Carlos Delgado firmó como receptor con los Azulejos de Toronto, pero la organización decidió cambiarlo de posición. (AP) (vertical-x1)
Carlos Delgado firmó como receptor con los Azulejos de Toronto, pero la organización decidió cambiarlo de posición. (AP)

Ahora que los lanzadores y receptores se darán cita en los entrenamientos primaverales de cara a la temporada de Grandes Ligas que inicia el 20 de marzo de 2019 en Japón, sepa que el máximo jonronero boricua en las Mayores, Carlos Delgado, aunque firmó inicialmente como receptor con el equipo de Toronto, solamente participó en dos partidos detrás del plato a lo largo de su carrera de 17 años en las Grandes Ligas.

Y el primer campo de entrenamiento en el que participó con Toronto en 1994, hace 25 años, fue clave para que dejara los aperos, se convirtiera en un jardinero izquierdo esporádico y luego se desarrollara como un excelente primera base, posición en la que jugó el mayor tiempo de su carrera.

Nacido en Aguadilla en 1972 y firmado por Toronto en 1988, Delgado debutó en las Mayores el 1 de octubre de 1993. Participó en dos partidos, uno como receptor sustituto en el sexto giro y otro como emergente por el bateador designado. Logró dos turnos al bate esa temporada, se trabajó una base por bola y falló en una oportunidad ofensiva.

Su poder en las Menores era bien conocido por Toronto. En el 1992 conectó 30 jonrones con 100 impulsadas. En 1993 bateó 25 jonrones con 102 empujadas. Pero, como receptor, sus destrezas como bateador no iban a la par con un buen nivel de juego defensivo.

Para el campo de entrenamiento de 1994, Delgado llamó la atención de forma especial a su dirigente Cito Gaston, quien consciente del poder del boricua, le abrió un espacio en el roster del equipo, pero como jardinero izquierdo y no como receptor.

En 1994 Delgado jugó el partido inaugural de los Azulejos como jardinero izquierdo. Y el poder de sus batazos parecieron convertir a Gaston en todo un genio.

El boricua, que atizó 473 jonrones en su carrera, conectó ocho cuadrangulares (uno de ellos se estima que viajó a lo largo de 445 pies) y empujó 18 carreras en sus primeros 13 partidos como jugador regular de Toronto.

Todo apuntaba a que arrasaría ese año en las Mayores. Pero, los lanzadores hicieron sus ajustes contra el novato, y en los próximos 30 partidos, el aguadillano bateó .183 con un jonrón y solo seis empujadas, y fue enviado a Syracuse, nivel Triple A. En total, en 1994, jugó 43 partidos, 41 de ellos como jardinero izquierdo, uno como receptor y otro como designado. Bateó .215, con nueve jonrones y 24 empujadas.

La temporada de 1995 fue más o menos igual para Delgado. Inició el año con las Mayores, pero solo bateó .154 en 14 partidos y fue enviado nuevamente a las Menores, en donde, conectó para .318, con 22 jonrones y 74 empujadas a nivel Triple A.

Un asunto importante ocurrió en esa temporada en Syracuse. Delgado comenzó a jugar en la primera base, dejando atrás por completo su etapa como receptor. Regresó a Grandes Ligas a finales del 1995, y aunque bateo .169 en los 23 juegos en el último mes de temporada, se afianzó y afinó destrezas como inicialista.

Para la temporada de 1996, ya como todo un primera base regular con Toronto, Delgado terminó su primera temporada completa con promedio de .270, con 25 jonrones y 92 impulsadas.


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