Jeremy Rivera reacciona tras pegar el batazo que le dio la victoria a los Indios en la novena entrada ante Carolina.
Jeremy Rivera reacciona tras pegar el batazo que le dio la victoria a los Indios en la novena entrada ante Carolina. (Jorge Ramirez Portela)

Mayagüez. “Son muchas las emociones. Es algo inexplicable. Ha sido el momento más grande de mi carrera”.

Fueron las palabras del campocorto de los Indios de Mayagüez, Jeremy Rivera, en un eufórico camerino local, tras la dramática victoria 2-1 sobre los Gigantes de Carolina para nivelar la serie final 3-3 y forzar un juego decisivo en el Estadio Roberto Clemente este miércoles.

Con la pizarra 1-1 en la parte baja del noveno acto, Rivera pegó el batazo que le dio el triunfo a la tribu ante más de 7,500 fanáticos en el Estadio Isidoro “Cholo” García.

Con corredores en segunda y primera base y un out, Rivera pegó un batazo por la línea de tercera base para llevar al plato a Brett Rodríguez, quien había entrado a correr por Anthony García, desde la intermedia para acabar el juego y evitar la eliminación de los Indios en su quinta final seguida.

El relevista Miguel Romero cargó con el revés.

“Estaba esperando por un momento grande y llegó. Me relajé y estaba enfocado en poner la bola en juego. No pensé en hacer nada grande. Solo esperar un buen pitcheo y darle con fuerza. Y eso fue lo que pasó. Dejó un pitcheo por el medio y cuando vi que la bola pasó de la tercera base, todo fue una locura con los jugadores celebrando y brincando”, dijo Rivera, quien pegó tres imparables en la noche.

“Esto no se ha acabado. Tenemos que llevar este moméntum a Carolina para ganar el campeonato. Queremos cambiar la historia”, abundó Rivera al recordar que el equipo suma cuatro finales seguidas sin ganar el campeonato.

Obligados a ganar para forzar un juego decisivo, los Indios ganaban 1-0 hasta el octavo giro gracias a una sólida apertura del estadounidense Ronnie Williams, quien tiró 6.1 entradas en blanco con solo dos hits permitidos.

Carolina igualó la pizarra en el octavo ante Chavez Fernander, quien llevaba varios días sin lanzar. Luego fue relevado por Endrys Briceño que lanzó 1.2 entradas y ganó el juego.

“Sabíamos que teníamos que defender la casa”, reaccionó el mánager de los Indios, Mako Oliveras. “Y mira cómo son las cosas del juego, Ronnie permitió seis carreras en la primera entrada en su primera salida de la serie y hoy viene y lanza 6.1 entradas en cero. Me gustó que vi a los muchachos tranquilos e hicieron lo que tenían que hacer. Y me quito el sombrero ante Carolina porque sigue peleando”.

“Ahora es cuestión de mañana mantener la misma tranquilidad y salir a divertirnos”, prosiguió Oliveras con siete títulos como mánager en la liga.

Oliveras, de paso, sacó de la alineación a Henry Ramos y puso a Anthony García, quien dio dos indiscutibles, incluyendo uno en el noveno inning para colocar corredores en segunda y tercera sin outs.

Los Indios enviarán al montículo a Rob Whalen y Carolina a Eduardo Rivera para el crucial choque de este miércoles. Ambos se enfrentaron el viernes. No tuvieron decisión en un partido que los Gigantes dejaron sobre el terreno a los Indios en la novena entrada.

Hoy fue un buen juego”, dijo el dirigente de los Gigantes, Edwards Guzmán. “Creo que al principio tuvimos unas oportunidades de anotar y no las aprovechamos, pero luego vinimos de atrás y empatamos, y eso es algo importante. No hay mucho que buscar. Mañana es el séptimo juego y creo que hay mucha gente que quería que la serie llegara a un decisivo”, apuntó Guzmán.

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