiona”, dijo.

La ley de política pública energética de Puerto Rico requiere que para 2050 el 100% del sistema energético esté basado en fuentes renovables. Para 2025, el porcentaje – que ahora puede rondar el 4%-, debería alcanzar el 40% y para 2040 el 60%.

El plan de recursos integrados del gobierno de Puerto Rico permitiría construir una terminal de gas natural y una planta de gas natural.

El gobernador cuya administración pone en marcha ahora la privatización de la administración del sistema de generación de electricidad-, insistió en el evento que está comprometido a implantar las recomendaciones del DOE en favor de la energía renovable. “Estoy confiado en que el avance de nuestros objetivos será exponencial en los próximos dos años”, indicó Pierluisi.

El estudio preliminar examina cuatro escenarios, todos basados en “un aumento significativo” en la incorporación de energía solar y baterías de almacenamiento.

En diciembre pasado, el ómnibus presupuestario que terminó de asignar los fondos para este año fiscal federal otorgó cerca de $1,000 millones para instalar paneles solares y baterías de almacenamiento en los techos de residencias de personas de bajos recursos y/o discapacitados en Puerto Rico. Originalmente, un grupo de congresistas, liderado por el demócrata Raúl Grijalva, propuso asignar a la Isla $5,000 millones para ese propósito, mientras el DOE ha reconocido que esa cantidad es insuficiente.

Las tecnologías consideradas en el estudio – que lleva el nombre de “PR100″-, incluyen energía solar, energía eólica, hidroeléctrica, marina y energía renovable hidrocinética, energía térmica oceánica y combustión de biocombustibles derivados únicamente de biomasa renovable.

Pero, el análisis del DOE – que ha tomado en cuenta las recomendaciones de un grupo asesor de 100 individuos y 60 organizaciones en Puerto Rico-, advierte que el avance debe darse principalmente por medio de la placas solares y baterías de almacenamiento en techos.

El estudio determinó que el sistema de transmisión puede acomodar el aumento en la energía de fuentes renovable durante los próximos cinco a 15 años, pero se necesitarán mejoras a largo plazo.

Los primeros dos escenarios, para llevar energía renovable a servicios críticos como hospitales, supermercados y estaciones de bomberos, requiere incrementar en más de seis veces el nivel actual el acceso a energía solar distribuida y sistemas de almacenamiento de ahora a 2050.

Para completar el escenario máximo de un sistema de energía distribuida, 100% basado en fuentes renovables, se habría alcanzado la instalación de paneles solares y baterías de almacenamiento en todos los techos de residencias adecuados disponibles. En ese escenario, los paneles solares y baterías de almacenamiento se habrían incrementado 16 veces más de lo existente.

El plan contempla excluir tierras agrícolas, y zonas de valor ambiental, histórico y social. Las exclusiones de terrenos para proyectos de energía solar fotovoltaica y eólica de gran escala incluyen cuerpos de agua, ríos, caminos, edificios, hábitats humanos, zonas de peligro y áreas protegidas.

Para instalar un proyecto de paneles fotovoltaicos a gran escala, el terreno debe tener un desnivel de menos de 5%, mientras que para viento el terreno debe tener una pendiente inferior al 13%.

“Los modelos recomiendan la construcción inmediata de energía solar y eólica y almacenamiento a escala de servicios públicos, porque según los supuestos actuales… esto reduce el costo total de operación del sistema”, indicó Marcelo Elizondo, del Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico.

Elizondo destacó que el sistema energético futuro en Puerto Rico debe tener pequeños recursos de energía renovable distribuidos a través de varias localidades, lo que permitirá tener mayor generación disponible y una recuperación más rápida después de desastres naturales.

Bajo todos los escenarios, la capacidad total de los paneles fotovoltaicos fluctuaría entre 3 gigavatios y 7 gigavatios. Siete gigavatios es casi el doble de la capacidad vigente. Toman en cuenta, además, que la demanda de energía del sistema central se reducirá de ahora a 2050 debido a la eficacia energética.

Los huracanes María, en 2017, y Fiona, en 2022, provocaron apagones generales en Puerto Rico. En el caso del huracán María, la red quedó prácticamente derrumbada y el restablecimiento del 100% de la electricidad tomó casi un año.

El gobierno federal, como respuesta al huracán María, asignó cerca de $9,500 millones para modernizar la red eléctrica, un proceso que, debido a su lentitud, el presidente Joe Biden encomendó a la secretaria Granholm acelerar.

El gobernador Pierluisi, por su parte, sostuvo que en los primeros dos años de este cuatrienio se han interconectado 45,000 sistemas solares de techo a la red eléctrica, y que su administración ha destinado $800 millones en fondos federales a proyectos energéticos de fuentes renovables, así como $1,300 millones para proyectos de microrredes, incluida una para el Centro Médico.

“Como Gobierno hemos acelerado el proceso de contratación de 18 proyectos de energía renovable a gran escala para ser integrados en la red eléctrica y ya hay varios que se encuentran en las fases de reconstrucción y construcción. También, estamos en las etapas finales de lo que será la próxima ronda de proyectos de energía renovable que aportarán a la red 1,000 megavatios adicionales de generación y 500 megavatios de almacenamiento por lo que actualmente nos encontramos en el proceso de contratación”, indicó el gobernador.

Después de pasar a manos privadas el sistema de transmisión y distribución de la red eléctrica– en un proceso que ha generado críticas en San Juan y Washington-, el gobierno de Puerto Rico ahora aprobó dejar la administración de la operación y mantenimiento de 17 unidades generatrices a una empresa privada, que aunque no ha sido identificada, se conoce que es Genera PR, una subsidiaria de New Fortress.

Después de que la publicación Politico citó a un funcionario del DOE que dice que el estudio refleja que “no hay espacio” para construir nuevos activos de gas natural, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, circuló un comunicado para indicar que el informe no precisa eso ni el tema surgió en las declaraciones de la secretaria Granholm y la administradora Criswell.

González destacó que la administradora de FEMA Criswell mantuvo “que los recursos que ellos proveerán” para modernizar la red “serán para uso transicional”.

Por su parte, el senador popular Juan Zaragoza, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado de Puerto Rico, afirmó que el estudio preliminar del gobierno federal valida “la política pública legislada en el 2019, la cual establece el que un 100% debe llegar a energía renovable, valida el trabajo del Negociado de Energía en esa dirección y le deja saber a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) el curso a seguir para el uso de fondos federales para la reconstrucción de nuestro sistema de energía”.

“Lamentablemente la AEE se ha empeñado en proponer parchos con energía en base a gas natural en vez de trabajar para movernos hacia la energía renovable”, sostuvo Zaragoza.

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