Yadier Molina (izquierda) sale del partido mientra que Carson Kelly anota la carrera del triunfo de los Cardinals. (AP)

A sus 37 años, Yadier Molina sigue demostrando por qué es un futuro Salón de la Fama por ser uno de los mejores y duraderos receptores de todos los tiempos.

El cátcher boricua de los Cardinals de San Luis estuvo detrás del plato durante 19 entradas en la derrota 3-2 frente a los Diamondbacks de Arizona. 

En un partido que duró seis horas y 53 minutos, Molina recibió lanzamientos de 11 lanzadores, quienes se combinaron para 273 tiros a la trocha del nueve veces Guante de Oro. Lo más que Molina ha estado en cuclillas fue en el 2010 durante un encuentro que se extendió por 20 entradas contra los Mets de Nueva York.

El hermano de Molina, el exreceptor de las Mayores Bengie, fue testigo de la impresionante vitalidad de su allegado menor. 

"Recuerdo que me miró en las gradas en las decimosexta entrada. Gesticuló y me dijo "Mira, ¿puedes sustituirme?", dijo Bengie a USA Today. 

Según la reseña del diario, Molina se tiró frente a su casillero en el camerino visitante, sin energías para moverse, una vez culminado el choque maratónico. Sus compañeros fueron hacia él para verificarlo, chocar nudillos y abrazarlo por gran labor. 

Ildemaro Vargas pegó un sencillo remolcador frente al relevista Christian Walker para acabar el juego más largo en la historia del Chase Field. 

Los Cardinals, clasificados a los playoffs, están inmersos en la lucha por el pase a la postemporada con los Brewers de Milwaukee. San Luis estaba 2 juegos y medio por delante de Milwaukee en el centro de la Liga Nacional. A los Cardenales les quedan cuatro juegos por disputar, y a los Cerveceros cinco.



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